“El Chapo” se queja en demanda por malas condiciones que vive en prisión

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Destacados miércoles, 25 mayo, 2022 11:50 AM

En capo sinaloense Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, se quejó en una declaración jurada -que se incluye en una nueva demanda civil- el fiscal general estadounidense Merrick Garland, así como de Michael Carvajal, director del Buró Federal Penitenciario (BOP, por sus siglas en inglés) y de funcionarios de la prisión de máxima seguridad de Florence ADMAX, en Colorado, por las supuestas condiciones en las que cumple una condena a cadena perpetua, desde julio del 2019.

“He sufrido mucho”, “El trato que recibo es cruel e injusto”, “Me sirven poca comida y a menudo me quedo con hambre”, afirmó el ex líder del Cártel de Sinaloa, quien también acusó revisiones constantes dentro de su celda, cámaras de vigilancia hasta en el sitio donde conversa con sus defensores legales, así como un análisis minucioso de las cartas que ha escrito, como medidas que toma el Gobierno de EE.UU. para evitar que se fugue.

“Soy un mexicano de 64 años y fui extraditado de México a Estados Unidos en enero de 2017”, comienza el documento de siete páginas, escrito en inglés y que el capo firmó como “Joaquín Guzmán L”, mismo que difundió la cadena Univisión, en una nota firmada por el periodista Isaías Alvarado.

“Debido al trato en ADMAX ahora yo padezco dolores de cabeza, pérdida de la memoria, calambres musculares, estrés y depresión […] El trato que recibo es cruel e injusto, y me está causando que sufra problemas psicológicos y de salud. Yo rezo para que esta Corte intervenga”, mencionó “El Chapo”, refiriéndose al tribunal federal de Denver que recibió la demanda en octubre del 2021.

Según Univisión, hasta ese momento, el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) no había respondido a la querella del capo sinaloense, ya que el juez Michael Hegarty aprobó el 12 de mayo del 2022, una moción para que lo haga hasta el 15 de junio y programó una audiencia para el 7 de julio del mismo año.

En su declaración jurada, Guzmán Loera alegó que ni siquiera le hacen caso cuando pide atención médica, ante lo que narró un incidente sucedido en julio del 2021, cuando estaba tosiendo “incontroladamente” y tenía el pecho congestionado, pero “nunca recibí tratamiento médico”.

“El cuidado médico en ADMAX es escaso”, señaló “El Chapo”, aunque reconoció que ya lo vacunaron contra el coronavirus SARS-CoV-2 (que causa la enfermedad COVID-19) y que lo han tratado varias veces de la presión arterial.

“He sufrido mucho estando en confinamiento solitario. Mi presión arterial se ha elevado, llevando a dolores de cabeza y ansiedad. A veces olvido cosas […] Me sirven poca comida y a menudo me quedo con hambre”, insistió el capo sinaloense, quien también aseguró tener un trastorno de sueño, porque lo despierta después de la medianoche el aire “extremadamente caliente” que sale por la ventilación durante quince minutos, entre cuatro y cinco veces.

“Cada noche esto causa que mi corazón comience a latir rápidamente, elevando mi presión arterial. He presentado este problema al personal, pero nadie ha hecho algo”, afirmó el el ex líder del Cártel de Sinaloa en su declaración jurada.

Guzmán Loera también aseguró que le incomoda que entren a su espacio para registrar sus cosas, una de tantas acciones que realizan en ADMAX para evitar que se escape por tercera vez. Pero él dice que su temor es que los guardias lo contagien de COVID-19.

“Aunque yo no comparto una celda y estoy dentro de mi celda 24 horas al día, funcionarios de la prisión entran a mi celda varias veces por semana para hacer registros de rutina, cuando ellos mueven y tocan todas mis pertenencias”, detalló el capo sinaloense.

Otra preocupación de Guzmán Loera es que solo le dejan hacer hasta dos llamadas de 15 minutos a sus familiares y que escribió una carta a sus seres queridos en octubre del 2019 y recibió otra de respuesta hasta agosto del 2020, ello porque agentes del BOP leen la correspondencia para evitar que lleve mensajes ocultos.

Durante una entrevista con la periodista María Antonieta Collins para el programa ‘Despierta América en Domingo’, que se transmite por la cadena Univisión, la abogada de ‘El Chapo’, Mariel Colón Miró dijo que si bien a su cliente no lo sentenciaron por actos de terrorismo, le impusieron las Medidas Administrativas Especiales o SAMs, que imponen a reos peligrosos para evitar que hagan más daños a la sociedad.

Ello porque la Fiscalía “alegaba que él era una persona tan peligrosa que si no tenía esas medidas impuestas podía mandar a matar a otras personas como, por ejemplo, a los que testificaron en su contra en el juicio”, afirmó la litigante.

Colón Miró dijo que Guzmán Loera está dispuesto a dar entrevistas a reporteros, “pero no puede” por las normas SAMs. “El Chapo” también tiene el deseo de aprender inglés para poder comunicarse con guardias, consejeros y personal de salud, pero no le han entregado material didáctico adecuado y negaron que un profesor le dé clases en persona.

La abogada señaló que el capo sinaloense siquiera entiende lo que ve en la televisión, ya que todos los canales transmiten contenido en inglés. Una vez que sometió sus quejas, le respondieron en dicho idioma, en una carta enviada a su celda, y hasta que habló con Colón Miró supo que las habían rechazado.

Las autoridades de la prisión de máxima seguridad tampoco respondieron cuando pidió una escoba y un trapeador para limpiar una celda, “por lo que yo he sido forzado a vivir y constantemente respirar polvo excesivo”, dijo el capo sinaloense.

Lo mismo habría ocurrido cuando Guzmán Loera pidió que le dieran medicamentos para curarse el dedo de un pie que contrajo hongos, según él, porque comparte el mismo cortaúñas con otros reos. El hongo se le fue cuando al ex líder del Cártel de Sinaloa se le cayó la uña, afirmó Colón Miró en la entrevista.

“EL CHAPO” SE QUEDA EN LA CÁRCEL; TRIBUNAL DE EU RECHAZA APELACIÓN CONTRA CADENA PERPETUA

El Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Manhattan, Estados Unidos, rechazó, el 25 de enero del 2022, la apelación de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, para que se anulara la sentencia de cadena perpetua que el juez Brian M. Cogan impuso al capo sinaloense en julio del 2019, por ser culpable de asociación delictiva para traficar drogas.

Ello por el caso número 19-2239, archivado el 22 de julio del 2019, ante presunta mala conducta del jurado que estuvo en el juicio llevado en contra del ex líder del Cártel de Sinaloa -quien cumple cadena perpetua por narcotráfico en la prisión de máxima seguridad de Florence ADMAX, en Colorado-, en la Corte del Distrito Este de Nueva York.

La corte sostuvo en su conclusión que el juez “llevó a cabo el juicio de tres meses con diligencia y equidad, luego de emitir una serie de fallos previos al juicio meticulosamente elaborados” y que así “confirma la sentencia resultante del Tribunal de Distrito”.

El recurso de apelación -que fue presentado el 25 de octubre del 2021, por los abogados del capo sinaloense- indicaba “el enjuiciamiento del Chapo Guzmán se vio alterado por excesos y extralimitaciones tanto gubernamentales como judiciales, recursos innecesarios si él fuera realmente un capo de capos como insistían sus adversarios”.

El 11 de febrero del 2020, Jeffrey Harris Lichtman, uno de los abogados del capo sinaloense, afirmó que “El Chapo” apelaría ante el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos, del Segundo Circuito, su caso número 19-2239, archivado el 22 de julio del 2019, ante presunta mala conducta del jurado que estuvo en el juicio llevado en su contra en la Corte del Distrito Este de NY.

El litigante estadounidense indicó entonces, que el propio ex líder del Cártel de Sinaloa estaba “ayudando, trabajando en el papeleo desde su celda” en la prisión de máxima seguridad Florence ADMAX, en Colorado.

El 22 de julio del 2019, Marc Fernich, uno de los abogados defensores del capo sinaloense -especialista en “apelaciones sofisticadas”- presentó ante el Tribunal de Apelaciones de EE.UU., un documento que pide la revisión de la condena a cadena perpetua, más 30 años de prisión, y el pago de 12 mil 166 millones 191 mil 704 dólares, que el miércoles 17 de julio del 2019, dictó a Guzmán Loera el juez federa Brian M. Cogan, en la Corte del Distrito Este de Nueva York.

“El Chapo” fue trasladado a la prisión de máxima seguridad Florence ADMAX, en Colorado, ello a pesar de que su defensa en EEE.UU. reclamó que lo necesitaban en Nueva York, para que el ex líder del Cártel de Sinaloa “los ayudara” a preparar la apelación.

Sin embargo, dicha moción fue presentada un día después de la sentencia, cuando el capo sinaloense ya había sido sacado del Centro Correccional Metropolitano neoyorquino, donde estuvo preso desde su extradición a EE.UU., el 19 de enero del 2017.

Al leer la sentencia de “El Chapo”, el 17 de julio del 2019, el juez Brian M. Cogan afirmó que hubo “montañas de evidencia” que condenaban al ex líder del Cártel de Sinaloa y dejó en claro que durante el juicio “vi las características criminales más terribles de toda mi vida como juez”.

Después de que Andrea Goldman fijó la posición de la Fiscalía, “El Chapo” habló durante 13 minutos y se quejó del trato inhumano recibido en 30 meses desde su extradición, y le dijo al juez federal que no se había hecho justicia.

“Dado que el Gobierno de los Estados Unidos me enviará a una prisión donde nunca volveré a escuchar mi nombre, aprovecho esta oportunidad para decir que aquí no había justicia”, señaló el capo sinaloense.

“Deja claro que Estados Unidos no es mejor que cualquier país corrupto que los que ustedes no respetan”, indicó “El Chapo”, quien luego dijo al juez federal: “Usted [Brian M. Cogan] alega que la acción del jurado no fue importante porque hubo muchas pruebas en mi contra”.

El capo sinaloense hizo referencia a la entrevista que el periodista Keegan Hamilton, de VICE News, le realizó a un miembro del jurado, quien denunció que sus compañeros habían seguido detalles del juicio a través de las redes sociales, a pesar de que el juez federal lo había prohibido.

“En respuesta, usted decidió no hacer nada. No quiso interrogar ni a un miembro del jurado para determinar si recibí justicia […] No quiso traer de vuelta al jurado […] ¿Por qué fuimos a juicio? ¿Por qué no me condenan desde el primer día?”, cuestionó Guzmán Loera a Brian M. Cogan.

“El juez me negó un juicio justo cuando todo el mundo lo estaba observando”, aseguró el capo sinaloense, quien también acusó de haber sido víctima de tratos “crueles e inhumanos”. Guzmán Loera dijo que sus condiciones de reclusión en el MMC equivalían a “tortura psicológica, emocional y mental”.

“Ha sido una tortura, la situación más inhumana que he vivido en toda mi vida […] Ha sido tortura física, emocional y mental”, indicó “El Chapo”, quien además abundó de que se vio obligado a beber agua no higiénica y que recibía poca luz o aire en la prisión neoyorquina.

Por su parte, el abogado Lichtman aseguró que el proceso judicial fue injusto y confió en presentar una apelación. “Este caso era una inquisición, un espectáculo, […] No importó lo que hablaron en el jurado […] Todo lo que pedimos fue un juicio justo. No estoy aquí para decir que Joaquín Guzmán fue un santo”, señaló el defensor del capo sinaloense.

“Pero él [el capo sinaloense] merece un juicio justo […] Estamos confiando en la apelación. Hay asuntos importantes, asuntos de extradición”, aseguró Lichtman en una rueda de prensa afuera de la Corte neoyorquina, donde abundó que al menos cinco miembros del jurado habrían violado la ley durante el juicio de Guzmán Loera.

Licthman dijo, además, muchos de los testigos alcanzaron acuerdos con las autoridades. “Esos asesinos que escucharon testificar ahora ya están en la calle, otros llevan años en la calle y otros próximamente saldrán”, abundó el litigante.

“Todo lo que quería, y me dijo desde el primer día: ‘Sólo quiero un juicio justo. Me dice que puedo obtener justicia aquí, solo quiero un juicio justo’. Y al final del día, nos gusta fingir que se trató de justicia, pero no fue justicia”, señaló el abogado de “El Chapo”.

“No se puede tener una situación en la que los jurados corran por ahí mintiendo, mintiendo a un juez, mintiendo a un juez sobre lo que estaban haciendo y teniendo información sobre las denuncias que el gobierno había omitido deliberadamente”, indicó el litigante estadounidense.

“Es una ficción. Es parte del juicio falso para el que estamos aquí. ¿Han estado buscando sus activos por cuánto tiempo, décadas? Antes de llegar a 12 mil 700 millones, ¿qué tal si llegan al primer dólar? Cuando tengan el primer dólar me despiertan. En este momento, hay cero”, abundó Lichtman.

“Entonces, no sé si realmente vamos a ver algo con eso, es una ficción. Sabes que si no hay activos, no sé si él puede escribir una nota para comprometerse a pagar. Si no hay activos, no hay nada que pagar. El gobierno [de EE.UU.] lo sabe”, dijo el abogado del capo sinaloense.

Varios miembros del jurado, que el 12 de febrero del 2019 declararon culpable por unanimidad al Chapo -de 10 delitos relacionados con el narcotráfico en la Corte del Distrito Este de Nueva York-, leyeron sobre el caso a través de los medios y redes sociales, rompiendo al menos dos reglas impuestas por el magistrado encargado del caso.

El juez Cogan ordenó a los 12 miembros del jurado que no revisaran el caso en los medios o en las redes sociales y que tampoco hablaran entre ellos acerca del mismo, con el objetivo de que el veredicto se pudiera decidir sólo sobre las evidencias presentadas por la Fiscalía neoyorquina.

Sin embargo, en una entrevista con el medio estadounidense VICE, uno de los jurados declaró bajo anonimato, que él, así como otros de sus compañeros, rompieron dichas reglas, ya que después de tres semanas de juicio, era muy difícil no hablar del caso entre ellos.

El jurado señaló al periodista Keegan Hamilton, que tanto él como algunos de sus compañeros acudían constantemente a las redes sociales de los periodistas que cubrían regularmente el proceso contra el capo sinaloense, mismo que terminó con un veredicto de culpabilidad y la sentencia de cadena perpetua, que fue dictada el 25 de junio del 2019.

“¿Juicio justo? #Chapolibre”, tuiteó uno de los abogados de la defensa, Eduardo Balarezo, adjuntando un enlace con la entrevista del jurado con VICE, quien aseguró, también, que los miembros del jurado mintieron al juez del caso sobre su exposición a la cobertura en la prensa del juicio en varias ocasiones.

La más sonada sería cuando, el fin de semana previo al inicio de las deliberaciones, se publicaron ciertos 75 cuartillas deselladas de documentos judiciales que aseguraban que Guzmán Loera había pagado por mantener sexo con niñas -algunas de 13 años de edad-, a las que supuestamente después el capo drogaba y violaba, porque “le daban vida”.

Según este miembro del jurado, se enteró por la red social Twitter de que el magistrado Cogan podría reunirse con ellos, así que avisó a los otros miembros del jurado que, si habían visto lo que sucedió, mantuvieran una expresión serena y lo negaran.

Sin embargo, el jurado aseguró que dicha información no influyó en la decisión final que tomaron, ya que muchos de ellos “se sentían tristes” por la idea de que Guzmán Loera pasara el resto de su vida entre rejas, mientras que otros estaban “horrorizados” por que la Fiscalía empleara a narcotraficantes en el caso contra el capo sinaloense.

“Muchas personas tenían dificultades para pensar que él estaba en régimen de aislamiento, porque, bueno, ya saben, todos somos seres humanos, la gente comete errores”, indicó este miembro del jurado a VICE, quien afirmó, además, que rompieron otra de las reglas del juez al comentar el caso una vez terminadas las jornadas, mientras volvían a sus casas o en los descansos de las sesiones.

Las deliberaciones duraron seis jornadas, más de lo que se esperaba en un proceso que parecía claro, aunque según este jurado, todo se debía a una “terca” integrante de los doce miembros. Ella decía que sí, luego se iba a casa y al día siguiente nos decía: ‘saben, pensé en ello y he cambiado de opinión”, lo que forzaba a volver sobre las deliberaciones en casos concretos.

El entrevistado recordó que el 12 de febrero del 2019, después de emitir el veredicto que halló culpable a Guzmán Loera de los 10 cargos que pesaban en su contra, “en cierto modo todos estábamos bastante tristes, luchando por evitar que se nos salieran las lágrimas aunque al final al menos cuatro personas lloraron”.

Por otro lado, según con el entrevistado, no había mucho que la defensa del Chapo pudiera hacer con toda la evidencia mostrada en contra del capo sinaloense, durante el proceso judicial que duró 12 semanas, al que se le denominó el “Juicio del Siglo”, el más caro y largo en la historia de EE.UU.

Para que el Chapo fuera sentenciado a cadena perpetua, los 18 miembros del jurado -12 titulares y 6 suplentes- debían de estar de acuerdo de forma unánime, ya que si uno de ellos no estaba de acuerdo con el veredicto del resto del panel en alguno de los 10 cargos de narcotráfico, lavado de dinero y armas, el juicio sería declarado como nulo, escenario al que había apostado desde un inicio la defensa del capo sinaloense, integrada, entre otros, por los abogados Jeffrey Lichtman, Eduardo Balarezo y William Púrpura.

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