Grupo de Voluntarios Calafia

Foto: Cortesía
Edición Impresa martes, 4 enero, 2022 12:00 PM

Esta asociación de paramédicos voluntarios llegó a todos los poblados de La Paz para brindar traslados y atención a pacientes desde que la crisis sanitaria inició, siendo pieza clave para que cientos de ciudadanos pudieran salvarse ante la amenaza que representa la COVID-19

Grupo de Voluntarios Calafia se convirtió en una de las corporaciones de atención prehospitalaria con mayor actividad desde el inicio de la pandemia. A pesar del riesgo y el escenario desconocido, sus paramédicos salieron al rescate de cientos de pacientes COVID que requirieron de un traslado en ambulancia en la ciudad de La Paz.

Isaías López Morales, líder de la agrupación, comentó que iniciaron como todos los mexicanos: sin conocer las dimensiones o alcances del virus, sin embargo, se prepararon mentalmente y con equipo para enfrentar tal reto. Tomaron la experiencia de otros países para conocer el material que necesitaban para continuar sirviendo a la comunidad de La Paz.

A través de medios de comunicación digitales, pudieron saber qué equipo de bioseguridad era el mejor, además, accedieron a cursos en línea con paramédicos de Estados Unidos y de Colombia, con quienes cruzaron información fundamental para sobrevivir a los riesgos de la pandemia.

López Morales enfatiza que, gracias al apoyo de activistas y asociaciones que donaron insumos y combustible, pudieron dar el servicio pre hospitalario de pacientes COVID en los últimos 21 meses.

“Con este nuevo reto que viene, esta nueva variante (Ómicron), nos estamos preparando aún más, porque sabemos que tenemos que estar al 100% para dar lucha. Afortunadamente, dentro de todo este panorama, no se nos dio ningún contagio dentro de la asociación, por el estricto manejo que tuvimos de la pandemia”, dijo el líder de Grupo de Voluntarios Calafia, quienes se vieron obligados a montar en su base un escenario para tener espacio para trabajar con enfermos COVID, aparte, el equipo para desinfección de unidades y de personal; así como control de material de bioseguridad ya utilizado para entregarlo a instancias correspondientes para su correcto manejo.

Aunque la labor que desempeñaron fue indispensable para salvar cientos de vidas, no recibieron la vacuna al mismo tiempo que el personal de salud. Estaban a la expectativa porque tuvieron que esperar la autorización del Gobierno Federal.

“Empezamos a participar dentro de las campañas de vacunación, llevando unidades y personal equipado por si se necesitaba algo en el lugar, entonces Gobierno del Estado tuvo a bien darnos la importancia y fuimos de los primeros paramédicos en ser vacunados”, mencionó.

Emocionalmente sabían que el riesgo estaba latente, que cada paso de desinfección, cada cuidado, debía ser muy meticuloso para no contagiarse y proteger a sus familias.

El aislamiento, la sanitización, el cambio de la ropa, el lavado de uniformes, todos los protocolos fueron estrictos.

“Hubo meses muy fuertes, donde teníamos de cinco a ocho pacientes diarios. La estadística completa no te la podría dar completamente, pero han sido bastantes porque fuimos y somos la primera línea trabajando COVID, codo a codo con Secretaría de Salud”, recalca Isaías.

Hoy, Grupo de Voluntarios Calafia hace un llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno para que observen las necesidades que tienen los grupos de paramédicos voluntarios como este, que el combustible y mantenimiento de las unidades que trabajan las 24 horas, los siete días de la semana, son los gastos más fuertes en los que requieren apoyo para seguir trabajando a favor de la comunidad.

Por su servicio brindado a la ciudadanía, Grupo de Voluntarios Calafia es para ZETA, Personaje Destacado 2021.

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