Tick, tick… BOOM!

Foto: Internet
Cinemazcopio lunes, 6 diciembre, 2021 12:00 PM

Lin-Manuel Miranda acaba de elaborar una joya como director con esta adaptación del musical autobiográfico de Jonathan Larson que revolucionó el teatro desde Broadway, en sus tiempos, con el lanzamiento de “Rent”.

Andrew Garfield asume el papel de Jon, un joven compositor que trabaja como mesero en Nueva York, pero no pierde la esperanza de, algún día -más pronto que tarde-, abrirse camino como un gran dramaturgo.

En el camino va perdiendo aliados. Primero está su novia, que quiere mudarse; los amigos que abandonan el sueño artístico a cambio de la estabilidad económica; y la rápida propagación del SIDA en la comunidad artística neoyorquina. Esto es en los noventa y claro está que el tema es el contexto de “Rent”.

Pero, además, está la personalidad de Larson, aquí expuesta como un autor que parece luchar contra el reloj. De ahí el título de la película.

“Tick, tick… Boom!” sí fue, entonces, una obra hecha con prisa, en el preámbulo del trabajo que lo consagró, “Rent”, y pareciera que presentía su destino. Jon falleció a los 35 años, la noche anterior al estreno de “Rent”, víctima de una aneurisma en el corazón. Tenía 35 años.

Conocedor de la historia, Miranda construye el filme alrededor de Garfield, quien tiene la sensibilidad de sobra para dotar al protagonista con esa mezcla de ansiedad, comicidad y frustración personal de alguien que se sabe un prodigio y no tiene mucho tiempo para demostrárselo al mundo.

Hay la pasión creativa, presente en este largometraje que verdaderamente vale la pena ver, no sólo por la actuación de Garfield, sino porque la destreza de Lin-Manuel Miranda para narrar esta asombrosa biografía, evita la melancolía, a pesar del inevitable final. No cabe duda que Miranda se identifica con Larson. Bien por eso. ****

Punto final. – De pronto hay demasiadas opciones de streaming y los precios no están nada mal. Algo bueno tenía que salir de todo eso.

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