Funerarias, rebasadas por la violencia

Fotos: Ramón T. Blanco Villalón
 
Edición Impresa Lunes, 13 Agosto, 2018 01:00 PM

La ola de violencia que azota a Tijuana y los más de mil 500 muertos registrados en la primera semana de agosto, han rebasado por completo a las funerarias de la ciudad. Algunas no se dan abasto con todos los servicios -alrededor de 12 cada semana-, tienen lista de espera y los clientes buscan otras opciones. Eso ha generado que las llamadas “cajoneras” -intermediarios- se aprovechen de la situación y lucren con el dolor de los familiares, ofreciendo servicios “paupérrimos”

La ola de violencia que se vive en Tijuana no solamente ha rebasado en capacidades y atención al Servicio Médico Forense (Semefo), a las autoridades de Seguridad Pública y al Ayuntamiento. También a uno de los servicios más sensibles: las funerarias.

Los más de mil 500 homicidios en 2018 -registrados hasta el jueves 9 de agosto- efectivamente han rebasado a las funerarias, encargadas del levantamiento de los cuerpos y de brindar servicios fúnebres a los familiares de las víctimas.

Para el personal, su labor se ha convertido en “todo un reto” porque no se dan abasto, de tres o cuatro servicios que brindaban por semana, ahora son entre 10 y 12, más del triple de lo que era una semana “normal”.

Ahora las capillas les son insuficientes, el personal se esfuerza al doble e incluso algunas funerarias tienen lista de espera para poder realizar los velatorios de los cuerpos, los entierros, las cremaciones y los preparativos correspondientes en cada uno de los servicios.

A ello se suma el “batallar” diario con Semefo por lo tardada que es la liberación de cuerpos, o porque en ocasiones no hay familiares directos que los reclamen y deben esperar hasta que comparezca uno de ellos y se realice la liberación.

También batallan con la cuestión de la tramitología ante el Ministerio Público porque “se han puesto más estrictos”; en los casos de muertes violentas no dan permisos para cremar y forzosamente se tiene que sepultar el cuerpo.

Esto también afecta directamente a los familiares, porque en la mayoría de las ocasiones no tienen la posibilidad o la economía necesaria para adquirir un espacio en el panteón; uno económico fluctúa entre 29 mil y 30 mil pesos, hasta los 100 mil pesos.

Lo que conlleva al lucro con la muerte por parte de los llamados “cajoneros”, personas que ofrecen servicios fúnebres a los deudos, pero en realidad fungen como intermediarios con las funerarias, debido a que a muchas de estas les terminan comprando los servicios, y ellos se llevan una comisión sin importar la calidad de los servicios.

 

INCREMENTO EN SERVICIOS DESDE 2017

Alberto Hernández Gámez, encargado de servicios en Funeraria González, considera como algo “lamentable” el hecho de tener “bastante trabajo”, debido a la cantidad de muertos que hay en la ciudad, “como se ha podido ver en los medios de comunicación”.

Si bien es parte de su trabajo, la forma en que “se producen” y en que se están presentando le parece que “distorsiona mucho” lo que en cuanto a seguridad debería imperar en la ciudad.

Sin embargo, para él esto no es nuevo, desde 2017 que comenzaron a dispararse las cifras de homicidios dolosos y culposos en la ciudad, comenzaron a darse cuenta de que la situación estaba cambiando y los servicios eran cada vez mayores y más frecuentes, por lo tanto, algo tenían que hacer.

Algunas funerarias se prepararon incrementando su personal, otras abrieron algunas sucursales pequeñas, unas más ampliaron sus instalaciones o signaron convenios con otros espacios, pero la gran mayoría se quedó con lo mismo y en ese punto comenzaron a verse totalmente rebasadas por la situación.

 

CON LISTAS DE ESPERA

Si bien ninguna de las funerarias consultadas por ZETA rechaza los cuerpos de deudos que solicitan servicios, sí generan listas de espera sobre todo para quienes pretenden realizar el velatorio en sus instalaciones o desean cremar los cuerpos.

Las de mayor capacidad y personal realizan hasta tres o cuatro servicios diarios, que incrementan los fines de semana porque las familias optan por esos días para recibir a familiares que vienen de Estados Unidos o de otros estados de la República.

Foto: César René Blanco Villalón.- Familia velando a un familiar

Las más pequeñas deben recurrir a otras funerarias que les permitan albergar a las personas o simplemente esperar a que haya un espacio disponible para ello, lo que genera que algunas pierdan clientes ante la falta de capacidad para atender lo que les llega diariamente.

 

“CAJONERAS”,  LUCRO CON EL DOLOR

Cajoneras” son aquellas personas que ponen algún local pequeño en cualquier parte de la ciudad y ofrecen servicios funerarios, pero en realidad velan en otras funerarias porque no tienen los permisos para el embalsamado del cuerpo y la documentación.

Se trata de personas que no están dadas de alta en Hacienda, ni ante el Sector Salud, y ofrecen servicios muy económicos con servicios “pésimos”, lo cual no solamente perjudica a las funerarias establecidas, sino a las familias.

“Lamentablemente las familias con todo su dolor se van con quienes les cobran barato, pero una vez estando en esas funerarias, es un trago amargo porque se arrepienten de haberlos contratado”, dijo Alberto Hernández a ZETA.

Lo que pasa es que “la economía está canija ahora y de alguna manera  lucran con el dolor para sacarles dinero”, complementó Jorge Flores, quien no quiso que se diera a conocer la funeraria donde labora, y “eso genera que en general se haga mala fama entre las funerarias”.

Funerarias.- Nueva Jerusalem

Estas personas generalmente están afuera de las instalaciones del Semefo y, más que ofrecer un servicio a los familiares, les “hostigan” y estos “se sienten atacados”, lo cual es “totalmente cuestionable”, porque no se está respetando el luto de las personas, señaló otro trabajador de una funeraria que se encuentra en Bulevar Fundadores, frente al Servicio Médico Forense.

“Te llevan con engaños porque ofrecen servicios de 6 mil pesos, una vez que hacen el levantamiento se van a la funeraria que contrataron y les dan un ataúd malo, la familia pide otro y le incrementan, les van sacando dinero de aumento en aumento, se van arriba de los 20 mil pesos y es cuando la gente se arrepiente porque mejor hubieran optado por una funeraria de trayectoria desde un principio”, dijo uno de los trabajadores de manera anónima.

En un recorrido que ZETA realizó por el Semefo, se pudo observar que alrededor de cuatro personas ofrecían servicios fúnebres a precios de entre 6 mil y 8 mil pesos “con todo incluido”, como lo hicieron saber cuando se les preguntó el precio.

Para enganchar a sus clientes, generalmente se acercan de inmediato al llegar y salir del Semefo y no paran de hablar hasta que la persona los ha ignorado, abordando sus carros o cuando de plano les han convencido de contratar sus servicios.

Las personas son llevadas a un espacio un poco retirado de donde se encontraban antes y ahí pactan el trabajo mediante palabra o dejándoles la tarjeta de contacto para que “les llamen” cuando ya esté todo listo.

 

FAMILIAS HASTA CON TRES O CUATRO MUERTOS EN UN SOLO MES

Felipe, trabajador de otra funeraria que se encuentra frente al Semefo, tiene claro que esta situación se da también porque le ha tocado ver familias que han tenido “tres o cuatro” consanguíneos fallecidos en un solo mes y no tienen recursos para

De 13 mil hasta 23 mil pesos por un servicio funerario

De acuerdo con un integrante de la Asociación de Funerarias de Tijuana, entre estas existe un acuerdo de costo mínimo de 13 mil 500 pesos por un servicio funerario, el cual incluye:

– Levantamiento del cuerpo

– Traslado a funeraria o cementerio

– Aseo

– Maquillaje

– Embalsamado

– Trámites ante instituciones y municipio

– Inhumación o cremación

– Ataúd o urna

Sin embargo, el precio varía de acuerdo al tipo de funeraria, a la antigüedad que esta tenga y a la calidad del ataúd, instalaciones y servicios que se ofrezcan.

Por ejemplo, Funeraria González, una de las de mayor tradición, mantiene un costo básico de 17 mil 100 pesos por los mismos servicios. En cambio, Funeraria Hernández, que lleva solamente tres años en la ciudad pero con un concepto mucho más completo y exclusivo, maneja un costo básico de 23 mil pesos, al cual se le pueden añadir servicios como un mariachi.

solventar el gasto, por lo cual resulta “entendible” que opten por los servicios más baratos, aunque muchas veces sean de menor calidad, porque las familias que se encuentran en esas situaciones quieren que las cosas se hagan de manera rápida y sin tanto movimiento, porque “quizá en algo andan metidos y no quieren perder más familiares”.

En su caso, como lo hace también Funeraria González, prefieren la “legalidad” y acorde a como lo marca la Ley, en el entendido que solamente realizan levantamientos de hospitales y domicilios, donde el doctor pueda certificar el deceso.

Es decir, en eventos en los que las familias tienen “médicos tratantes”, aquellos que han venido siguiendo los casos de los fallecidos y tienen el récord sobre lo que padecía la persona y terminan firmando el acta de defunción para que el cuerpo no vaya directo al Semefo.

Por su parte, Funeraria Hernández se dedica a prevenir sucesos ofreciendo el servicio a pagos como si fuera un seguro, o a personas que se los solicitan al momento de los fallecimientos en la medida de lo que establece la Ley, ya que cuando las personas no tienen médico tratante, se da aviso al Ministerio Público

Cuando son muertes por accidente o de forma violenta, interviene el Semefo y algunas funerarias trabajan para la institución levantando y trasladado los cuerpos a sus instalaciones, esas son las que interceden cuando los familiares no tienen médicos tratantes o médico familiar.

Las personas que están en hospitales y clínicas, o que fallecen en accidentes y no cuentan con familiares que los reclamen, se canalizan directamente al Servicio Médico Forense, lo cual está sucediendo con frecuencia y es parte de los motivos por los cuales las instalaciones de esa institución se mantienen sobresaturadas, situación que se ha venido documentando de manera constante en este Semanario.

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio