Adiós, “Día del Presidente”; hola, mar de críticas y recuento de escándalos

Fotos: Cuartoscuro.com
 
Zoom Político Lunes, 5 Septiembre, 2016 12:10 PM

Para su Cuarto Informe de Gobierno, Enrique Peña Nieto no comparecerá ante el Congreso de la Unión, tampoco emitirá un mensaje a las “fuerzas vivas” del país, no se someterá al escrutinio público, “innovará” con un programa de pláticas con mexicanos que tienen historias de éxito. Los escándalos de corrupción, de abusos, de excesos de la fuerza pública, de conflicto de intereses y sus reformas que no dan resultados en la economía cotidiana de los mexicanos, imperan en el análisis de cuatro años de gobierno

El jueves 1 de septiembre se confirmó una vez más que el “Día del Presidente” terminó. Atrás quedó aquel automóvil Lincoln, modelo 1976, color negro, descapotable, que fue regalado por el gobierno de Estados Unidos al de México en el sexenio de José López Portillo, y que fue utilizado en administraciones posteriores, para pasear a los mandatarios nacionales previo a su llegada al Palacio Legislativo de San Lázaro, recinto en el cual los mandatarios presentaban sus Informes.

El último de ellos fue Vicente Fox Quesada, hace 11 años (2005), porque los grupos parlamentarios de la izquierda tomaron la tribuna y le impidieron leer su mensaje. Protestaban por el resultado de las elecciones presidenciales de ese año, en las que ganó el panista Felipe Calderón Hinojosa por un estrecho margen.

Enrique Peña Nieto rendirá su Cuarto Informe de Gobierno de cara ya a la campaña presidencial de 2018, pero no lo hará de la forma tradicional, e inclusive, en lugar de presentarlo ante gobernadores, legisladores, líderes empresariales, líderes sociales y jerarcas religiosos, que en otros años habían sumado alrededor de mil 500 personas, esta vez lo hará solo ante 350 jóvenes (estudiantes, emprendedores, indígenas y migrantes de entre 15 y 35 años), en una especie de talk show que se transmitirá por el canal de la Presidencia de la República en la plataformas YouTube, Snapchat y Facebook.

Según indicó el propio Peña Nieto en un video publicado la pasada semana a través de redes sociales, los participantes, llegados de todo el país, representarán a los “diferentes sectores de nuestra sociedad”. Serán jóvenes “con quienes pueda tener una conversación, compartir lo que el gobierno ha venido construyendo estos cuatro años” y la “trascendencia” de las reformas emprendidas en el país, aseveró en el video.

La Presidencia de la República habilitó el micrositio de internet donde se puede ver lo que será a grandes rasgos el Cuarto Informe del mandatario: https://www.gob.mx/informe, el cual se divide en cinco ejes: Educación de Calidad, Próspero, Incluyente, En Paz y Responsabilidad Global. Todos los spots que el Gobierno Federal ha difundido terminan siempre con la voz en off de Peña Nieto: “Lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho”, quien partirá hoy viernes 2 de septiembre a China para participar, los próximos 4 y 5 de septiembre, en la XI Cumbre del G-20, a realizarse en la ciudad oriental de Hangzhou.

El tema de la semana

El tema de la semana

El evento se transmitirá apenas un día después de la visita al país del candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, que ha sido calificada como “error histórico” y como “una traición”. Previamente, el priista enviará al Congreso, mediante el titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), Miguel Ángel Osorio Chong, el Informe por escrito sobre el estado que guarda la administración federal, tal y como está establecido en la Constitución.

El Presidente de México encara la tarea de presentar su Cuarto Informe en el punto más bajo de popularidad desde que comenzó su mandato, y poco después de que una encuesta publicada por el diario Reforma lo posicionó como el líder peor valorado desde 1995 -hace 21 años-, con solo 23 por ciento de aprobación. Este resultado tiene que ver directamente con el negativo rumbo de la economía, la inseguridad, el incremento de la deuda, la violencia e ingobernabilidad, además del débil combate a la corrupción e implementación de las reformas estructurales.

En síntesis, el Presidente Peña no ha cumplido. Y ahí están las cifras: según un recuento del diario digital SinEmbargo, durante su campaña, en 2012, como candidato a la Presidencia de la República firmó 266 proyectos o “promesas” ante notario público. Hoy, en la coyuntura del Cuarto Informe de Gobierno, hay sin realizar 205 compromisos; es decir, el nivel de incumplimiento es de 77%. A falta de poco más de dos años para que termine el sexenio, asegura El Financiero, de 223 proyectos del plan de infraestructura, en 61 se tiene un avance de menos del 10%, mientras que en 38 aún no se define si serán adjudicados, licitados o concesionados.

Estos son algunos de los escándalos políticos y de corrupción que han prevalecido en el mandato de Peña. Pero también están los económicos: los últimos datos del Producto Interno Bruto (PIB), correspondientes al periodo abril-junio, mostraron disminución de 0.2% respecto al trimestre inmediato anterior, según datos desestacionalizados, lo que supuso la primera desaceleración de la economía en tres años.

Tras la publicación de estos resultados, el gobierno recortó su previsión de crecimiento económico del país en 2016 a un intervalo de 2  a 2.6%, debido a un “entorno adverso” potenciado por el pobre desempeño de la actividad industrial en Estados Unidos. El dólar está por encima de los 18 pesos y la tasa de crecimiento ha sido “mediocre”, como lo han calificado los especialistas. Además, Standard & Poors y Moody’s han bajado a mala la expectativa de calificación de la deuda pública, que ya rebasó 45% del PIB, la más alta del Siglo XXI.

Otra “piedra en el zapato” es la Reforma Energética. Recién avalada, el mismo Peña Nieto señaló en un mensaje de Año Nuevo en 2015, que ya no habría más “gasolinazos”, ni incrementos en la tarifas eléctricas, sin embargo, esto no ocurrió así, ya que este 1 de septiembre, dos meses después de concluidas las elecciones, donde el gran perdedor fue su partido, el Revolucionario Institucional, regresaron los aumentos, con un cuarto gasolinazo e incremento en la luz para industrias y comercios.

La inconformidad generalizada

La inconformidad generalizada

También está el tema de la inseguridad: una encuesta realizada por Mitofsky señaló que un 75% de los mexicanos considera que la situación de seguridad del país está peor, mientras que solo un 17% señala que está mejor. Las tasas de homicidios descendieron durante la primera parte del gobierno de Peña, pero en los primeros cinco meses de este año, los asesinatos están 16% por encima del mismo periodo de 2015, que suma un total de 12 mil 376 homicidios.

De acuerdo con el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), basado en las actas de defunción, en los primeros tres años del sexenio, 62 mil 926 personas fueron asesinadas: 20 mil 525, en 2015; 20 mil 10, en 2014; y 23 mil 63, en 2013. Cada día, se registran 57 homicidios dolosos en México.

Ya ni siquiera hay que remontarse a los escándalos más grandes de este sexenio y que cimbraron al país, como fueron la llamada “Casa Blanca” ubicada en Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de México, con un valor aproximado de 7 millones de dólares. Inmueble que fue construido a gusto de Peña Nieto y de su esposa, Angélica Rivera Hurtado, por Grupo Higa, una de las empresas favoritas del actual Presidente de la República cuando fue gobernador del Estado de México.

Ni tampoco a la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, en Guerrero, que la versión oficial presume fueron asesinados a manos del crimen organizado, luego de ser privados de la libertad en Iguala, lo que dio origen a la tristemente célebre frase de la “verdad histórica” que pronunció el entonces procurador general de la República, Jesús Murillo Karam.

El cuarto año de gobierno de Peña Nieto ha estado marcado también (porque aún no termina), por escándalos de corrupción basados en investigaciones periodísticas que cuestionan al Presidente y a su familia. Por ejemplo, una investigación del diario británico The Guardian, que vinculó a la primera dama con un departamento en Miami, propiedad de Arturo Pierdant, empresario, presunto contratista del Gobierno Federal. Al principio la Presidencia rechazó lo publicado por el medio; sin embargo, Peña Nieto aceptó que Pierdant pagó los impuestos del departamento de su esposa en esa ciudad, como un favor de amigos.

Luego está el supuesto plagio de 197 párrafos de 682 que integran su tesis de licenciatura profesional para obtener el título de abogado por la Universidad Panamericana. En este caso, el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez Hernández, dijo que en la tesis hubo fallas metodológicas, pero “de ahí a un plagio es un abismo”. No obstante, tras una revisión, la UP informó que Peña Nieto cumplió con los requisitos para su titulación, y que aunque en su tesis había “reproducciones textuales de fragmentos sin cita a pie de página, ni en el apartado de la bibliografía”, se trataba de un acto consumado en el que no se podía proceder.

Quizá el hecho más relevante fue la disculpa que el titular del Ejecutivo “pidió” durante la promulgación de las leyes secundarias del Sistema Nacional Anticorrupción, ante “la percepción” que generó el tema de la “Casa Blanca”: “Somos responsables de la percepción que generamos por lo que hacemos. En esto reconozco que cometí un error que afectó a mi familia, a la investidura presidencial y dañó la imagen del gobierno en carne propia. Les pido perdón, les reitero mi sincera y profunda disculpa por el agravio e indignación que les causé”.

Antes, hace dos meses ya, en las recientes elecciones, el PRI perdió cinco de las 12 gubernaturas en disputa, entre éstas las de Veracruz, Tamaulipas, Quintana Roo y Durango; además de 54 diputaciones locales y 58 alcaldías. Después de conocer el saldo electoral, la Iglesia Católica anunció que la derrota se debía a la propuesta de legalizar matrimonio entre homosexuales por parte del Presidente, por lo que pidió a su gobierno rectificar en la misma. En mayo, Enrique Peña Nieto anunció una iniciativa para modificar el Artículo Cuarto constitucional y el Código Civil, a fin de garantizar el matrimonio igualitario en todo el país. Sin embargo, las bancadas del PRI en el Congreso de la Unión ya descartaron discutir la propuesta, debido a que no la consideran “prioritaria”.

El 19 de junio pasado, un destacamento de policías federales y estatales se enfrentaron con manifestantes afines a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en Nochixtlán, Oaxaca, durante un operativo para retirar un bloqueo carretero. El saldo fue de ocho muertos y varias personas heridas. Elementos de la Policía Federal fueron acusados de disparar contra las personas que se manifestaban, contrario a sus protocolos de no asistir armados a ese tipo de operativos. La corporación respondió que los agentes armados llegaron para auxiliar al primer contingente que intentó retirar el bloqueo en la carretera.

La entrega oficial

La entrega oficial

Ante este informe, y otros como la tortura en Tlatlaya, Estado de México y la ejecución sumaria en Tanhuato, Michoacán, causaron que el mandatario tuviera que cesar al jefe de la Policía Federal, Enrique Galindo Ceballos, quien acumula un historial de violaciones a los Derechos Humanos y represión en diversas manifestaciones protegidas constitucionalmente.

También, no menos importante, está el conflicto magisterial que ha puesto de cabeza al gobierno de Peña Nieto. Los profesores de Chihuahua, Guerrero, Michoacán y Chiapas continúan en un paro de labores indefinido para demandar la abrogación de la Reforma Educativa, que el propio Presidente y funcionarios de su gabinete, han dicho no tiene marcha atrás.

De acuerdo con el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, el paro y bloqueos de la CNTE han dejado pérdidas de 4 mil millones de pesos.

A inicios del año, la recaptura de Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán le dio un respiro al Presidente, luego de cinco meses de que el capo sinaloense se había fugado, por un túnel, del penal de “máxima seguridad” Altiplano; Peña Nieto anunció el 8 de enero que el líder del Cártel de Sinaloa había sido detenido. En ese mismo rubro, luego del fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que aprobó el cultivo, procesamiento y consumo de marihuana con fines recreativos, el Presidente -quien ha reiterado estar en contra de la legalización de dicha droga- abrió un debate, por lo que el Gobierno Federal realizó varios foros en todo el país para debatir la legalización del estupefaciente.

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