Muerto en garita iba a entregarse, asegura familia


 
Ezenario Lunes, 5 Enero, 2015 08:00 PM

El ciudadano estadounidense Francisco Manuel Ceseña, murió después de ser electrocutado por agentes estadounidenses de Aduana y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). Había entrado a la garita de San Ysidro para entregarse a las autoridades, afirma su familia. De ascendencia mexicana, el hombre de 40 años, violó su libertad condicional al cruzar hacia Tijuana, México, cuestión que le valió una orden de aprehensión por no respetar las condiciones tras ser procesado en la Fiscalía de San Diego.  Por ello, cuando se presentó en la garita entre Tijuana y San Diego, la tarde del 24 de diciembre de 2014, sabía que sería arrestado. Pedro Ríos, director del Comité de Amigos Americanos en San Diego, indicó que esta situación, siembra “una duda en la acusación de que llevaba un tipo de contrabando en su persona”. De acuerdo a un reporte preliminar del Departamento de Policía en San Diego, a Ceseña le fue confiscada heroína. Esto ocurrió después de que a las 3:00 de la tarde, el hombre entregó sus documentos de identificación a un agente de la CBP. El sistema, lo describió como una persona que debía ser considerada “armada y peligrosa”. Custodiado por oficiales del CBP, Ceseña ingresó a una oficina de seguridad dentro de la garita. Ahí permaneció tres horas, hasta que los agentes encontraron una orden de aprehensión su contra. Según la investigación preliminar del Departamento de Policía de San Diego, el hombre de 40 años “no cooperó con las instrucciones de los agentes y ocultó sus manos de la vista de los oficiales. Un agente utilizó su pistola eléctrica en un intento por detener el comportamiento agresivo del detenido”. Fue a las 6:45 de la tarde, cuando “respondieron y sujetaron a un hombre agresivo, quien estaba atacando a dos oficiales de la CBP…después de numerosos intentos por controlar al sujeto, quien continuaba resistiéndose al arresto, un oficial usó su arma paralizadora de electrochoque”. Un reporte adicional del CBP, indica que el hombre recibió descargas eléctricas durante minutos. Una vez que quedó “inconsciente y dejó de respirar”, los oficiales iniciaron la técnica de resucitación cardiopulmonar, sin éxito. La Policía de San Diego arribó a la garita hasta las 7:07 de la noche, 22 minutos después del inicio de la agresión. Paramédicos trasladaron a Ceseña, inconsciente y sin respirar, hasta el hospital Sharp de Chula Vista, donde fue declarado muerto a las 7:57 de la noche. Como resultado del incidente, cuatro oficiales de la CBP involucrados, fueron trasladados a un hospital local para ser revisados, luego de reportar “heridas menores”. Para Ríos, quien dirige una de las organizaciones de defensa de migrantes más activas en California, es necesario aclarar el incidente para que la familia pueda determinar los pasos legales a tomar. “La familia, con base en la información que obtenga, podría presentar una queja civil, dentro de 90 días a 6 meses”, indicó. La investigación preliminar de la Unidad de Homicidios de la Policía de San Diego, indica que a Ceseña le fueron retiradas las esposas, mientras revisaban sus antecedentes penales. “Me preocupa si estuvo esposado, por qué se le removieron las esposas si pensaban que realmente era un peligro”, expone como ejemplo el activista. Las cámaras de video, serán importantes para presentarlas como evidencia, consideró Ríos. En algunas investigaciones de muertes acontecidas a manos de agentes de CBP, este material de video no ha podido ser presentado, bajo el pretexto de que los aparatos se encontraban apagados o averiados. Sin revelar la identidad del hombre nacido en California, la CBP y la Policía de San Diego, informaron se trataba de un sujeto con una orden de aprehensión y antecedentes penales. “Siempre ha sido una táctica de las autoridades, asesinar el carácter de la persona para justificar la muerte. Nos preocupa cuando cualquier autoridad hace eso antes de que concluya la investigación y cuando quedan muchas preguntas y dudas acerca del incidente”, detalló Ríos. ZETA confirmó que bajo el nombre Francisco Ceseña, también conocido como Francisco Manuel Ceseña, nacido en 1974, pesaban 10 causas penales en la Fiscalía de San Diego. El más antiguo data de 1998 y el más reciente de 2013. Desde 2010, el Comité de Amigos Americanos en San Diego ha contabilizado 36 muertes a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos por agentes del CBP y de la Patrulla Fronteriza. Ríos consideró que en San Diego, “la comunidad mexicana, migrante, latina, vive en  una cultura de discriminación que se manifiesta dentro del contacto con los oficiales”. Mientras tanto, la familia de Francisco Ceseña realiza una colecta para pagar los gastos funerarios. Contactada por ZETA, una familiar detalló que se encuentran bajo asesoría de un abogado para determinar sus posibilidades legales. El caso continúa bajo investigación del Departamento de Asuntos Internos de CBP, de la Unidad de Homicidios de la Policía de San Diego y la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). 

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