El desplazamiento de la estrategia antidroga de EU hacia tierra firme agudiza la presión diplomática sobre el gobierno de Sheinbaum Pardo para aceptar operaciones militares extranjeras en suelo mexicano.
La cooperación bilateral incluyó 188 traslados de criminales a custodia estadounidense y el desmantelamiento de más de 2,300 laboratorios clandestinos.
Hegseth compareció ante legisladores estadounidenses y advirtió que los avances de México en la frontera resultan insuficientes ante la magnitud del desafío migratorio y del narcotráfico.