“No mentir, no robar, no traicionar”, fue la premisa con la que Morena, su fundador y seguidores llegaron hasta donde ahora están, se dicen ser “diferentes” pero cada vez se parecen más a los regímenes de los que fueron férrea oposición y blanco de sus más exigentes críticas.
Luego de que hasta su tercer intento llegó a la presidencia del país, Andrés Manuel López Obrador da la impresión de que a la mitad del camino “se le está acabando la gasolina,” o al menos eso quiere hacernos pensar.