El proyecto ha ayudado a crear un sentido de identidad entre los comensales del café de especialidad y a dimensionar la aceptación entre los comercios en las zonas residenciales y de oficinas en Tijuana.
Ante el boom que hay de cafeterías en la ciudad de Tijuana fue creada una especie de pasaporte para que los amantes de las bebidas con café puedan llevar el registro de sus visitas.