La premisa entre los Burgueño Ruiz, los hermanos Modesto e Ismael, parece ser que carro con carro se paga. En mayo de este 2026, padres de familia de un colegio privado en Otay se comunicaron al Semanario para denunciar lo que ya no sólo les parecía un exceso, sino un riesgo: todos los días, a la hora de entrada y salida de los menores de la escuela, llegaban dos sospechosas unidades de último modelo, además con escoltas armados, a dejar y recoger a estudiantes.