La película de David Robert Mitchell combina la nostalgia ochentera con los conflictos de una familia trasladada en la prehistoria; pese a sus efectos visuales irregulares y a un desenlace complaciente, ofrece una experiencia ligera y entretenida que aporta frescura al cine de dinosaurios.
La cinta dirigida por David Robert Mitchell seguirá a los habitantes de un vecindario que será trasladado de forma inexplicable a un territorio prehistórico.