César Castro Ponce, quien llegó a la dirigencia de Morena en Baja California a raíz de que un grupo de consejeros lo nombró en el cargo cuando Ismael Burgueño Ruiz estaba ejerciendo dichas funciones, admite que en el partido oficial “ha hecho falta” institucionalidad y trabajará en ello una vez que se formalizó su nombramiento el 8 de noviembre.
El ex candidato a la alcaldía de Tijuana mencionó que en lo particular, él seguirá “construyendo” en una nueva encomienda como delegado, “de la mano de la militancia”
Tras una etapa de diferencias por la dirigencia estatal del partido, ambos consejeros trabajan “de la mano” para afiliar a simpatizantes, de tal manera que formalicen su pertenencia al instituto político; “hay voluntad política”, comentó Burgueño Ruiz sobre el trabajo en conjunto