Hace una semana, en el partido Morena se desataron con las designaciones de sus candidatos a gobernador. Por lo menos anunciaron a los “ganadores” en cinco estados: en Aguascalientes a Nora Ruvalcaba, en Campeche a Pablo Gutiérrez, en Colima a Rosa María Bayardo, en Querétaro a Santiago Nieto y en Sinaloa a Imelda Castro.
La dirigente del PAN en Baja California, Lizbeth Mata Lozano, informó que existe una lista de cinco aspirantes a la candidatura por la gubernatura de Baja California por el partido, y el candidato o candidata final será anunciado a finales de octubre o principios de noviembre
Claudia Sheinbaum enviará una reforma constitucional para prohibir la doble nacionalidad a gobernantes. Esto surge en medio de polémicas sobre órdenes de aprehensión y elegibilidad de candidatos
El diputado con licencia aseguró que, durante la pasada reunión entre aspirantes a la Coordinación de la Defensa de la 4T en Baja California, pidieron cerrar filas con la gobernadora Marina del Pilar Ávila.
Eso ofrece Morena y sus satélites, el Verde y el PT: cartuchos requemados, chapulines, figuras conocidas y no precisamente por su buena fama; escasa experiencia, desconocidos soñadores, falta de opciones de calidad. También los hay que la creen ganada solo por militar en Morena.
“Veo los nombres de los que aspiran y opino que esa ‘caballada’ está muy flaca”, afirmó Rubén Figueroa Figueroa, cacique de Guerrero y gobernador (1975 – 1981), al referirse a la escasez de candidatos de peso dentro del PRI para la elección presidencial de 1976.
Las propuestas serán recibidas hasta el lunes 11 de mayo en las oficinas del Salón de la Fama, situadas en la esquina que forman los bulevares Agua Caliente y Gustavo Aubanel Vallejo en Tijuana.
Para Jorge Álvarez Máynez, coordinador nacional de emecé, el gobierno de Samuel García ya terminó antes de tiempo. Por ello encabezó el destape de posibles candidatos a suceder, al todavía gobernador, el próximo año. Sin embargo, dirigió los reflectores a un aspirante.
Ya no queremos más candidatos que practiquen la “promiscuidad política”, de esos que de día son de un color, por la noche se acuestan y se revuelcan con otros colores y amanecen sin pena alguna de un tono distinto, son bien conocidos.
Pero si hablamos de expertos en politiquería, de esos personajes, ávidos engañadores, que codician el poder y actúan con base en sus intereses, los de Morena en Baja California ni siquiera tienen que salir de sus filas.