Convencido de tener una influencia política, superior a la de Morena, en Nuevo León, Alberto Anaya, dirigente sempiterno del Partido del Trabajo, trabaja en una estrategia de negociación electoral para impulsar al diputado local Jesús Elizondo como aspirante a coordinador de la defensa de la cuatroté en el estado y con ello subirse a lo seguro en una candidatura para suceder a Samuel García, el próximo año.
Aunque el arranque del registro de aspirantes a las coordinaciones estatales de defensa de la transformación se amarró al lema: “Unidos por la Transformación”, Jaime Bonilla, actual comisionado político del PT en Baja California, puso condiciones para continuar en el proceso de la mano de su candidata, la exalcaldesa de Tijuana, Monserrat Caballero.
El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena designó por unanimidad a Citlalli Hernández Mora como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones del partido,...
Con la ratificación de coalición con la cuatroté, para los comicios en 2027 y 2030, hecha por Alberto Anaya, le resolvió la existencia de su partido y las prerrogativas correspondientes; sin embargo, se queda como el partido aliado para temas electorales y legislativos. El salto para formar parte de un gobierno de coalición es lejano y quizá imposible.
La falta de cicatrización entre el Partido del Trabajo y Morena, luego de su oposición a la Reforma Electoral y a la revocación de mandato, es un síntoma de lo advertido meses atrás. Alberto Anaya va por los militantes despojados de Morena al aplicar la cláusula de no nepotismo electoral y el PT jugará a la contra al partido Morena en 2027.
Con los resultados de las elecciones de 2025, en el PT creció el ego entre liderazgos locales, principalmente en Veracruz, y comenzaron a generar la narrativa de contar con una fuerza electoral suficiente para pelearle a Morena más espacios. Al grado de deslizar la posibilidad de convertirse en un aliado en crecimiento y consolidar un gobierno de coalición.
El primer escándalo que pisoteó la austeridad y que le estalló a Anaya fue el de los diputados Sergio Gutiérrez Luna, de Morena, y Diana Karina Barreras, del PT, que fueron denunciados por tener relojes, joyas y obras con un presunto valor superior a dos millones de pesos. Guardó silencio y “tragó sapos” por no respetar la austeridad.