El impulso a la reforma se da en medio de reclamos por casos como el de “Chato”, cuyo agresor quedó en libertad por la baja penalidad vigente, lo que reavivó las críticas sobre impunidad y la necesidad de endurecer las sanciones
Tras su detención colectivos animalistas advirtieron fallas en la atención del caso y la falta de personal en la Fiscalía especializada, así como exigieron que la muerte de can no quede impune.