Se les relaciona con la desaparición forzada de los primos José Luis Félix Solorio y Manuel Félix Rochín, de 18 y 16 años; uno de los cadáveres ya fue identificado
Monseñor Enrique Sánchez Martínez, se convirtió en el cuarto obispo de Mexicali; llegará a su nuevo nombramiento entre los meses de octubre y noviembre.