La SCJN atrae por segunda vez el megacaso de diésel de contrabando contra Edgar Marín Meza Moreno mientras el Senado de EE.UU. eleva el huachicol a amenaza de seguridad nacional.
La mandataria reveló que los agentes ingresaron con pasaportes diplomáticos como turistas, sin registrar ante la SRE ni el gabinete de Seguridad su participación en labores de inteligencia.
Documentos oficiales mexicanos ubican a la empresa texana como proveedora de combustibles que circulaban por una red de importadores y transportistas vinculados al cártel.
La cooperación bilateral incluyó 188 traslados de criminales a custodia estadounidense y el desmantelamiento de más de 2,300 laboratorios clandestinos.