Quienes andan cabildeando no solo en Baja California, sino en varios estados donde habrá relevo en el gobierno estatal, son aquellos que integran la cúpula de Ejército Mexicano. Cuentan que en el Estado se han acercado a Marina del Pilar Ávila Olmeda, la gobernadora electa, y a los cinco alcaldes electos, con miras a “sugerir” -no vaya a pensar que a imponer- a quienes serán los titulares del área de seguridad.
La cabeza de Miguel Ángel Torres Ponce, ex titular de la Dirección de Comunicación Social del Congreso del Estado, ya no tiene espacio para ponerse más cachuchas.
El nombramiento de Carlos Ibarra Aguiar como asesor ejecutivo de la Presidencia Municipal de Ensenada, es una señal de que la relación entre el gobierno municipal y las cámaras del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada, no vive sus mejores momentos.
Luego de la fracasada precampaña que hizo en busca de la candidatura a la presidencia municipal de Tijuana, la antes explosiva y “aguerrida” síndico Meli Espinoza permanece calladita, neutralizada.
El 1 de marzo, el Consejo de la Judicatura del Tribunal Superior de Justicia emitió la convocatoria para el concurso abierto de oposición para la designación de jueces en materia laboral del Poder Judicial de Baja California.
La alcaldesa electa Norma Bustamante Martínez, ciego alfil de la próxima gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, pretende dirigir la administración municipal desde el Canal 66, autoproclamado “El Canal de las Noticias de Mexicali”.
Quienes se quejaron y aún no toman posesión, son los futuros regidores de Tijuana. De hecho, toda la planilla que acompañó a Montserrat Caballero en la elección del 6 de junio, se molestó con la futura alcaldesa.
El General Comandante de la II Zona Militar con sede en Tijuana, Saúl Luna Jaimes, no se detiene en su combate contra la inseguridad y la violencia. Como en el pasado, ha hecho un llamado a la sociedad para que le ayuden a combatir el crimen.
Primero dijo que dejaría el Gobierno del Estado de Baja California, para ser candidato por Morena al Ayuntamiento de Tijuana. Cuando le dijeron que eso no era ni posible ni legal, Jaime Bonilla Valdez declaró que solicitaría licencia y se iría a coordinar la campaña del candidato de su partido a sucederlo.