Modifican citas de manera unilateral y en interés de la patronal; así como imponen reducciones significativas de los montos de indemnización, bajo el mendaz motivo de que tal decisión “es benéfica por igual a ambas partes del conflicto”.
En conclusión, no debemos olvidar jamás lo que pasó con el autoritarismo en América Latina con gobiernos de Chile (dictadura de Pinochet), Argentina (Videla), México (Partido Revolucionario Institucional), por citar algunos.
Nomás no llega a Baja California la tan publicitada Cuarta Transformación de Andrés Manuel López Obrador. Se prometió una dignificación de la carrera de Maestros y Maestras, pero esto en la práctica no se ha dado.
Los mexicanos hemos sido obligados a radicar en una burbuja aterrorizada de violencia. Sin embargo, nosotros la alimentamos a través de las diferentes manifestaciones culturales en las que se expone y manifiesta el narcotráfico: cine, música, literatura, etc.
Si bien han sido los inmigrantes chinos los primeros en sentar los pilares del comercio de la droga en México, a partir de los años treinta las bandas criminales mexicanas comenzaron a tener un rol fundamental en dicha nueva actividad económica, aprovechándose de la ley seca impuesta por Estados Unidos y de sus relaciones con las autoridades locales.
La economía nacional tiene un importante soporte en las remesas que envían los paisanos que residen en el extranjero. También, en la estabilidad de los precios de los hidrocarburos, de lo que poseemos buena cantidad.
De un tiempo para acá, lo atípico ha adquirido gran presencia en nuestra cotidianidad. Se han roto muchos moldes en la política, en la democracia y en la sociedad en general. Eso habla de la pluralidad que ha alcanzado un gran país llamado México.