El desplazamiento de la estrategia antidroga de EU hacia tierra firme agudiza la presión diplomática sobre el gobierno de Sheinbaum Pardo para aceptar operaciones militares extranjeras en suelo mexicano.
La disparidad arancelaria entre México y los socios asiáticos de EE.UU. tensiona las negociaciones y pone en riesgo la posición competitiva de la industria automotriz mexicana.