Patricia Highsmith fue una de las voces literarias más destacadas de la novela negra, particularmente porque dio vida a la saga del siniestro Tom Ripley, el gran impostor homicida de “A pleno sol”.
Esta película de Anton Corbijn se concentra en la muy perpleja personalidad de la autora texana interpretada por Helen Mirren. El otro personaje clave aquí es Edward Ridgeway (Alden Ehrenreich), un joven editor que viaja a Suiza con la encomienda de hacer que la narradora acepte escribir un libro más de Ripley.
El resultado es un encuentro poderoso en el que Edward termina enredado en toda una trama con Clementine Harriet Balfour (Olivia Cooke), una chica que conoció durante el viaje y que se convierte en protagonista de la posible secuela final de Highsmith.
La línea entre la realidad y la ficción se disuelve. De pronto Edward es Tom y Highsmith se transforma en una mujer solitaria, frágil, pero enigmática, dictando las páginas de una historia que se escribe en las acciones de quien tiene a la mano.
Así, el filme se consolida como un inteligente homenaje a Highsmith magistralmente llevado por Mirren y Ehrenreich. Para quienes hemos tenido la suerte de ser sus lectores, conocer su obra este largometraje es más relevante. ****
Punto final.- Fin de semana para ver sagas como “Halloween”, “El conjuro”, o clásicos como “Psycho” y “El exorcista”.






