“Presos sin delito, pero nos traen de comer”
Refranes del hablar mexicano.
Si no pagas tus impuestos te van a meter al bote. En el siglo IV, la emperatriz Eudoxia, mujer del mandamás en el Palacio de Constantinopla, molesta por las críticas del patriarca obispo Juan I (Crisóstomo) primero organizó en la plaza pública, frente a la catedral, un baile con 500 prostitutas. Y al no doblegarlo, lo desterró en dos ocasiones de su diócesis. Murió de hambre y de frío, pero no doblegaron la autenticidad de su vida cristiana y humana. Bienaventurados se les llama.
Los ciudadanos, en toda la tierra y en épocas, al reflexionar como describe Ernesto Ruffo en las tantas entrevistas que le hacen, aún como preso político. No está peleado con nadie; llama a la reflexión a todos los mexicanos en lo que considera ya no es una República. Y que el país no va por buen camino.
Cuando no estás preso, te andan buscando. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) cuenta entre sus publicaciones Rusia y los rusos en México, entre su contenido, la lista de cada familia rusa que poblaron el Valle de Guadalupe y Ensenada hace más de un siglo. No huyendo del comunismo, sino del despotismo de los tzares rusos, que entretenían al pueblo (presoviético) con huevos cocidos en la pascua “cristiana”, mientras ellos gozaban con millonarios adornos creados por Fabergé. Algo así como entretener al pueblo con apoyos del bienestar, mientras muchos en la 4T, construyen el segundo piso de su casa con robos millonarios, tranzas, fraudes, que no sólo tienen hartos a los ciudadanos, sino en quiebra las finanzas públicas, en medio de protestas, por ejemplo, de falta de insumos médicos en hospitales públicos de toda la Nación.
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No votes por ese pendejo, es una lacra que nada más quiere lana (El Chilangonario). Éste dicho acuñado en la Ciudad de México fue recopilado por Alberto Peralta de Legarreta; habría que imaginar como los tenochcas o moradores de Tenochtitlán, nunca vivieron en democracia. Les imponían creencias y costumbres, desde sacar el corazón a más de cien mil personas en cinco días cada año, durante los sacrificios a Huizilopotzli, el Dios azteca de la guerra. Después de 500 años lo hacen en honor de Planned Parenthood la financiera criminal de planificación familiar, que pone clínicas abortivas en los barrios latinos en California. Sólo Dios sabe cuántos chiquillos han asesinado en México, en el vientre de sus madres, desde que se aprobó la Ley Robles, promovida por doña Rosario, cuando era jefa del Distrito Federal.
Por decir verdades se pierden las amistades. Ya se dio cuenta cómo vive en Ensenada, Baja California, el ex gobernador Ernesto Ruffo Appel; como el buen Pepe Mojica en Montevideo, Uruguay; y que sostuvo en vida que AMLO no tenía nada de izquierda. Por eso es tan extraña la credulidad de personajes como Tatiana Clouthier o Elena Poniatowska, esposa del fundador y constructor del observatorio astronómico de san Pedro Mártir, con sede en Ensenada. O nos estarán mintiendo Ramón Alberto Garza de Código Magenta; o Marco Levario Turcott de Etcetera; o están extraviadas Anabel Hernández de Narcosistema, o Carmen Aristegui; o son embusteros los de Latinus, o nos engañan los de Proceso, ¿ZETA, Reforma, El Universal?
No vence quien no convence. Como la Atalaya, Andy López Beltrán reparte en Teapa y Tapijulapa, Tabasco, ejemplares de egeneración el periódico militante que por millones se imprimieron en la Cd. De México para promover las bondades del Movimiento de Regeneración Nacional. No se puede comparar el trabajo de investigación que diariamente viven miles de periodistas y comunicadores, y que han sido asesinados 61 de ellos, durante los sexenios de 2018 a la fecha. Su quehacer no es periodismo militante como el Granma cubano, o el Pravda ruso. Ni puede confundirse con las inserciones pagadas que abundan, aunque faltando a la ética periodística, no se les informe a los lectores que está leyendo un Boletín oficial con apariencia de nota periodística auténtica.
Mal hace quien hace bien, y quien hace mal, también. Es asombrosa la recta intención de don Ernesto Ruffo Appel; creo que antes de su alcaldía, David Ojeda (1983-86) gobernó Ensenada, político de izquierda, como los anarquistas hermanos Flores Magón a principios del siglo XX en el Territorio Norte de Baja California. Ruffo es admirado por los miles de metros cuadrados de concreto hidráulico con que pavimentó el Puerto; que hoy tiene récord Guinness de baches (adopta un bache) desde que asaltaron el poder, personajes como Ayala. Sin duda el entusiasmo democrático y la sencillez de Ruffo, llama la atención como hace 40 años, cuando fue el primer alcalde del PAN en su tierra natal (1986-1988). Y no anda huyendo como Amilcar Olan, entre Suiza, Europa, o quién sabe dónde, como diría el abuelo Quien vive oscuro, vive seguro.
Germán Orozco reside en Mexicali, B.C.





