El impacto del huracán Polo, que tocó tierra en categoría 2 en el municipio de Comondú, dejó diversas afectaciones en el norte de Baja California Sur, principalmente en la comunidad de Puerto San Carlos que, hasta el momento, se confirma como una de las zonas con mayores daños por el paso del fenómeno.
Desde los pronósticos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ya se advertía que Puerto San Carlos sería la primera población que sentiría los efectos del huracán, con vientos de hasta 220 kilómetros por hora (km/h).
Aunque para la mañana del martes 29 de septiembre, el gobernador del estado, Víctor Castro Cosío, así como autoridades del Consejo Estatal de Protección Civil ya “cantaban” victoriosos un saldo blanco y daños mínimos tras el impacto, la realidad se destapaba en Comondú y Mulegé.
Mientras las autoridades daban su reporte minimizando afectaciones, la comunidad de Puerto San Carlos se encontraba inundada, debido a que el oleaje, que alcanzó los 10 metros de altura según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), provocó que el mar sobrepasara el muro de contención e inundara las viviendas.
Ante la emergencia, a pesar de que el gobernador y el Consejo Estatal decretaron el regreso a clases en todo el estado a partir del miércoles 30 de septiembre, esto no fue posible en Puerto San Carlos ya que la Escuela Secundaria Técnica #4 seguía funcionando como albergue.
Asimismo, para la noche del martes 29 de septiembre, habitantes del poblado se organizaban para llevar a cabo una jornada de limpieza en las decenas de casas afectadas por las inundaciones, así como para recolectar insumos y alimentos para las y los damnificados.
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Por otra parte, la población hizo hincapié en la promesa nunca cumplida de la construcción de un muro de contención para la comunidad pesquera, ya que actualmente sólo cuentan con un muro de tierra que “difícilmente” puede detener la entrada del mar a las casas, esto último reconocido por el alcalde de Comondú, Roberto Pantoja.
Víctor Castro que se trata de un pendiente de infraestructura complejo, ya que la construcción de una obra de este tipo costaría alrededor de 100 millones de pesos.
Para el cierre de esta edición, autoridades del Consejo Estatal de Protección Civil precisaron que continuaban con las labores de inspección tras las afectaciones que dejó el huracán Polo.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó que el Plan DN-III-E sigue en su fase de auxilio en los municipios del norte, con un despliegue en conjunto con la Guardia Nacional (GN) de más de mil 200 efectivos.
La Secretaría de Marina (Semar) detalló que contaban con 2 mil 700 elementos para hacer frente a cualquier contingencia por desastre natural.
Cabe recordar que 558 personas fueron recibidas en los refugios temporales, según detalló la Defensa en el Consejo Estatal: 349 en Comondú, 172 en Mulegé y 37 en Loreto.

Otras afectaciones
Autoridades del municipio de Mulegé reportaron que el paso del huracán dejó afectaciones, como cortes en la carretera Transpeninsular.
La alcaldesa de Mulegé, Edith Aguilar Villavicencio mencionó que los dos puntos más afectados eran el kilómetro 43 antes de llegar a la comunidad de Palo Verde y en el kilómetro 157, que impidieron el tránsito de vehículos por casi 12 horas.
Para la noche del martes 29 de septiembre, ya se había logrado restablecer el tránsito en estas zonas.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que 20 mil usuarios quedaron sin energía en los municipios del norte. A pesar de que el plan era restablecer el servicio a un 100 por ciento para el mismo martes, al momento del cierre de esta edición se informó que llevaban un avance del 75 por ciento.
Asimismo, el SMN detalló que el municipio de Mulegé fue el territorio que registró la mayor acumulación de agua pluvial, con más de 170 milímetros (mm), mientras que en Comondú se registraron poco más de 80 mm.
El gobernador del estado informó previamente que la entidad cuenta con el Fondo Estatal de Emergencias, un mecanismo que establecieron para hacer frente a contingencias luego de la desaparición del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN).
En total se tienen cerca de 45 millones de pesos, que se pueden aplicar en reconstrucción y rehabilitación de infraestructura urbana o viviendas tras el paso de un fenómeno como el huracán Polo.
Por ahora, las autoridades del Consejo Estatal de Protección Civil reiteran el saldo blanco y se mantienen en vigilancia permanente del océano Pacífico, ya que la temporada de huracanes finalizará hasta el mes de noviembre.





