HR Ratings recortó la calificación crediticia de México de BBB+ a BBB ante el deterioro fiscal continuo, menor crecimiento proyectado y una deuda pública que podría alcanzar 65.6% del PIB hacia 2033
En un severo llamado de atención para la conducción de la economía nacional, la agencia calificadora HR Ratings recortó este jueves la nota crediticia de la deuda soberana de México a largo plazo, ajustándola de BBB+ a BBB.
La decisión responde de forma directa a una persistente debilidad en los balances de las finanzas públicas, acompañada de una reducción en las proyecciones de crecimiento económico del país para los próximos años. Pese a situarse todavía dentro del rango de grado de inversión, la categoría BBB denota una mayor vulnerabilidad ante choques financieros adversos o entornos macroeconómicos desfavorables.
“La revisión a la baja de la calificación es resultado del deterioro observado en los principales balances fiscales de las finanzas públicas, lo cual consideramos continuará en el periodo proyectado, así como por la revisión a la baja de la trayectoria de crecimiento económico”, advirtió la firma financiera en su reporte.
DÉFICIT CRÓNICO Y DUDAS SOBRE LA INVERSIÓN BAJO EL T-MEC
Entre los pilares de la degradación crediticia destaca la revisión de la expectativa de crecimiento promedio anual a largo plazo, la cual fue ajustada a la baja de 1.85% a 1.50% en términos reales.
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HR Ratings fundamentó esta desaceleración en un panorama de cautela para la formación bruta de capital, derivado de las incertidumbres operativas en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunado a un rezago estructural en la productividad del mercado laboral.
Asimismo, la calificadora reconoció los esfuerzos técnicos realizados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para contener el boquete fiscal tras los máximos alcanzados en 2024.
No obstante, subrayó que las políticas vigentes han sido insuficientes para ubicar los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) por debajo de la cota crítica del 4.0% del Producto Interno Bruto (PIB), anticipando que para 2026 el déficit se situará en -4.6% del PIB, lo que hilaría cinco ejercicios consecutivos por encima de dicho umbral.
“Lo anterior evidencia la rigidez en el nivel de gasto, el cual inclusive crece a un mayor ritmo respecto al incremento en los niveles de recaudación”, enfatizó el análisis de la agencia.
DEUDA PÚBLICA IRÍA EN AUMENTO HASTA ALCANZAR EL 65% DEL PIB EN 2033
La consecuencia directa de estos desequilibrios se reflejará en una trayectoria ascendente del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —el métrico más amplio de la deuda soberana—.
Las estimaciones de HR Ratings colocan la deuda al cierre del presente año en 54.5% del PIB, superando las previsiones oficiales de la SHCP por 0.5 puntos porcentuales. Hacia el mediano y largo plazo, el horizonte se torna más complejo: la firma proyecta que el endeudamiento escala a 61.2% del PIB para 2030 y alcanzaría un 65.6% para 2033.
Adicionalmente, se alertó sobre la carga que representa el costo financiero de la deuda pública (el pago de intereses y comisiones), cuyo volumen ya sobrepasa las transferencias federales destinadas a estados y municipios.
En el ámbito energético, HR Ratings proyectó que Petróleos Mexicanos (Pemex) continuará demandando soporte presupuestal constante: “Desde nuestra perspectiva, la generación de superávit financiero de Pemex será aún insuficiente para dejar de recibir los apoyos del Gobierno para el pago de deuda, por lo menos, hasta 2029”.
“Esto necesita estar acompañado de un mayor avance de la actividad económica respecto al observado, con niveles superiores a 2.5 por ciento anual, lo que podría ayudar a mitigar las fuertes presiones de gasto por transferencias, subsidios, servicios personales y otros corrientes”, agregó la calificadora sobre las condiciones necesarias para contener el déficit.
LA RESPUESTA DE HACIENDA: AJUSTE FISCAL Y EL “PLAN MÉXICO”
Frente a la degradación crediticia, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público fijó su postura y defendió los resultados de la política fiscal del Gobierno federal, argumentando que la consolidación de las finanzas debe evaluarse con una perspectiva estructural de largo plazo.
La dependencia resaltó que en 2025 se ejecutó un ajuste de 1.3 puntos del PIB —el más profundo desde 1990— sin descuidar la red de programas sociales ni alterar la estabilidad macroeconómica.
En su réplica, la SHCP sostuvo que las herramientas contenidas en el Paquete Económico 2027 afianzarán la recaudación tributaria mediante la modernización aduanera y el combate a la evasión.
Además, remarcó que iniciativas como el “Plan México”, el Plan de Inversión en Infraestructura, la Ley de Economía Digital y las leyes de simplificación catastral están orientadas a detonar la inversión privada y elevar el PIB potencial para garantizar la sostenibilidad fiscal del país.
“Estas acciones buscan ampliar de manera permanente la base tributaria y elevar la calidad del gasto público […] buscando impulsar la inversión pública y privada, elevar la productividad y fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas”, aseveró la Secretaría de Hacienda.





