Un amplio operativo encabezado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y apoyado por la Sedena, Semar, FGR, Guardia Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) permitió el aseguramiento de una de las mayores fábricas clandestinas de cigarros apócrifos en el país.
La acción se llevó a cabo en el municipio de Huixquilucan, Estado de México, donde se decomisaron 60 toneladas de producto ilícito, equivalentes a 2 millones de unidades.
El secretario Omar García Harfuch informó que en el lugar se localizaron cuatro máquinas industriales para la elaboración y empaquetado, 293 cajas con filtros, más de 4 mil 800 rollos de papel y dos vehículos utilizados para el transporte.
“La fabricación y comercialización de estos productos ilícitos no solo afecta la economía formal, sino que pone en riesgo la salud de quienes los consumen”, advirtió el titular de la SSPC.
DETENIDOS: DOS CANADIENSES ENTRE LOS IMPLICADOS
Durante el cateo fueron detenidas tres personas, entre ellas dos de nacionalidad canadiense, quienes presuntamente operaban la maquinaria y coordinaban la distribución del tabaco falsificado. Las autoridades investigan si los extranjeros forman parte de una red internacional dedicada al contrabando de cigarros y otros productos de tabaco en América Latina.
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Autoridades federales confirmaron que los detenidos serán puestos a disposición del Ministerio Público Federal, mientras se determina su situación jurídica y posibles vínculos con organizaciones dedicadas al comercio ilícito.
UNA RED QUE SE EXTIENDE HASTA ASIA
El decomiso en Huixquilucan se suma a otro aseguramiento reciente en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde la Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) interceptaron 2.4 millones de cigarrillos apócrifos procedentes de Pekín, China. El cargamento había sido declarado como “palillos perfumados” para evadir los controles aduaneros.
La coincidencia entre ambos casos refuerza la hipótesis de una cadena de suministro internacional que conecta fábricas clandestinas en México con proveedores asiáticos y operadores extranjeros.
IMPACTO ECONÓMICO Y SANITARIO
Las autoridades subrayaron que el comercio de cigarros falsos representa una doble amenaza: por un lado, afecta la recaudación fiscal y la competencia leal en el mercado formal; por otro, expone a los consumidores a riesgos sanitarios por la falta de controles de calidad.
El Centro Nacional de Inteligencia mantiene vigilancia sobre bodegas y puntos de distribución en el Valle de México, donde se sospecha que operan otras células dedicadas al empaquetado y venta de tabaco ilegal.
CONTEXTO DEL CONTRABANDO DE TABACO
México ha registrado un incremento sostenido en el tráfico de cigarros apócrifos durante los últimos tres años. Los productos suelen ingresar al país declarados como mercancías distintas, lo que permite evadir impuestos y controles sanitarios. La SSPC y la ANAM han reforzado los mecanismos de análisis de riesgo para detectar inconsistencias en la documentación de importación.
UNA ACCIÓN CON EFECTO INTERNACIONAL
El decomiso de Huixquilucan marca un precedente en la cooperación entre agencias mexicanas y organismos internacionales. La participación de ciudadanos canadienses abre la puerta a una investigación binacional sobre el flujo de capital y maquinaria utilizada para la producción de tabaco falsificado.
“Este tipo de operativos son esenciales para proteger la salud pública y la economía formal”, concluyó García Harfuch.





