“Reptar ante los capitalistas explotadores y lamerles las botas, que ellos sabrán recompensarlos, y los elogiarán ante los obreros. Y, además, recomendaran la unidad con gente tan “socialista”, como ustedes, traidores al proletariado. Eso no es más que prestar lacayunos servicios a la burguesía”. I. Lenin. La Revolución Proletaria y el Renegado Kautsky. 1918.
Veamos lo que publico el pasado 7 de octubre, el principal portavoz del Partido Morena y del régimen absolutista de la “4T”, el diario La Jornada: “Morena cedió a presiones de Washington para correrse al centro… El dirigente del partido del trabajo (PT), Alberto Anaya, sostuvo que hubo presión del gobierno de Estados Unidos en el proceso interno realizado por Morena para la elección de los coordinadores de la transformación (más bien decir, para nombrar a quienes serán -la mayoría de ellos- los futuros gobernadores de los estados)…no estamos trabajando (quejumbroso Anaya le reclamaba a Morena) en el interés de cerrar filas para enfrentar las agresiones de Estados Unidos y de la derecha internacional…hubo presión desde Estados Unidos para un corrimiento al centro y la derecha. La presión estadunidense es más fuerte de lo que esperábamos…existe un evidente interés de Estados Unidos en que el mundo gire hacia la derecha, y es lo que pasa en América Latina”.
Allí tenemos a un patriota que tañe la campana a rebato ante las imaginarias “presiones” de EEUU y de la derecha internacional. He ahí a un firme antiyankee. A un auténtico defensor de la soberanía nacional.
Afirmar que el partido moreno cedió a las “fuertes presiones” de la Casa Blanca para llevar a cabo su reciente “corrimiento” a la derecha, no es más que palabrería que busca resaltar su “patriotismo” señalando a su compinche de derechista. Tratando, al mismo tiempo, de maquillar la cueva de rufianes mussolinianos que siempre ha sido el PT.
El “corrimiento” que ven los castos ojos del sempiterno borreguero del PT (y décadas atrás del PST) no existe. Nunca el partido morenista, ni cuando era PRD, mantuvo briznas de izquierda. El PRD fue siempre una organización de vendepatrias, de derecha con antifaz de izquierda. Ni la dinastía cardenista ni la obradorista han tenido ni tan siquiera un átomo de socialismo. La “doctora”, Sheinbaum, mucho menos. Sátrapa que, por más de cuatro años continuos en EE. UU, como becaria universitaria, disfruto de las mieles del imperialismo norteamericano.
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Quien asegure que Morena y su “4T” son gente de izquierda, socialistas, una de dos: o bien es una persona llena de ingenuidad o es un imbécil; o se trata de gente vendida, o comprada, que resulta lo mismo.
Ser de izquierda es ser un hombre democrático, a carta cabal. Ser de izquierda es ser un valeroso patriota que se le enfrenta al imperialismo. Es ser un honrado socialista, un revolucionario espartano que lucha por unir, organizar y levantar al pueblo en revolución para aplastar violentamente a los opresores capitalistas. Los “socialistas” del PT y de Morena no son más que unos despreciables charlatanes.
Morena no cedió a presiones del imperialismo norteamericano para “correrse” a la derecha. Como asegura el “profe”, Alberto Anaya. No, de ninguna manera, Morena no se “corrió” a la derecha porque ya estaba en la derecha. Desde su fundación. ¿Tener militarizado el país entero y mantener agentes del CISEN y sofisticados aparatos de espionaje por doquier tiene algo de socialismo? ¿Entreguismo es socialismo tanto Morena como el PT (así como el grupúsculo de hampones del PVEM) son partidos de derecha? Unos pinochetistas con mascara de izquierda.
El régimen absolutista de la “4T” es un títere de Washington. Como los fueron los anteriores gobiernos autocráticos del PRI y del PAN, como lo hemos señalado con anterioridad. Los escasos y tibios refunfuños de Sheinbaum (de cara al populacho) contra la altanería del sanguinario gorila, Donald Trump, es solo el disimulo para esconder su entreguismo. Puro fingimiento. Sheinbaum no es más que un capataz colonial del imperialismo norteamericano. Un obediente capataz atento a las órdenes de sus patronos de la Casa Blanca. “Somos el primer socio comercial de Estados Unidos alardea con frecuencia”. ¡Qué belleza de “socio!
Ahora escuchemos lo que respondió Sheinbaum (la “wonder woman” de Trump) a los señalamientos de Anaya: “Es un absurdo, realmente. No tiene ningún sustento lo que está diciendo”. En otras palabras: el “querido profe” de la “4T”, Alberto Anaya, es un trastornado. Por su parte una de las lumbreras de la autocracia, Citlali Hernández, afirmo: “No estamos bajo presión de los gringos… Estamos en un momento donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha demostrado este equilibrio difícil entre la cooperación, la negociación y la defensa de la soberanía”. No más falto que sellara su huera hojarasca con el machacón slogan: “cooperación si, subordinación no!”. Andamos arando dijo la mosca.
Un lacayo en un “difícil equilibrio” con su amo norteamericano. ¿Pero en dónde? ¿Cuándo en el capitalismo ha existido un capataz colonial en “difícil equilibrio” con su amo? ¿Acaso no es todo lo contrario? Espetar: “¡no estamos bajo presión de los gringos!” no es otra cosa que culpabilidad manifiesta, como dicen los huizacheros. Pero hasta cierto punto, la vocera de Morena tiene razón, La Casa Blanca no tiene necesidad de “presionar” a Morena para que se “corra” a la derecha porque ya es de derecha, desde hace décadas, como ya antes lo hemos denunciado.
Es la “4T” un grotesco mazacote reaccionario. Mientras una fracción del absolutismo (es decir el “insumiso” PT) se manifiesta “preocupado” por las “presiones” de Washington el otro fragmento, el que mantiene la hegemonía, esto es Morena (y su acólito de papel, el PVEM), sin congoja alguna, mandando al diablo el rebato de Anaya, hace alarde de independencia, soberanía y niega estar bajo presión de los gringos.
El “Partido del Trabajo” siempre se ha presentado ante el público como un partido de “oposición”. Esa es una ruin engañifa, porque estos mussolinianos ya dejaron de ser un apuntador teatral. Como lo fueron antes de 2018. Cuando formaban parte de la “oposición” oficial del gobierno en turno. Tal y como lo son actualmente el MC, el PES y los hediondos escombros del PRI y el PAN.
El PT no es más que un cancerbero del Poder dictatorial militar de la “4T”. Hoy por hoy pertenece a la jauría de lobos carniceros que subyuga a los esclavos asalariados y a todos los pobres de nuestro país. Es el PT un bandolero que en el momento actual respinga y reclama una mayor tajada del botín. Las “absurdidades” del “profe” (el “corrimiento” derechista de Morena), como las califico Sheinbaum, van en el sentido de tratar de conseguir una mayor porción del pastel, nada más. Anaya, al final, se va a tener que conformar con las migajas que le aviente el jefe de la banda. Va a preferir seguir siendo cola de león que cabeza de ratón. Un peón de los facinerosos del partido Morena.
De un trapecio a otro. Escuchemos algo que, no hace mucho, declaro el “otrora” salinista, Alberto Anaya: “Preguntado por reporteros de La Jornada mientras acudía al evento (al acarreo de borregos, mejor dicho) que protagonizó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el Zócalo capitalino para presentar su segundo informe de gobierno, Anaya subrayó que “siempre vamos a ir con la presidenta y siempre vamos a ir en coalición”, “no tenemos por qué romper con Morena, queremos mucho a la presidenta, hay que cerrar filas con ella” (revista Proceso. 27 de septiembre).
He ahí las almibaradas palabras de un “desvariado” (como lo tildo Sheinbaum) para “la mejor presidenta del mundo”. Pero ahora el disparatado Anaya, girando en redondo, declara que Sheinbaum y su partido Morena son unos derechistas.
¿Qué clase de ceguera habrá padecido el Fidel Velázquez del PT que hasta ahora recupero la vista? Bandazos tras bandazos del “profe”. Esa es la naturaleza de todos los políticos burgueses. ¿Acaso no hacen lo mismo las otras sectas camaleónicas como el PES y el MC? Hoy de derecha mañana de “izquierda”, hoy respingando y mañana sonrientes con el amo. Pero siempre anticomunistas, hasta que se mueran.
A través de la historia, desde su creación en 1990, Alberto Anaya y su PT han mostrado de manera palmaria ser unos desalmados. Como lo fue su antecesor el PST. Un bastión de reconocidos asesinos. Revisemos algo de su diabólico pedigrí: En 1994 candidateo a la presidencia de la república a la retrograda PRIista-PARMista, Cecilia Soto; en Veracruz en 1998, postulo al feroz genízaro policíaco Ignacio Morales Lechuga, jefe nacional de la PGR durante el régimen del usurpador, Carlos Salinas de Gortari; en Oaxaca en 2004 se unió a la campaña del sanguinario orangután PRIista Ulises Ruiz; en Baja California, en 2007, se fusionó al mafioso mastín PRIísta Jorge Hank Rhon a Ángel Aguirre, uno de los chacales que masacraron a los normalistas de Ayotzinapa, lo abandero a la gubernatura de Guerrero en 2011.
El “profe” Anaya con placer apoyo al criminal salinista, Manuel Bartlett Díaz; al siniestro chacal bajacaliforniano, Jaime Bonilla, diligente abogado de Constellation Brand y señalado de haber ordenado el asesinato de la periodista, Lourdes Maldonado, se le arrastro como culebra y le entrego la dirección estatal del PT. También al adorador del dictadorzuelo venezolano, Nicolás Maduro, el esquizofrénico, Fernández Noroña, lo alaba de sobremanera.
El PT es un verdadero engendro mussoliniano, socialista de palabra, fascista de hecho. En lo medular nada diferente al Partido Morena; son ambos caimanes del mismo pantano capitalista, como siempre lo hemos sostenido.
Surge la pregunta: ¿Se “reconciliara” el “profe” con Sheinbaum? Sin duda alguna. Al primer tronido de dedos del amo norteamericano se volverán a abrazar y a besar.
Alberto Anaya al final de la entrevista con La Jornada manifiesta que: “existe un evidente interés de Estados Unidos en que el mundo gire hacia la derecha, y es lo que pasa en América Latina”. Falso de toda falsedad. Lo que está haciendo el ogro yankee no es otra cosa que cambiar a un criminal capataz colonial derechista con careta de socialista por un capataz derechista franco. Que no respingue, como Bukele y Milei, Noboa y otros orangutanes del mismo pelambre.
Algunas veces el ogro encuentra obstáculos en el intento de recambio, ya que el peón que pretende remover esta apadrinado por otros imperialismos. Verbigracia Nicolás Maduro, que contaba con el apoyo del imperialismo chino y ruso, superpotencias que al final “negociaron” con Washington y dejaron en la estacada al dictadorzuelo venezolano.
Es un hecho evidente, el imperialismo norteamericano ha utilizado el descontento popular existente contra los gobiernos “socialistas” para erigirse como el gran salvador de los pueblos esclavizados por esos sátrapas, tal y como lo hicieron Wilson Y Roosevelt que aplicaron la farisaica política de la tonina, quitando a un odiado dictador y poniendo a uno de su entero gusto. Bonito “salvador” yankee que invade países débiles, que saquea, que bombardea y masacra pueblos enteros.
Pero, ¿Cuál ha sido el logro para la clase obrera, para los pobres con los nuevos gobiernos abiertamente derechista, fascista, que Washington ha implantado en América Latina? Ninguno. Tanto Milei como Bukele y Noboa, enorgullecidos títeres de Trump, no han aminorado, ni un poco, el desempleo, ni el hambre, ni la pobreza. Verbigracia los paupérrimos proletarios argentinos que andan a la caza de gatos para mitigar su hambre.
Con los abiertos hitlerianos en el poder todo sigue igual que antes. Como cuando antes gobernaban los politicastros socialdemócratas, es decir: cuando la derecha con careta de izquierda se conservaba el poder, con abiertos derechista o con derechistas disfrazados de socialistas la explotación del proletariado y la opresión del pueblo continua. El saqueo de los países latinoamericano prosigue como en los tiempos de Somoza, Trujillo, Banzer, Duvalier, Pinochet y Fujimori.
Los actuales regímenes de “izquierda” se han “desgastados”. Aducen algunos imbéciles, como si se trata de una barra de jabón. No. Tales gobiernos han ido a parar al bote de la basura por farsantes, porque ofrecieron que ellos no iban a ser como los sátrapas anteriores y resultaron igual de vendepatrias y represivos. Su socialismo era pura pantalla, ilusionaron a los trabajadores, se aprovecharon de su inocencia política y los manipularon. Prometieron progreso y felicidad, pero el progreso y la felicidad solo fue para los inversionistas extranjeros, para la clase rica, para los opresores, para la clase patronal explotadora.
Los hechos, los irrefutables hechos, como decía el gran Lenin, enseño con el tiempo que su socialismo era solo el anzuelo para que la clase obrera siguiera uncida al yugo. El socialismo que predicaban no tenía ni pizca de verdadero socialismo. Era puro capitalismo, puro colonialismo.
Hambre, miseria, desempleo, insalubridad, epidemias, crimen, etc. Horrorosas lacras propias del sistema capitalista no desaparecieron, ni tantito, bajo esos regímenes de “izquierda”. Alegan que la “presión” y el bloqueo imperialista les amarro las manos. Pamplinas, puras pamplinas. Un verdadero régimen socialista, que representa los intereses de la clase obrera, desde el primer momento que conquista el poder rompe toda clase de relaciones con los imperialistas. Con lo que saquean el país, con los que se apropian de todo lo que produce la clase trabajadora.
Todos esos países que se precian de “socialistas” nunca han llegado a romper tajantemente con los inversionistas extranjeros, con los voraces Drácula imperialistas. Los grandes capitales nunca dejaron de fluir hacia esos regímenes de “izquierda”. Tal y como sucedía antes, cuando los sanguinarios Somoza, Díaz Ordaz, Banzer, y Trujillo estaban en el poder.
Un verdadero gobierno proletario es un régimen auténticamente libre, independiente y soberano donde a ninguna súper potencia se le permite meter sus narices en nada. Un país libre no está deseoso de entablar relaciones económicas ni políticas con saqueadores y asesinos, ni tampoco se deja amarrar las manos por nadie, ni permite que cercos ni bloqueos imperialista lo estrangulen.
No hay cosa más poderosa que la clase obrera organizada y armada con armas de fuego. Volteemos a ver a Gaza, un pueblo pequeño y débil, con escaso armamento hizo morder el polvo a los marines gringos y al furioso perro israelí. Admirable, muy admirable y digna de ejemplo es la lucha revolucionaria del pueblo palestino.
Un pueblo liberado del yugo imperialista y guiado por un verdadero partido revolucionario comunista, marxista-leninista es capaz de levantar, en pocos años, una poderosa industria pesada y de acrecentar y fortalecer la agricultura. Sin prestamos ni empréstitos usureros esclavizadores. Sin limosnearle a los leoninos Bancos extranjeros.
El “comunista”, Miguel Díaz Canel, el actual autócrata cubano grita: “¡Ahí viene el lobo, ahí viene el lobo!”. Pero prefiere “negociar” tras bambalinas (lo mismo que hizo Nicolás Maduro) que organizar y armar al pueblo para repeler con fuego la agresión norteamericana, tiene miedo Canel y sus compinches del Partido “comunista” cubano reeditar la gloriosa hazaña de octubre de 1962, cuando el pueblo cubano puso de rodillas al “invencible”, altanero y sanguinario imperialismo norteamericano.
El ataque es la mejor defensa predico siempre Lenin. No ridículas manifestaciones pacifistas blandiendo banderitas blancas.
Un dirigente patriota ante las amenazas de EE. UU no se pone a gritar en media calle “¡ahí viene el lobo!” sino que con audacia se apresta a organizar a las masas, y sobre todo a armarlas con fuego, con mucha lumbre, con gasolina y cerillos. Como lo hicieron los Sandinista en Nicaragua, durante la revolución contra el dictadorzuelo Anastasio Somoza.
La socialdemocracia, es decir la derechista izquierda burguesa, jamás ha organizado y armado al pueblo para repeler las agresiones de Washington. Tienen temor los burgueses capataces de los enclaves coloniales de que las masas ya armadas las utilicen en su contra. El recuerdo de la Comuna de Paris los atenaza de pavor.
Volvamos asegurar que “Morena cedió a presiones de Washington para correrse a la derecha”. Ese señalamiento es un disparate, como lo indicamos antes, porque el partido morenista y su régimen absolutista militarizado (del cual el PT forma parte), son enteramente de derecha. Los hechos los irrefutables hechos le hacen ver al más miope que el PT y Morena son unos derechistas incurables. Repugnantes vendepatrias.
Para los marxista-leninistas-stalinistas no hay la menor duda: no existe diferencia medular alguna entre la política entreguista de Milei y Bukele y la de Sheinbaum, son unos y otros unos criminales, entreguistas a ultranza. Feroces capataces coloniales atentos a los dictados de Washington. Asimismo, tanto Morena y el PT y su régimen dictatorial, la “4T”, son unos derechistas con careta de socialistas. Ahí están los hechos, tangibles. Solamente los que se tapan los ojos no los ven.
Atentamente,
Javier Antuna.





