La delegación Baja California de la Fiscalía General de la República (FGR), informó que entre el 1 de enero y el 11 de octubre han recibido aproximadamente 45 casos de mulas ciegas por migración, a quienes les meten indocumentados en la cajuela, y otros 15 asuntos de mulas ciegas por delitos contra la salud, al ponerles paquetes de droga en el maletero o se los pegan con imanes en el chasis del carro. Invariablemente les colocan un GPS para darles seguimiento. Sin embargo, la cifra negra es sumamente alta, pues la asociación Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) estima que la no denuncia es del 93 por ciento.
Además, existen otros casos en los que las acusaciones se presentan ante autoridades de Estados Unidos, como el de un hombre mexicoamericano que vive en el fraccionamiento La Escondida de Tijuana y trabaja en San Diego, California, quien en el mes de septiembre al llegar a su centro laboral, terminó enfrentándose a golpes con tres sujetos que salieron del baúl de su vehículo cuando lo abrió, y escaparon mientras gritaban que eran migrantes. Llamó a la policía, quienes al revisar el carro además encontraron varios paquetes de enervantes, un GPS que grababa y trasmitía sonido, video, y abrieron un expediente.
Consultadas las autoridades bajacalifornianas, reconocieron que hay muchos casos de mulas ciegas últimamente. Detallaron que los que enganchan están en grupos-chats- de “¿Cómo está la Línea?”, y aseguraron que el tema se está “revisando” en la Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad del estado, en donde se ha sugerido que haya labores de prevención de parte de las autoridades competentes. Pero a la fecha, no han hecho nada más que responder a las denuncias al 911.
La Mesa de Coordinación empezó abordar el tema finalmente, 15 años después que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la zona de San Diego, California, informó, haber identificado sus primeros casos de en febrero de 2011. Y explicaron que el delito se caracterizaba porque el presunto traficante desconoce que está transportando enervantes y no le pagan para hacerlo (como fue publicado por ZETA en su edición 2002: https://zetatijuana.com/2012/08/droga-oculta/)
A partir de entonces, las autoridades de Baja California empezaron a emitir las primeras alertas oficiales en comunicados oficiales, para que las personas que cruzan frecuentemente revisaran sus vehículos meticulosamente antes de hacer fila en la frontera. Y ahora, en 2026, es lo único que siguen haciendo, a través de boletines publicados esporádicamente.
Pero ni planes, ni operativos contra las bandas, estrategias o reformas legislativas.
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NO SON VÍCTIMAS, EL VACÍO LEGAL
Integrantes de esta Mesa de Seguridad consultados, explicaron que, en México, las mulas ciegas que reportan sus casos son considerados denunciantes y no víctimas ante las leyes federales, porque en el caso de tráfico de personas la víctima es el migrante, y tratándose de droga, la víctima es la sociedad. La persona honesta a la que le sembraron droga sin su consentimiento y fue afectada es un testigo más en estas carpetas, y aunque, “no los estamos incriminando”, también los están investigando.
— Entonces ¿de qué les sirve a las mulas ciegas denunciar?
“Si son inocentes, y en la investigación se encuentran elementos para acreditar que no tuvo que ver, esa información la pueden llevar a Estados Unidos para revisar su caso, y ya ha sucedido… Pero en otras se ha detectado con videos que sí vieron cuando les metieron la droga o los migrantes, incluso se ha detectado que algunos valet parking de plazas comerciales son cómplices en la comisión de estos delitos”.
En la Mesa de Coordinación, llevan tres reuniones tratando el tema, y sugirieron que el estado legisle para que se tipifique algún delito en el que las mulas ciegas sean consideradas víctimas. Como en San Diego, California, o Costa Rica, donde abrir cajuelas sin permiso e introducir objetos sí está penalizado, lo que aseguran no es sancionado actualmente en Baja California.
POCAS DETENCIONES Y CARPETAS CERRADAS
Para que la persona convertida en mula ciega pueda limpiar su nombre, las investigaciones en FGR deben avanzar, pero debido a la falta de elementos, a que los criminales usan teléfonos desechables y a que operan en grupos pequeños, los casos de éxito son pocos.
Se preguntó de carpetas concluidas y mencionaron una por año:
* En 2025, el sistema de vigilancia de Plaza Península captó a una persona introduciendo a dos menores de edad en una camioneta, el dueño lo descubrió y lo denunció, e hicieron seguimiento con las cámaras; así detuvieron y procesaron al responsable.
* El 19 de mayo de 2026, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM) de Tijuana detuvo a Jesús Horacio “N”, quien había robado en una gasolinera una vagoneta roja con placas de California, propiedad de una joven (mula ciega) en la que habían escondido 17 paquetes de cocaína. El detenido está sujeto a proceso. Es el mismo caso que, con base en un video aéreo, obligó a la investigación de policías municipales por manipulación de la droga.
Informaron también que, en septiembre, la Policía de Tijuana detuvo a un grupito que habían metido unos migrantes en un auto. Los identificaron y dieron con ellos por las cámaras de vigilancia, pero como pasó mucho tiempo entre el delito y la captura, el juez declaró ilegal la detención.
GERMÁN, SIN SENTRI, SIN TRABAJO, CON UNA ALERTA Y SIN JUSTICIA
Germán tiene doble nacionalidad, una especialidad y maestría que le permitía trabajar como administrador en el sector médico en San Diego, pero tuvo problemas de salud y se vio obligado a buscar nuevas fuentes de ingresos. Obtuvo permisos como guardia de seguridad y chofer de Uber; no tenía problemas económicos, pero decidió buscar un ingreso extra.
El 15 de marzo del 2026, en Facebook vio una página titulada “Binational Border Jobs and Empleos”, los contactó y le respondió alguien quien dijo llamarse Jimena y le informó:
“Somos una empresa privada dedicada al traslado y custodia de efectivo para negocios entre San Diego y Tijuana, cumpliendo con normas aduaneras y financieras. El servicio consiste en recoger en San Diego y entregar de forma segura en Tijuana, con documentación completa y protocolos de seguridad. Monto máximo por traslado: hasta 9,000 USD. Se paga el 10 por ciento por traslado (hasta 900 USD) más 100 USD para gasolina y comida. El pago se realiza al concluir el servicio. Requisitos: identificación vigente (ciudadanía o residencia) o visa válida, vehículo propio en buen estado, verificación de antecedentes. Al llegar a Tijuana se realiza verificación administrativa y monitoreo en tiempo real como parte del protocolo de seguridad. Si te interesa, déjame tu número, agendamos una cita y resuelvo todas tus dudas”.
Manifestó interés y al día siguiente lo contactaron, para darle más información.
“Te anexo la ubicación de la plaza donde te atenderá”, la cual era el Calimax de Plaza Río y acordaron reunirse el 19 de marzo a las tres de la tarde, para que le instalaran un GPS para darle seguimiento; ese día debía recoger cuatro mil dólares en Estados Unidos y traerlos a Tijuana para unas presuntas casas de cambio en Zona Río, su pago serían 400 dólares y 100 dólares de viáticos.
Germán explicó que antes de presentarse, cruzó la garita de San Ysidro y pregunto a un agente del CBP y a uno de la aduana mexicana si podía cruzar esa cantidad de dinero sin problemas; ambos le dijeron que sí, pero el agente estadounidense agregó que sonaba sospechoso.
Ya en la plaza del Calimax, se reunió con un hombre delgado de piel oscura con tatuajes en las manos, que dijo llamarse Ricardo o Roberto, y otro de piel blanca, barba negra, lentes oscuros y cachucha, quien dijo ser Carlos u Oscar.
Tardaron casi dos horas en instalar el GPS y la víctima les dejó el carro. Al final, “Ricardo” le dijo que lo acompañaría a la línea y se bajó “antes de llegar a la cima del puente de la SENTRI”.
A las 17:11 horas, lo contactaron por última vez, le dijeron que le estaban dando seguimiento y le preguntaron cómo iba (le faltaban cinco carros); al cruzar la garita, el agente del CBP le instruyó “abra la cajuela” y lo hizo, regresó y ordenó “abra la puerta”, entonces lo rodearon agentes con armas y lo arrestaron.
Germán estaba en shock y no entendía la detención, pensó que ni siquiera había recogido los cuatro mil dólares que cruzaría a México.
Estaba desconcertado así que no respondió las preguntas al 100 por ciento ni firmó todos los documentos que le dieron, pidió le asignaran un abogado, lo interrogó un detective, declaró, revisaron su celular y su versión coincidía con el contenido del teléfono; horas después le informaron que no harían cargos en su contra y que sería liberado en no más de 24 horas por el papeleo. Le mostraron la foto de seis sujetos blancos, rubios, a los que no reconoció, y al final lo liberaron poco antes de las cuatro de la mañana del viernes 20 de marzo.
No le fincaron cargos, pero le quitaron la tarjeta SENTRI y le pusieron una “alerta administrativa”; sigue yendo a Estados Unidos porque es ciudadano americano, pero cada vez que cruza lo pasan a segunda inspección. Los abogados le advirtieron que cuando consulten su expediente, cada vez que él solicité trabajo en Estados Unidos los empleadores verán esa alerta.
“Había obtenido un documento con el que se me permitía trabajar como guardia de seguridad, y ya no voy a poder usarlo. También daba servicio de Uber a bases militares y ya no puedo; el 30 de marzo se me negó el permiso de acceso por mi alerta criminal de traficante de humanos”.
En Estados Unidos, ha contactado con varios abogados para intentar recuperar la tarjeta SENTRI y eliminar la alerta, pero todos le han dicho que es prácticamente imposible, pero que lo intente, y que sus salarios van de los cinco mil a los 10 mil dólares.

Al día siguiente de su liberación, llamó al número 089 y lo conectaron con José Armando Baylon, del departamento de Inteligencia técnica, quien le estuvo solicitando información a través de un celular con WhatsApp y le dijo: “Se gestionará ante la empresa META para dar de baja las páginas de reclutamiento, para que otras personas no caigan en el mismo engaño”, le prometieron, pero no sucedió.
El Consulado de México en San Diego lo envió a la FGR para que presentara su denuncia del lado mexicano.
El 20 de marzo, Germán se presentó en la ventanilla de la FGR, le informaron que el proceso de denuncia le llevaría unas cinco horas y le sugirieron que lo hiciera vía internet por escrito; lo hizo y al final le pidieron igual que fuera a denunciar, lo que se concretó en mayo. Dio varias vueltas solicitando información, llegó el 14 octubre y su caso no registra avances. Sólo se mantiene la notificación de que no es considerado víctima, y el informe que su expediente se acumuló con otra carpeta previa que la FGR ya estaba trabajando de manera coordinada, con apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal.





