Ganó con su obra “Sala de máquinas”, que de acuerdo al Jurado se trata de “una máquina ficcional que muestra, en su carácter híbrido, una capacidad de superar las distancias entre géneros a través de un continuo ejercicio de ensamblaje y transformación”
Con su libro “Sala de máquinas”, editado por la editorial Gabinete portátil, el escritor Alejandro Arteaga ganó el Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores 2025, anunció este jueves 3 de septiembre de 2026 la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, en colaboración con la Sociedad Alfonsina Internacional.
Integrado por Liliana Weinberg, Mónica Nepote y Hugo Valdés, el Jurado concedió el Premio por mayoría a “Sala de máquinas”, por tratarse de “una máquina ficcional que muestra, en su carácter híbrido, una capacidad de superar las distancias entre géneros a través de un continuo ejercicio de ensamblaje y transformación”.
“Sala de máquinas”, “nos abre la posibilidad del libro y la literatura como un juego entre determinismo y libertad; tecnología y humanidad; automatismo y creación”, complementó el Jurado.

Las instituciones convocantes detallaron que “‘Sala de máquinas’ reúne veintiún ficciones construidas en torno a los avatares de otras tantas máquinas y tecnologías fantásticas, absurdas o descabelladas. Entre ellas se encuentran una lupa electrónica que resuelve crímenes y misterios, una nave aerostática decimonónica para paisajistas, un bardo robot que gana un concurso de poesía, una cinta de caminata que ayuda al discernimiento y una ciudad autómata emplazada en el Amazonas”.
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“Cada historia se aborda desde distintos ángulos, como los fundamentos técnicos de los aparatos, el contexto de su construcción o destrucción y las consecuencias de su uso. La narración recurre a diversas formas literarias, entre ellas la epístola, el informe, el artículo periodístico, el ensayo, el discurso y la hoja de venta. Entre sus temas centrales se encuentran los conflictos que surgen cuando la tecnología sustituye al ser humano en tareas como la creación artística, así como la identidad voluntaria, los límites cada vez más tenues entre realidad y ficción y la exploración del subconsciente”.
En sus primeras palabras tras ganar el Villaurrutia, Alejandro Arteaga expresó: “El prestigio de un premio literario lo constituyen las obras y los autores que lo han ganado. No existe un premio en México que, en ese sentido, pueda comparársele. Para comprobarlo sólo basta revisar la lista de obras y autores que lo han obtenido, desde la llamada Generación de Medio Siglo hasta la actualidad: es impresionante. De José Revueltas a Octavio Paz, de ‘Pedro Páramo’ a ‘Terra Nostra’, de Amparo Dávila a Inés Arredondo, de Augusto Monterroso a Rosario Castellanos, de Efraín Huerta a José Emilio Pacheco. Incluir una obra propia en ese universo resulta un privilegio”.
Alejandro Arteaga estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fue becario de la Fundación para las Letras Mexicanas de 2006 a 2008. Ha publicado las novelas “Sick & McFarland. Una novela pretenciosa”, en coautoría con Alfonso Nava, y “Anfiteatro”, por las que obtuvo el Premio Latinoamericano de Primera Novela Sergio Galindo 2016 y el Premio Nacional de Novela Ignacio Manuel Altamirano 2018, respectivamente.
Con “Biblioteca mínima” obtuvo el Premio Bellas Artes de Minificción Edmundo Valadés 2019; con “Biblioteca portátil”, el Premio Nacional de Cuento Corto Eraclio Zepeda 2023; y con “Sala de máquinas”, el Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2024.





