Si fue una amenaza a la autoridad de la policía de Playas de Rosarito, opinó Jorge Eduardo Montero, actual director de la academia de policía de Baja California sobre el altercado hostil y violento que simpatizantes de la Patrulla protagonizaron durante la noche del domingo 30 de agosto de 2026 fuera de la comandancia municipal de la colonia Ampliación Benito Juárez, en donde resultó lesionado el comunicador Alberto Madero.
El Capitán Jorge Eduardo Montero tiene la autoridad para hablar sobre el altercado incitado por Jesús Ignacio Osuna, conocido por su mote como “Chikilín”, ya que Montero fue blanco de un atentado el 17 de diciembre de 2007 donde falleció el agente Guillermo Castro Corona, en la misma comandancia, en el edificio de la calle Luis de la Rosa.
Aunque en 2026 los simpatizantes de la Patrulla Espiritual no estaban armados, improvisaron una trifulca en el amedrentaron a los agentes policiacos con la reunión de más de 50 personas hostiles; tal como ocurrió en 2007.
“Son hechos lamentables que definitivamente pues simplemente se debe de actuar conforme a derecho, se debe de actuar con respeto a las garantías de cada individuo y bueno, que se haga conforme a la ley. Son hechos lamentables que definitivamente pues simplemente se debe de actuar conforme a derecho, se debe de actuar con respeto a las garantías de cada individuo y bueno, que se haga conforme a la ley”, respondió Montero.
Montero Álvarez, actual director del Instituto de Estudios de Prevención y Formación Interdisciplinaria trató de reservar su opinión, y ser políticamente correcto al confirmar que si fue una amenaza a la autoridad.
“Pues sí es una forma de de presionar a la autoridad. Yo creo que esa es la visión que pudiera yo dar”, dijo. “Yo creo que que no. Yo creo que no porque hay que valorar primeramente la la seguridad de las personas”, explicó al considerar que la retirada de agentes policiacos y evitar la confrontación fue buena estrategia para evitar la presión a los policías municipales.





