No lo consideran como “amenaza”, pero el tema sí fue abordado en la Mesa de Seguridad en Playas de Rosarito, luego de que fue sitiada la comandancia rosaritense por más de 50 personas de la agrupación dedicada a la rehabilitación involuntaria de indigentes.
Fue una “falta de respeto a la autoridad”, es como calificó la alcaldesa Rocío Adame el amotinamiento de más de 50 simpatizantes de la agrupación Patrulla Espiritual que golpearon al comunicador Alberto Madero como medida de exigencia para que la policía cesara la protección del comunicador Roberto Ramírez, quien pidió protección en la Dirección de la Policía de Playas de Rosarito, en la que estuvo más de cuatro horas.
El ambiente se complicó durante la noche del domingo 30 de agosto en el edificio Guillermo Castro Corona, de la calle Luis de la Rosa, en la colonia Ampliación Benito Juárez, cuando Jesús Ignacio Osuna, “Chikilín”, llamó “refuerzos” para amedrentar a la policía y su convocatoria superó en cantidad a los 10 agentes dentro del edificio de seguridad municipal en Rosarito.
“No es necesariamente una amenaza porque lo tiene uno que tomar en las dimensiones de con mucha responsabilidad. Pero sí una falta de respeto, o sea, la autoridad debe de hacer su trabajo, si había una situación, si lo presentaron ante el juez calificador, ahí se tenía que haber definido, no meter porque ya cuando entran otras personas entran con terceras cosas, otros intereses, a lo mejor un afán de promoción o no sé qué, de protagonismo”, respondió la alcaldesa Rocío Adame.
De acuerdo con los testimonios en video, los hechos iniciaron con un accidente de tránsito cercano a las instalaciones del Centro de Rehabilitación en Playas de Rosarito, en la calle José María la Fragua, de la colonia Ampliación Reforma, a menos de 4 kilómetros de la comandancia en donde pidió auxilio el comunicador Roberto Ramírez; horas más tarde llegó el comunicador Madero para documentar el altercado entre los simpatizantes de la Patrulla Espiritual contra la policía municipal. Pero a la alcaldesa no le incomodó que “ambas partes pidieran refuerzos”.
“Hubo un incidente automovilístico y de ahí se desarrolló una serie de cosas; ambas partes llamaron pues, a sus refuerzos, pero yo creo que lo que debe prevalecer es el diálogo. Este, los dos, tanto el periodista pues tiene su razón en defenderse personal, no mirándolo como periodista, y las otras personas pues también de defender, pero yo creo que debe ser ante la autoridad donde debe de haber un respeto, sobre todo, no se puede coaccionar para que se querían llevar o no sé qué querían ahí con el compañero periodista, yo creo que deben estar tratadas con mucho respeto como personas para que puedan este haber un diálogo”, reconoció la alcaldesa.
En un recorrido por la Dirección de la Policía Municipal de Playas de Rosarito, el ambiente había regresado a la normalidad, sin reforzar medidas preventivas, y el Ayuntamiento tampoco tomará acción contra la Patrulla Espiritual por convocar a una concentración para intentar “coaccionar” a la autoridad, como reconoció la alcaldesa morenista





