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viernes, septiembre 11, 2026
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Nunca es tarde para redimirse: Don’t Look Back in Anger

Después de 15 años separados y con una historia reconocida por discusiones, excesos y conciertos interrumpidos, Liam y Noel Gallagher volvieron a compartir los escenarios durante Oasis Live ’25, una gira mundial que ahora queda plasmada en “Oasis: Don’t Look Back in Anger.

El documental concierto consigue capturar la euforia provocada por el reencuentro pero evita profundizar en el sentir de los hermanos.

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Dirigida por Dylan Southern y Will Lovelace, con guion de Steven Knight, la cinta comienza recordando el ascenso de Oasis durante la década de los noventa y las peleas que convirtieron la relación de los Gallagher en un caos que, posteriormente los llevó a separarse en 2009. Sin embargo, este recorrido por el pasado se presenta de manera breve y funciona principalmente como contexto para llegar a la gira que volvió a reunirlos.

Noel aparece como una figura tranquila, disciplinada y concentrada en la música, Liam por su parte conserva la personalidad rebelde que lo convirtió en la representación más completa del estereotipo de una estrella de rock, algunas veces en el peor de los sentidos.

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La primera entrevista conjunta de los Gallagher en más de dos décadas no presenta revelaciones suficientes sobre el origen de su reconciliación. ¿Quién buscó primero al otro?, ¿alguno tuvo que ceder?, ¿qué pensaban durante los 15 años en los que permanecieron distanciados?, ¿su familia intentó intervenir? Son preguntas que la cinta plantea de manera indirecta, pero nunca responde. Por lo que el largometraje busca únicamente modificar la narrativa construida sobre la banda.

El silencio resulta todavía más evidente porque esta no es la primera ocasión en la que la historia de Oasis llega al documental. Si se consideran los largometrajes anteriores, “Don’t Look Back in Anger” es por lo menos el quinto, después de “Lord Don’t Slow Me Down” (2007), sobre la gira de “Don’t Believe the Truth”; “Oasis: Supersonic” (2016), que recorrió su formación y ascenso hasta Knebworth; “Oasis Knebworth 1996” (2021), dedicado a los conciertos que reunieron a 250 mil personas, y “Oasis Definitely” (2025), enfocado en sus primeros años.

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Por ello, las peleas y el carácter de los hermanos difícilmente ofrecen información desconocida. Lo verdaderamente nuevo se encontraba en descubrir cómo consiguieron permanecer juntos durante una gira de 41 conciertos por cinco continentes, ante más de dos millones de asistentes. El documental se aproxima a esa respuesta, pero prefiere celebrar el resultado antes que examinar el proceso.

Donde la cinta encuentra su mayor fuerza es en la perspectiva de los fans. Los conciertos se observan a través de personas que lloran, saltan, arrojan cerveza, rezan, se abrazan y encuentran en la música una forma de comunidad. Desde Manchester hasta la Ciudad de México, donde aparece una de las presentaciones realizadas en el Estadio GNP Seguros, la cámara registra una euforia total que consigue trascender la pantalla.

Una seguidora brasileña relata cómo encontró una comunidad dentro del fandom, mientras otro admirador aparece acompañado por un perro llamado Bonehead, en referencia al guitarrista original de Oasis. Son historias aparentemente comunes y protagonizadas por personas que quizá no ocuparían espacio dentro de otro documental musical, pero permiten dimensionar la influencia que conserva la banda más allá de sus integrantes.

La insistencia sobre el público también provoca que las secuencias de los conciertos lleguen a ser repetitivas. No obstante, esa acumulación termina por comunicar la magnitud de su regreso.

El largometraje de dos horas y dos minutos intenta ampliar la reflexión al incorporar el contexto político contemporáneo mediante apariciones de Donald Trump y Elon Musk, como representaciones de un mundo dividido y lleno de adversidades. Frente a ello, la música es presentada como un refugio con la capacidad de conmover, reunir generaciones y ofrecer un espacio de pertenencia.

Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Venecia, “Oasis: Don’t Look Back in Anger” funciona mejor como una experiencia emocional que como una exploración profunda de la relación entre Liam y Noel.

“Don’t Look Back in Anger” llegará a los cines el 10 de septiembre y estará disponible en formato IMAX.

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