Baja California Sur pasa una crisis de inseguridad por el control violento de narcotienditas en diversos municipios, lo cual afecta sobre todo en La Paz.
Desde el mes de junio la entidad registró un relevo de grupos criminales que operan la venta y distribución de narcóticos al menudeo, lo que ha generado la desaparición de personas, lesiones dolosas, narcomenudeo y amenazas.
“El primer municipio en alinearse bajo el control de los Mayos fue Los Cabos, donde desde el 30 de mayo se marcó el reinicio de operaciones del Cártel de Sinaloa, pero bajo otra facción; esa noche se marcó la salida de Los Chapos y el ascenso de La Mayiza. Pero no fue un cambio de raíz, más bien fue un cambio de camiseta; algunos de los grupos locales se ‘alinearon’ y eso los obligó a actuar violentamente contra la gente que estaba a su mando, pero que querían permanecer al servicio de los hijos de Joaquín Guzmán Loera. Todavía hay quienes se resisten, pero han ido disminuyendo”, explicó a ZETA una fuente de la Mesa de Seguridad.
En la noche del 30 de mayo y madrugada del 31, Los Chapos perdieron su bastión económico situado en San José del Cabo, cuando los “remanentes” de Guzmán Loera en la zona se enfrentaron a elementos militares en el poblado de Santa Anita.
Del enfrentamiento resultaron dos civiles muertos de manera colateral, un ciudadano norteamericano y una mujer de 65 años, originaria de La Ribera; así como cinco lesionados: dos militares y tres civiles, uno de ellos menor de 14 años.
“La Paz y Comondú han sido los municipios donde más ha tardado la transición, que va a llegar, pero que va a costar un poco más de trabajo; por ejemplo, La Paz, hay demasiadas células que operan el narcomenudeo y por tres zonas principales: la zona sur, centro y el norte de la ciudad, los tres son grandes sectores y cada uno —digamos— se mueve independiente. En Comondú la situación es más tensa, hay un grupo fuerte en logística, equipamiento y personas que ha puesto resistencia para cambiar de régimen; quieren sostener el menudeo y la zona de la pesca en Bahía Magdalena”, describió el elemento de la Mesa Estatal de Seguridad.
En los últimos tres meses en los que ha operado el narco para alinear la plaza en Sudcalifornia, se han registrado 67 privaciones ilegales de la libertad que cuentan con carpeta de investigación iniciada ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE). El Registro Nacional de Personas Desaparecidas, Localizadas y No Localizadas cuenta con un récord de 117, de las cuales 38 siguen sin ser localizadas.
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Por otro lado, el delito de narcomenudeo ha sufrido un incremento del 17 por ciento de enero a agosto del 2026 en comparación con el mismo periodo, pero del 2025; mientras que en lo que va de este año se han registrado 873 personas denunciadas por venta de droga y posesión, 129 casos más que en el 2025, es decir, se denunciaron casi cuatro casos al día de venta de droga en las calles.

ALINEAN A NARCOMENUDISTAS EN LA PAZ
En el municipio de La Paz han sido mayormente visible las operaciones de los grupos criminales para mantener las operaciones de venta de droga en las calles, mediante levantones, golpizas y amenazas, es como los grupos locales del crimen organizado han “alineado” a las diversas células de narcomenudeo para continuar bajo su mando.
Pasadas las 04:27 horas del 16 de septiembre, elementos de la Policía Municipal, unidad SPM-232, atendieron el reporte de daños a un vehículo en la colonia Solidaridad, según el llamado al Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Coordinación (C5), con número de ticket PAZ260024963.
Al llegar los agentes de seguridad al Andador 107 de la colonia en mención, observaron un vehículo de color negro y marca Toyota Camry con los vidrios rotos y las llantas ponchadas; al revisar la zona los policías descubrieron a un masculino que solicitaba ayuda.
“Se escuchaban gritos de lamento que provenían del interior de un domicilio, a una distancia de 50 metros aproximadamente, por lo que nos dirigimos hasta el lugar, y al llegar tenemos a la vista a una persona del sexo masculino, la cual se encontraba sentada en el suelo y a su vez recargado sobre un pilar de concreto, sosteniéndose el brazo izquierdo con su mano derecha, mismo que viste short tipo playero en color azul, sin camisa y descalzo”, dijeron los elementos de seguridad.
Refiere la víctima a los uniformados, que un grupo de personas ingresaron a su domicilio a la fuerza y lo empezaron a golpear usando un bate de béisbol en diferentes partes del cuerpo, provocándole diversas heridas en el cuerpo.
De acuerdo con el diagnóstico preliminar brindado por paramédicos de la unidad BS-16 de la Centro Regulatorio de Urgencias Médicas (CRUM), el paciente presentó policontundido y posible pierna quebrada del lado derecho, pequeña herida en cabeza lado izquierdo de aproximadamente 3 cm, herida de 5 cm aproximadamente en brazo del lado izquierdo, y fue trasladado en código amarillo a la clínica 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
“Una forma utilizada comúnmente por los grupos delincuenciales es la violencia: no sólo se trata de balear narcomenudistas, de hecho es lo que menos pretenden, causar ruido; la forma que han visto más eficaz es mediante amenazas, levantones y golpearlos con objetos contundentes. Había grupos en años pasados, que hasta los marcaban, les cortaban orejas o extremidades, dedos, es una forma que han visto como eficiente para saldar deudas o demostrar quién tiene el control de las narcotienditas”, comentó la fuente de la Mesa Estatal.
Precisamente las lesiones dolosas aumentaron considerablemente en el último año, pues tan sólo de enero a agosto del 2025 se registraron mil 217 carpetas de investigación por este delito, mientras que durante los primeros ocho meses del 2026 hay un registro oficial de mil 418, es decir, 201 carpetas más que el periodo del año anterior, lo que refleja un aumento del 16.5 por ciento. En cuanto a las amenazas, en este año se han registrado un total de mil 672 carpetas iniciadas, un poco más alto que el año pasado.

COMONDÚ SE MANTIENEN “LOS TIBURONES”
Las operaciones de grupos delincuenciales al servicio de Los Chapos no han sido sacados del territorio sudcaliforniano; tal es el caso del grupo denominado de “Los Tiburones” al mando de José Daniel Franco Silva, alias el Tiburón, objetivo prioritario y uno de los hombres más buscados por la Mesa Estatal de Seguridad en el municipio de Comondú.
Sus operaciones han sido mermadas por miembros de la Secretaría de Marina (Semar) y la Policía Estatal Preventiva, sin embargo, poco le han seguido el paso, ya que no sólo cuenta con células bien armadas, sino que también les han sido detectados los artefactos conocidos como “ponchallantas”, picos hechizos arrojados a la carretera para impedir que los cuerpos de seguridad les sigan el paso.
“Este grupo se mantiene activo en el municipio de Comondú, y en conjunto con el Cholo 40 han operado para seguir activos en la venta de droga al menudeo; pero también son los principales operadores del cobro de piso a pescadores en la zona de Bahía Magdalena. La forma en que han impuesto su autoridad es mediante amenazas, golpizas y la desaparición de pescadores de los campos pesqueros de Puerto San Carlos y Puerto Adolfo López Mateos, comunidades pesqueras muy pequeñas, pero bastante controladas por el crimen organizado”, dijo una fuente de investigación federal.
Esto nos lleva a la desaparición de Carlos Alberto Zarabia Lucero, de 37 años, y su sobrino Jesús Tadeo Navarro Zarabia, de 21, quienes fueron sacados a la fuerza por hombres encapuchados de su domicilio en Puerto Adolfo López Mateos, el pasado 12 de septiembre alrededor de las 9:30 de la noche.
Desde entonces familiares se contactaron con los colectivos de búsqueda como Búsqueda X La Paz, Comondú, para seguir con la localización de ambos, Carlos Alberto mide aproximadamente 1.80 metros, tiene ojos café oscuro, cabello castaño oscuro y cejas pobladas; como seña particular tiene una cicatriz en el tobillo derecho.
Y Jesús Tadeo mide alrededor de 1.70 metros, es de complexión delgada, tiene ojos café claro, cabello castaño oscuro y cejas pobladas; como seña particular, su familia refiere que tiene una cicatriz de fractura en la muñeca izquierda.
“Aunque el gobernador siga en la misma versión de los hechos, los campos pesqueros del norte de la entidad siguen bajo el control del crimen organizado; el problema es que ahora, después de haber alzado la voz, los criminales aumentaron la presión a los pescadores para continuar operando y seguir distribuyendo las especies de gran valor en el mercado internacional”, afirmó la fuente federal.

Justamente el pasado 19 de septiembre, la Secretaría de Marina presentó, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) los llamados “Harfuch”, el aseguramiento de dos personas y un vehículo cargado con producto pesquero presuntamente en veda, cartuchos útiles y supuesta droga.
Los elementos de seguridad le marcaron el alto a un vehículo tipo van en el tramo carretero La Paz-Los Cabos, y al efectuar una revisión localizaron aproximadamente tres toneladas de almeja chocolata, producto que se encuentra actualmente en veda, así como 109 cartuchos útiles de diferente calibre, 12 cartuchos percutidos y 200 pastillas de color azul similar a la sustancia conocida como fentanilo; las personas y lo asegurado fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal.
Una de las fuentes de inteligencia federal, explicó que los “pescadores no sólo son obligados a entregar sus productos a ciertas cooperativas relacionadas con el crimen organizado, también los ‘invitan’ a hacer las entregas de la pesca a sus almacenes relacionados, y a su vez a transportar armamento y en ocasiones drogas”.





