Las fuerzas federales implementaron un operativo en Michoacán que resultó en la detención de nueve presuntos integrantes de un grupo con presencia en esa entidad y en Jalisco. Entre las personas capturadas se encuentran Marisol N. y Lourdes N., identificadas por las autoridades como la hija y la pareja de Heraclio Guerrero Martínez, alias Tío Lako, jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el llamado “Corredor JalMich” entre ambas fronteras estatales.
Aunque el objetivo principal de la intervención, el Tío Lako, escapó del lugar, el balance oficial de las fuerzas armadas reportó el aseguramiento de dos inmuebles, 74 vehículos, 16 armas de fuego, ocho artefactos explosivos improvisados, droga, motocicletas, un dron, equipo táctico, aditamentos lanzagranadas, cartuchos y cargadores. Esta intervención se ejecutó horas después de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, presentara la Estrategia Nacional de Seguridad en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas en Buenos Aires, Argentina, organizada por la Administración de Control de Drogas (DEA) estadounidense.
Durante el encuentro, García Harfuch expuso resultados en inteligencia, investigación y coordinación para detener a objetivos prioritarios y afectar las redes financieras y logísticas de grupos criminales. El funcionario informó además que 92 personas de alto impacto fueron trasladadas a Estados Unidos bajo cooperación binacional. Esta colaboración responde a la presión de agencias de Estados Unidos ante el tráfico de drogas desarrollado en Michoacán y regiones colindantes.
El operativo federal para detener a Guerrero Martínez comenzó en la madrugada del miércoles 19 de agosto de 2026, provocando bloqueos y quema de vehículos en al menos ocho puntos carreteros de Michoacán. Las afectaciones se concentraron en los municipios de Zamora, Tangancícuaro, Ecuandureo, Churintzio, Purépero y Pátzcuaro. La Secretaría de Seguridad Pública estatal registró interrupciones viales en las carreteras Morelia a Jiquilpan, La Piedad a Yurécuaro, Purépero a Tlazazalca, Ecuandureo a Zamora y Carapan a Zacapu.
Células operativas incendiaron un tráiler sobre la autopista México-Guadalajara a la altura de Churintzio, un autobús empleado para el traslado de jornaleros agrícolas y otras unidades de transporte. Ante esto, el transporte de carga pesada suspendió sus itinerarios y desvió sus unidades por rutas alternativas en Aguascalientes y Guanajuato. Antonio Lancaster Jones, dirigente industrial, señaló que la movilización en Michoacán enfrenta problemas desde hace cinco años, pese al Plan Michoacán federal.
El despliegue militar y de seguridad pública obligó a la activación del Plan Antibloqueo para restablecer el tránsito en las vías afectadas. Elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Guardia Civil estatal acudieron a los puntos de conflicto, con el apoyo aéreo de un helicóptero artillado de la Fuerza Aérea Mexicana que realizó patrullajes desde el municipio de Uruapan.
Publicidad
Durante la mañana del miércoles, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que el operativo de detención contra objetivos de la delincuencia organizada se inició en la madrugada y que el Gabinete de Seguridad proporcionaría la información de los resultados y las identidades. Sheinbaum vinculó la toma de carreteras con las acciones de la delincuencia ante el ingreso de las fuerzas federales. Informes extraoficiales reportaron aproximadamente veinte bloqueos viales con quema de vehículos en Zamora, Tanhuato y Ecuandureo, registrándose presencia de fuerzas militares en la comunidad de Tinaja de Vargas.
Al mediodía, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla anunció mediante redes sociales que los operativos viales de la Guardia Civil y corporaciones federales lograron la reapertura y el flujo en las carreteras de Morelia-Quiroga, Zacapu, Tzintzuntzan, Tangancícuaro, Coeneo, Zamora, Panindícuaro, Nahuatzen y Paracho. La jornada de bloqueos y operativos concluyó sin el registro de personas muertas ni heridas entre las fuerzas públicas o la población civil.
Reportes de inteligencia señalan que la facción dirigida por Guerrero Martínez controla el robo de combustible en Veracruz para enviarlo hacia Estados Unidos. La actividad en la región michoacana abarca también el sector agrícola; datos de inteligencia de Senasica asocian más de 50 huertas de aguacate en los municipios de Uruapan, Tancítaro, Salvador Escalante, Tacámbaro y Ario de Rosales, con liderazgos delictivos como José de Jesús Méndez Vargas, alias el Chango, y Manuel Fernández Valencia, alias la Puerca. Estas propiedades, que suman casi 500 hectáreas, cuentan con permisos de exportación hacia China otorgados desde febrero de 2020, mientras Méndez Vargas enfrenta un proceso judicial por tráfico de drogas en una corte estadounidense.
Heraclio Guerrero Martínez es identificado como líder de la facción “Los Guerreros”, grupo del CJNG en los límites estatales, figurando durante los últimos años como uno de los posibles sucesores de Nemesio Oseguera Cervantes, alias el Mencho, junto a mandos como Juan Carlos Valencia González, alias el 03 o el JP; Audias Flores Silva, el Jardinero; y Ricardo Ruiz Velasco, apodado el Tripa o el Doble R. La base de operaciones de Los Guerreros se sitúa presuntamente en la comunidad de Tinaja de Vargas, en Tanhuato.
En marzo de 2025, las autoridades federales atribuyeron a Guerrero Martínez la orden de atacar a elementos militares en la zona limítrofe, agresión que causó la muerte de tres soldados. Guerrero Martínez posee registros policiales desde 2015, cuando fue detenido como presunto autor intelectual del homicidio de Enrique Hernández, exlíder de autodefensas en Michoacán, proceso del que fue liberado por motivos no aclarados.
La presión sobre su entorno familiar directo aumentó el 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco, durante un despliegue militar para capturar a Oseguera Cervantes en el Tapalpa Country Club. En esa acción falleció su hijo, Rubén Guerrero Valadez, alias el Láminas, presunto sicario de la escolta de la dirigencia del cártel. El fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, informó que Guerrero Valadez fue sepultado el 24 de febrero de 2026 en una localidad de Tanhuato, territorio de origen de la familia, sin confirmarse la asistencia del Tío Lako al sepelio.





