Conzultoría Matrimonial y Familiar
La disfunción sexual femenina (y no porque les duela la cabeza) engloba alteraciones psicológicas o experiencias en la mujer que conllevan a la disminución de la libido y estímulo sexual, ausencia del orgasmo o dolor con las relaciones sexuales. Aunque la investigación disponible sobre la prevalencia de esta disfunción durante el embarazo es poca, se ha establecido que la mayoría de las embarazadas se mantienen sexualmente activas a lo largo de su gestación hasta el tercer trimestre; donde un 73 por ciento aproximadamente de las mujeres presenta un bajo deseo sexual a causa de los cambios en su cuerpo por creer que su esposo la pudiera rechazar (por gorditas), asociado al cansancio, ansiedad y proximidad del parto. Sin embargo, muchas optan por esperar para retomar su vida sexual, dado que se encuentran bajo fatiga y estrés.
La disminución del deseo sexual se debe a distintos factores psicológicos, incluyendo la fatiga extrema, modificaciones en el estilo de vida, las responsabilidades atribuidas a su rol materno (si es que existen hijos previos), los cambios en su relación íntima de pareja y su punto de vista con respecto a la sexualidad y su nuevo nivel de prioridad y alteración de su autoestima por su percepción corporal. Por último, pero no menos importante, la depresión postparto es una causa frecuente de la disfunción sexual, asociado a una menor frecuencia e interés por el acto sexual y en los seis meses subsecuentes, más si el marido no las busca para hacerlo, por lo que persiste la disminución de la libido. Aun tratando la depresión, en ocasiones no hay incremento del deseo sexual, lo que cuestiona si la causa es verdaderamente la depresión, los medicamentos usados para la misma, o bien, la persistencia de conflictos maritales o sociofamiliares que acompañan la depresión.
Por otra parte, es necesario comprender los cambios hormonales y fisiológicos por los que pasa la mujer embarazada, los cuales pueden atribuir a una potencial disfunción sexual por dispareunia (dolor en la penetración). La dispareunia es bastante común en los primeros tres a seis meses postparto. Finalmente, algunas mujeres pueden diferir de retomar su vida sexual o bien, pueden presentar disfunción por temor a volver a quedar embarazadas. Dado que la disfunción sexual puede ser causada por alteraciones psicológicas, se recomienda evaluar los cambios de humor en el postparto, así como asesorarse sobre la importancia del espacio personal y un descanso apropiado. En cuanto a la resequedad vaginal, se recomienda el uso de lubricantes vaginales durante el coito.
Se recomienda por los ginecólogos analizar este tema durante las consultas antenatales y esclarecer que se debería evitar un embarazo a menos de seis meses del anterior y explicar los posibles riesgos y beneficios de embarazarse en menos de 18 meses. Y proceder a informar a la paciente que la ovulación puede ser tan pronta como a los 25-28 días porque se podría volver a embarazar durante el puerperio (la cuarentena) temprano; por lo que, idealmente, se debería escoger algún anticonceptivo. Dentro de las recomendaciones, se puede sugerir, principalmente para mujeres que amamantan, el uso de anticonceptivos como las píldoras o inyecciones recetadas por su médico, dado que éstas no afectan la producción de leche materna ni su calidad.
Sin embargo, a pesar del diagnóstico que tiene en la evaluación de la mujer, muchos médicos no son accesibles para informar sobre este tema, ya sea por falta de conocimiento (dígase ignorantes) o tiempo. Por tanto, se insta a los médicos y/o ginecólogos, el reconocer la influencia de la salud sexual sobre la mujer y su entorno, y a su vez, asesorar y brindar recomendaciones desde las consultas prenatales y postnatales con respecto a la probable sintomatología. No se debe soslayar que el hombre tiene mucho que ver en la posición de la mujer, ya sea rechazándola o no estar atento a todo lo que la mujer puede estar sufriendo; él debe ser el mejor consuelo.
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El Licenciado Roberto Bautista es terapeuta sexual y de parejas con maestría en Mediación.
Correo: [email protected]





