Isaac, un turista estadounidense, busca justicia luego de denunciar que un tratamiento estético con láser en una clínica médica de Tijuana le dejó marcas permanentes en el rostro.
De acuerdo con el denunciante, el 30 de marzo de 2026 acudió a la clínica “Vive Medical Spa Tijuana” para realizarse un procedimiento estético facial, tras conocer el establecimiento en redes sociales.
Sin embargo, señaló que durante el procedimiento no se habrían aplicado los protocolos necesarios para la utilización del láser, pues aseguró que no se evaluó previamente su tono de piel ni se calibró el equipo, lo que provocó que al finalizar presentara una sensación de quemadura.
“Llega quien realiza el tratamiento y me aplica el láser directamente, sin ningún procedimiento previo. No sabía cuál era el protocolo, pero después investigué y me di cuenta de que me tenían que identificar mi tono de piel y que el tratamiento debía durar una hora, cuando realmente duró 20 minutos”, explicó.
Tras presentar las lesiones, Isaac indicó que esperó algunos días para que las marcas desaparecieran, pero al notar que continuaban regresó a la clínica, donde le realizaron otro procedimiento que, aseguró, no tuvo resultados.
Posteriormente acudió a una clínica en Estados Unidos, donde, según relató, le informaron que las marcas serían permanentes y similares a tatuajes extendidos en su frente y rostro.
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“Ahora cada vez que cruzo a Estados Unidos los agentes de migración piensan que soy un delincuente; también he tenido problemas en mi trabajo al tener que hacer videollamadas”, comentó.
El afectado señaló que presentó una denuncia por presunta negligencia médica y afirmó que, después de esta experiencia, no contempla regresar a México para realizarse tratamientos médicos.
De acuerdo con información del establecimiento, el responsable sanitario de la clínica aparece como Félix Omar Márquez Villalobos. Isaac señaló que la persona que habría realizado el procedimiento fue una trabajadora de nombre Daniela Cortez, quien, según indicó, no aparece dentro del equipo especializado anunciado por la clínica.
Al respecto, Jesús Walters, representante del Baja Health Cluster, señaló que este tipo de situaciones afectan la imagen de Tijuana como destino de turismo médico, debido a que una mala experiencia puede difundirse rápidamente entre pacientes potenciales.
“Cuando te va bien en un tratamiento se lo vas a decir a tus amigos o familia, pero cuando te va mal lo vas a decir a más de 40 o 50 personas, y ahora con las redes sociales miles se enteran de que sucedió un evento adverso”, afirmó.
Añadió que la medicina estética es una de las áreas donde más se presentan estos conflictos, debido a que pueden confundirse capacitaciones, cursos o diplomados con una preparación especializada para determinados tratamientos.
Por su parte, Rosario Luis Palacios, director de Control Sanitario de la COEPRIS en Baja California, informó que la dependencia ya recibió y atiende la denuncia relacionada con la clínica, la cual fue turnada a la unidad regional de Tijuana para realizar la verificación correspondiente.
Explicó que el procedimiento continúa en revisión y será al concluir la investigación cuando se determinen las posibles responsabilidades o sanciones.
Señaló que los establecimientos de medicina estética, tanto quirúrgica como no quirúrgica, forman parte de los principales giros sujetos a vigilancia sanitaria y son revisados en aspectos como infraestructura, equipamiento, condiciones sanitarias y documentación del personal médico.
Palacios informó que durante este año la COEPRIS ha realizado 99 visitas de verificación a establecimientos médicos, de las cuales 73 corresponden a Tijuana y su zona metropolitana, además de que se han aplicado 13 suspensiones de actividades.
Finalmente, llamó a la población a verificar que los establecimientos cuenten con las autorizaciones sanitarias correspondientes y que el personal médico tenga las acreditaciones necesarias antes de realizarse cualquier procedimiento.





