La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) determinó por unanimidad mantener la tasa de interés en 6.50%, y adelantó que “será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual” hacia adelante, con el fin de consolidar un entorno de inflación baja y estable ante los retos del entorno macroeconómico.
En su anuncio de política monetaria el 6 de agosto de 2026, el Banxico indicó que la inflación general y subyacente seguirán descendiendo, aunque de forma más gradual que lo anteriormente previsto. “Se espera que la inflación general converja a la meta (3% +/- un punto porcentual) en el cuarto trimestre de 2027”.
Las presiones al alza de la inflación son la persistencia de la inflación subyacente, disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos, afectaciones climáticas, presiones de costo y una tendencia de depreciación del peso mexicano:
La inflación mantiene “un sesgo al alza”. Los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense y la posible prolongación de los conflictos geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones.
Los mercados financieros internacionales mostraron volatilidad y los precios de las materias primas registraron aumentos generalizados ante el nuevo escalamiento del conflicto en Medio Oriente. El dólar se depreció. Las tasas de interés gubernamentales en Estados Unidos presentaron incrementos, especialmente las de largo plazo, apuntó.
En cuanto al crecimiento económico, el banco central indicó que si bien, en el segundo trimestre de 2026, la economía tuvo una reactivación, después de la contracción del primer trimestre, “persisten importantes riesgos a la baja para la actividad económica”.





