Siete días después de que la tierra se sacudiera generando dos sismos de magnitud 7.5 y 7.2 en Venezuela, la numeralia del desastre comienza a asomar su rostro más crudo, este sábado 4 de julio, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de muertos ascendió a 2 mil 954 personas, mientras que los heridos se contabilizan en 16 mil 592.
La devastación física es inocultable. Según el reporte oficial, el doble terremoto del pasado 28 de junio provocó el desplome total de 190 edificios y dejó daños severos en 856 estructuras. La cifra de damnificados que lo perdieron todo ya alcanza las 16 mil 309 personas, familias enteras que hoy duermen a la intemperie en medio de un escenario de desolación y el temor constante a las réplicas, de las cuales el Servicio Sismológico ya contabiliza 942.
En el frente de asistencia, los cuerpos de emergencia y dependencias gubernamentales reportan la atención de 83 mil 793 familias, así como el rescate directo de 6 mil 462 ciudadanos que se encontraban en zonas de riesgo o estructuras colapsadas.
Respecto al abastecimiento de suministros, la numeralia oficial registra la distribución de más de 9 mil 480 toneladas de alimentos básicos y el reparto de 78 mil 400 bolsas de comida en las regiones afectadas.
A la par del monitoreo del gobierno, en el terreno se mantiene el despliegue de 3 mil 281 rescatistas de brigadas internacionales y 29 mil 567 voluntarios que continúan realizando labores para encontrar sobrevivientes, entre ellos más de 3 mil personas provenientes del extranjero.





