Jaime Martínez Veloz, presidente del Centro de Estudios y Proyectos de la Frontera Norte “Ing. Heberto Castillo Martínez” y excomisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, reveló que dos hombres que se presentaron ante él como agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) de EE.UU. le aseguraron que el Gobierno estadounidense había decidido ejecutar una “extracción tipo Venezuela” contra Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California, y le pidieron acercarlos con personas del entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para impulsar acciones contra la mandataria estatal. En entrevista concedida a este medio el 22 de julio de 2026, el político anunció que presentará una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por hechos que consideró de seguridad nacional y de suplantación de funciones.
Martínez Veloz relató que el encuentro ocurrió el 12 de junio de 2026, cuando atendía un asunto agrario en Ensenada, Baja California, y una persona a la que apoyaba en ese tema lo invitó a desayunar. Al llegar, narró, se encontró con dos sujetos que se identificaron como Carlos y Luis Trujillo, quienes dijeron ser hijo y padre. “El tal Carlos me empieza a decir que él es agente del FBI y que habían decidido platicar conmigo porque yo era de los pocos con los que se podía platicar”, recordó el entrevistado, quien precisó que los desconocidos buscaban que los vinculara con gente cercana a la titular del Poder Ejecutivo Federal porque, “según sus dichos”, el Gobierno de EE.UU. había resuelto proceder contra la gobernadora bajacaliforniana. “Yo le dije: a ver, Venezuela no es México”, respondió Martínez Veloz a sus interlocutores, según su relato.
El político coahuilense explicó que, conforme a la versión del supuesto agente, el acercamiento con Ávila Olmeda se produjo después de una llamada de César Yáñez Centeno al exgobernador de Baja California Jaime Bonilla Valdez, la cual habría derivado en una reunión de reconciliación celebrada en Mexicali, Baja California, en mayo de 2025, con la participación de la mandataria estatal, el propio Bonilla Valdez, una persona identificada como Godoy y el secretario general de Gobierno del estado. Martínez Veloz recordó que ese encuentro fue reportado por el semanario ZETA de Tijuana en una nota publicada, según dijo, alrededor del 16 de junio de 2025, en la que el exgobernador se expresó en buenos términos respecto a la reunión. En ese contexto, añadió, Bonilla Valdez habría pedido al presunto agente ayudar a “arreglar el tema migratorio” de la gobernadora, cuya visa estadounidense fue cancelada en mayo de 2025. “Yo le dije: oye, ¿pero el FBI tiene relación con el tema migratorio? Dice: no, es que el FBI tiene el control de todas las dependencias que tienen que ver con el gobierno mexicano. Eso me dijo ese cuate”, relató.
Según el entrevistado, el supuesto agente le manifestó que las agencias estadounidenses “batallaron” con la mandataria estatal porque “no quería cooperar”, y le cuestionó la contratación de un abogado de Miami, Florida, por parte de la gobernadora. “Le dije: a ver, tú eres la autoridad en ese país, según tú eres del FBI, yo qué tengo que ver con la operación profesional de un abogado”, contestó Martínez Veloz, quien aseguró que desde el primer momento desconfió de los sujetos.
Al ser cuestionado respecto a si el exgobernador engañó a Ávila Olmeda, el político respondió: “Ah, claro, no tengo la menor duda”. Martínez Veloz sostuvo que él mismo le dijo a los presuntos agentes que Bonilla Valdez los acercó con la gobernadora y que esta confió en ellos precisamente por el contexto de reconciliación surgido de la reunión de Mexicali. Afirmó que el modus operandi del exmandatario ha sido grabar a sus colaboradores y aliados, incluso con micrófonos ocultos en el cuerpo, por instrucciones del FBI, grabaciones que, dijo, fueron publicadas por el diario estadounidense Los Angeles Times. Recordó además que Bonilla Valdez grabó y difundió una conversación con Olga Sánchez Cordero Dávila, entonces titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), durante la polémica por la denominada “Ley Bonilla”. “El único que está comprobado, documentado, no es una interpretación, como agente informante del FBI, se llama Jaime Bonilla Valdez. Así de sencillo”, subrayó, y lo calificó como “el sapo de Troya de la Cuarta Transformación”. Al preguntarle si se refería a un soplón, remató: “Es un soplón, claro”.
Respecto a la vía legal, Martínez Veloz adelantó que acudirá ante la FGR porque los hechos recientes involucran “temas de seguridad nacional” y “de suplantación de funciones”. “No quiero hacer la denuncia solamente en los medios”, puntualizó, y advirtió que hacer pasar como funcionarios a personas que no lo son constituye un delito tanto en México como en EE.UU. “Yo no creo que le guste tantito ni siquiera a los del FBI que estén usando su nombre”, expresó. En entrevista con el espacio Aristegui en Vivo, difundida el mismo 22 de julio de 2026, el también autor del libro ‘El impostor. Crónicas de un infiltrado del FBI’, publicado en 2023, informó que envió una carta a la presidenta de la República para notificarle los hechos, misiva que hasta ese momento no había recibido respuesta oficial.
Publicidad
Martínez Veloz reveló también que, durante aquel desayuno, uno de los sujetos le dijo que “la esperanza de México se llama Donald Trump”, a lo que respondió: “Más respeto para el pasaje”. A su juicio, existe “el diseño de un esquema” para colocar a gente cercana a Bonilla Valdez o a los republicanos. En ese sentido, aseguró que el exgobernador se reafilió al Partido Republicano de EE.UU., pese a haber declarado que renunció a ese registro, y recordó que existen documentos electorales en los que el propio exmandatario asentó haber nacido en Estados Unidos, situación que consideró una incongruencia frente a su militancia en el Partido del Trabajo (PT).
El político anunció además su salida de Movimiento Ciudadano (MC), partido en el que se desempeñó como delegado nacional en Coahuila hasta el 21 de julio de 2026, ante la pretensión de Dante Delgado Rannauro, líder histórico de esa fuerza política, de construir una alianza en Baja California con el PT que encabeza Bonilla Valdez en la entidad. “No tengo nada contra si van a hacer alianzas o no, allá háganlas, pero yo no quepo en ese costal. Donde esté Bonilla, yo no quepo. Así de sencillo”, sentenció, y recordó que el exgobernador “se ha peleado con todos los que se ha aliado”: “Ese se pelea hasta con su sombra”.
Martínez Veloz explicó que su rompimiento con Morena y con Bonilla Valdez ocurrió desde 2019 por los “intereses transaccionales” que, acusó, el entonces gobernador quiso dejar amarrados, entre ellos el negocio del agua y un despacho jurídico con el que, afirmó, se extorsionó a numerosas empresas y hoteles de la entidad. Consideró que el exmandatario “ha roto las reglas del juego” democrático, conforme a las cuales los gobernantes salientes deben guardar cierto comportamiento frente a sus sucesores. Sobre las acusaciones que Bonilla Valdez lanzó desde la tribuna del Senado de la República contra Ávila Olmeda, señaló que, de existir pruebas, deben presentarse ante la FGR y no ventilarse únicamente en medios de comunicación.
Las revelaciones del entrevistado se inscriben en el escándalo detonado por los audios que el columnista Héctor de Mauleón publicó en el diario El Universal a partir del 22 de junio de 2026, en los que se escucha a la gobernadora de Baja California conversar con personas que se presentaron como asesores externos del FBI. El caso escaló el 13 de julio del mismo año con una segunda grabación en la que la mandataria estatal habría ofrecido compartir información de las mesas de seguridad ante una posible orden de extradición, lo que llevó al Partido Acción Nacional (PAN) a exigir su separación del cargo. El 14 de julio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y Omar Hamid García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, afirmaron que las grabaciones no revelan la entrega de información confidencial ni elementos para iniciar una investigación formal.
Días antes de la entrevista, la propia Ávila Olmeda acusó en conferencia de prensa a Bonilla Valdez de haberle propuesto el acercamiento con los supuestos intermediarios estadounidenses, y el 18 de julio de 2026 difundió un mensaje en video en el que aseguró haber sido “víctima de engaño” en un asunto que calificó como estrictamente personal, relacionado con la cancelación de su visa, al tiempo que sostuvo: “Nunca traicionaría a mi patria”. Con el anuncio de Martínez Veloz, el caso podría trasladarse al terreno judicial, en espera de que la FGR determine si abre una carpeta de investigación por la presunta suplantación de agentes federales estadounidenses en territorio mexicano.





