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lunes, julio 20, 2026
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FGR fracasa contra el Teo

En las entrañas del sistema de justicia federal mexicano, el nombre de Teodoro García Simental, mejor conocido como el Teo o el Tres Letras, ha dejado de ser únicamente un sinónimo de la barbarie que desangró a Baja California hace más de una década y media para convertirse en el rostro de una derrota sistemática de la fiscalía ante los tribunales. El tipo que una vez lideró las células más sanguinarias del Cártel Arellano Félix (CAF) y que posteriormente pactó con la facción sinaloense para desatar una guerra sin cuartel en Tijuana, ha sumado recientemente una nueva victoria jurídica que pone en entredicho la capacidad ministerial del Estado.

No se trata de un evento aislado, sino del capítulo más reciente de una serie de resoluciones que han devuelto al capo, al menos en el papel de diversos expedientes, la ilusión que lo acerca a una libertad que su historia criminal parece contradecir. Este nuevo fallo, dictado en el Estado de México, resuena con la fuerza de la impunidad técnica, recordándonos que Teodoro ha sabido transitar de la violencia más cruda en las calles a una sofisticada defensa legal, supuestamente con abogados públicos, que ha sabido explotar las pifias de una Fiscalía General de la República (FGR) que parece no aprender de sus errores pasados.

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La trayectoria de García Simental está marcada por el horror. Desde las órdenes para disolver cuerpos en sosa cáustica a través de Santiago Meza López, alias el Pozolero del Teo, hasta el control absoluto del trasiego de drogas y el secuestro en la frontera norte. Sin embargo, a pesar de este perfil de alta peligrosidad y de ser catalogado como un recluso “inintimidable” por los peritos criminológicos, el aparato judicial ha fallado una y otra vez en derribar las acusaciones de delincuencia organizada encausadas por el Ministerio Público de la Federación.

Esta realidad jurídica no puede entenderse sin mirar hacia atrás, hacia los múltiples juzgados federales en diversas entidades federativas que ya le han extendido boletas de libertad. El fenómeno del Teo es el de un criminal que, mientras su salud se deteriora tras los muros del Altiplano, ve cómo sus procesos penales se desmoronan como castillos de naipes. Es la historia de un hombre que, habiendo sido el brazo ejecutor de los hermanos Arellano Félix, hoy se erige como el ejemplo viviente de que, en México, la acumulación de delitos no siempre garantiza una condena inquebrantable si la fiscalía insiste en juzgarlo múltiples veces por la misma pertenencia a una organización criminal, ignorando principios constitucionales básicos que la defensa del sinaloense ha aprendido a capitalizar con precisión quirúrgica.

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NUEVA ABSOLUCIÓN

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El pasado 26 de junio de 2026, el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, con sede en Toluca, puso la firma final a una resolución que representa un golpe seco a las pretensiones de la FGR en la causa penal 32/2024, antes identificada como la 8/2019. El juez Daniel Marcelino Niño Jiménez determinó que Teodoro García Simental debía ser absuelto del delito de delincuencia organizada, un cargo que el Ministerio Público Federal intentó sostener bajo la hipótesis de delitos contra la salud.

El fallo no fue producto de una duda sobre la existencia del grupo criminal, sino de la aplicación rigurosa de un derecho fundamental que la fiscalía parece haber olvidado: el principio de non bis in ídem, que prohíbe que una persona sea juzgada dos veces por el mismo hecho. En este caso, la acusación ministerial se centraba en la participación del Teo en una estructura delictiva que operaba principalmente en Tijuana, Baja California, al menos desde el año 2006 hasta su captura en enero de 2010.

La sentencia detalla cómo el fiscal pretendía acreditar que García Simental ejercía funciones de dirección y supervisión dentro de una célula del cártel de los hermanos Arellano Félix, dedicada al tráfico de narcóticos. No obstante, tras un análisis exhaustivo de las constancias, el juzgador concluyó que los hechos presentados eran idénticos a los que ya habían sido materia de análisis y sentencia en otros procesos penales en diversas entidades del país. El juez fue enfático al señalar que la pertenencia a una organización criminal es un delito de carácter permanente y que no se puede fragmentar el enjuiciamiento de un individuo por el mismo periodo de adhesión a un grupo delictivo sólo porque se presenten medios de prueba distintos o se mencione una finalidad ligeramente diferente.

La resolución subraya que la fiscalía ya había ejercido la acción penal contra el Tres Letras en múltiples ocasiones por estos mismos hechos, obteniendo sentencias que ya han causado estado. Al intentar procesarlo nuevamente en el Estado de México bajo la misma premisa fáctica de su liderazgo criminal en la frontera durante la primera década de los años dos mil, se incurrió en una violación directa al artículo 23 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Por ello, el fallo ordena su inmediata y absoluta libertad, únicamente por lo que respecta a esta causa penal, dejando claro que esta absolución es el resultado de un estándar probatorio estricto y de la protección contra el doble enjuiciamiento.

El documento judicial, que en una versión pública de la sentencia sustituye la identidad del procesado con asteriscos, pero cuya referencia al Teo es innegable por los alias y antecedentes citados, pone de manifiesto que la insuficiencia probatoria y la repetición de acusaciones son el talón de Aquiles de la justicia federal frente a personajes de este calado.

 

OTRAS ABSOLUCIONES

Santiago Meza López, alias “El Pozolero”, Foto: ArchivoLa reciente victoria de Teodoro García Simental en Almoloya de Juárez es apenas el eslabón más nuevo de una cadena de exoneraciones que, con paciencia, la defensa del capo ha ido recolectando en los últimos años. La lista de jueces y tribunales que han dictado sentencias absolutorias a su favor es una hoja de ruta de los fallidos intentos de la fiscalía por mantenerlo tras las rejas de forma definitiva bajo el cargo de delincuencia organizada, por lo menos, desde hace más de 16 años; en cambio, como en muchos casos de narcotraficantes, se desconocen las acusaciones por homicidios y lesiones de policías y rivales.

Entre los asuntos más destacados se encuentra la causa penal 9/2020, tramitada ante el Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en Nayarit, con residencia en Tepic, donde fue exonerado de pertenecer a la criminalidad organizada. En ese mismo juzgado, García Simental obtuvo otra sentencia favorable en el expediente 11/2020 —que anteriormente era la causa 316/2009—, donde se le acusaba por el mismo ilícito. No terminó ahí su racha en tierras nayaritas; el proceso 10/2009, donde se le vinculaba como coprocesado de Fernando Sánchez Arellano, alias el Ingeniero, líder del Cártel Arellano Félix, también concluyó en una absolución para el sinaloense.

El razonamiento de los jueces ha sido consistente: se actualiza el principio de que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito, pues la conducta de participar en el cártel se considera una sola actividad jurídica continua. En la frontera que lo vio encumbrarse, la justicia local también les ha dado la espalda a las acusaciones del Ministerio Público Federal; tal es el caso de la causa penal 362/2014-A en el Juzgado Primero de lo Penal en Tijuana, donde también resultó absuelto.

Cruzando el país hacia el noreste, en Matamoros, Tamaulipas, el Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales dictó sentencia absolutoria en el expediente 125/2009-VIII, un fallo que posteriormente fue confirmado por un tribunal de alzada. Incluso en Jalisco, en el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales, se registró el proceso 300/2008-I, sumando otra raya más al tigre de las absoluciones por delincuencia organizada y secuestro.

Santiago Meza López, alias “El Pozolero”, Foto: Archivo

La sentencia reciente de junio de 2026 en el Estado de México hace un recuento pormenorizado de estos fallos, mencionando específicamente la causa 12/2013 del Juzgado de Distrito en Nayarit y la 46/2013 en Tamaulipas, donde la insuficiencia probatoria fue el argumento central para determinar que no había elementos fidedignos para constatar que el Teo perteneciera a la organización criminal a la que se le pretendía vincular en esos momentos específicos. En total, se contabilizan al menos seis sentencias absolutorias firmes que han sido utilizadas por sus abogados como prueba documental en cada nuevo juicio para demostrar que su cliente ya ha sido juzgado por esos hechos, convirtiendo la estrategia de la fiscalía en su propia trampa legal.

 

CONDENA EN 2025

A pesar de la estela de absoluciones que parecen pintar un panorama de impunidad técnica, el sistema judicial logró asestar un golpe real a Teodoro García Simental en junio de 2025. Tras años de litigios y de una aparente invulnerabilidad jurídica en los cargos de delincuencia organizada, la Fiscalía General de la República pudo finalmente presumir una sentencia condenatoria en su contra. Fue el Juez Tercero de Distrito en Materia Penal en el Estado de Nayarit, con sede en Tepic, quien encontró al Tres Letras penalmente responsable de delincuencia organizada con fines de cometer delitos contra la salud.

La pena impuesta fue de 20 años de prisión, una sentencia que el Ministerio Público Federal calificó como un éxito derivado de la presentación de pruebas suficientes que, por primera vez en mucho tiempo, lograron convencer al juzgador de la culpabilidad del capo sinaloense. Esta condena representó la “de cal” en medio de tantas “de arena”, rompiendo momentáneamente la racha de victorias de la defensa del exjefe de sicarios del CAF.

La resolución de 2025 se fundamentó en su rol activo dentro de la estructura criminal dedicada al tráfico de narcóticos, principalmente cocaína, y su colaboración para el fomento de la compra y venta de sustancias prohibidas. Aunque el comunicado oficial de la FGR fue escueto y no reveló detalles sobre multas adicionales o la reparación del daño, la sentencia marcó un hito en el historial de un personaje que se creía intocable por la vía legal.

Sin embargo, esta condena no ha sido suficiente para frenar la estrategia defensiva del Teo, quien ha apelado el fallo utilizando precisamente sus absoluciones previas para intentar invalidar este nuevo castigo bajo el argumento de que ya ha sido juzgado por su pertenencia al cártel en otras instancias. Para las autoridades, esta sentencia de 20 años es el clavo que asegura su permanencia en el penal de máxima seguridad del Altiplano, compensando de alguna manera los fallos donde los jueces consideraron que no había pruebas suficientes para vincularlo con secuestros específicos o células determinadas.

A pesar de que aún le restan cerca de diez causas penales por acusaciones similares, la condena de 2025 se mantiene como el pilar más sólido de la acusación estatal, aunque se ve constantemente amenazada por el efecto dominó de las absoluciones que sus abogados presentan en cada audiencia como copias certificadas de una verdad legal que contradice su historial delictivo en las calles de Baja California.

Mientras los expedientes judiciales se acumulan, el cuerpo de Teodoro García Simental ha comenzado a ceder ante el rigor del régimen de máxima seguridad en el penal del Altiplano. La salud del otrora indomable capo ha sido el centro de una batalla legal paralela, con más de 50 juicios de amparo promovidos por él y su familia para exigir atención médica especializada. Su historial clínico es un compendio de padecimientos que van desde lo crónico hasta lo agudo: hipertensión arterial, hemorroides, anemia, estreñimiento extremo y problemas neurológicos que han puesto su vida en riesgo en varias ocasiones. Sin embargo, a diferencia de sus múltiples víctimas, el delincuente sigue con vida.

El Tres Letras que hoy recibe absoluciones es un hombre que, según sus propios mensajes a los jueces, “ya no aguanta más”, aunque su perfil psicológico insista en que sigue siendo un sujeto de alta peligrosidad capaz de manipular su entorno para conseguir beneficios propios.

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Luis Carlos Sáinz
Luis Carlos Sáinz
Reportero desde 1989 en W Radio, Promomedios Radio, TV Azteca, Canal Ocho, Grupo ACIR, Ocho Columnas, Associated Press y ZETA; Consejero Editorial en Mural 2010-2011. Autor del libro Rejas Rotas.

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