La crónica saturación en los nosocomios públicos sigue generando una crisis en las unidades de emergencia. La falta de espacios ha convertido a las camillas de la Cruz Roja Mexicana Delegación Tijuana en camas hospitalarias provisionales en nosocomios como el Hospital General y clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); hasta 18 angarillas han llegado a estar retenidas en ellos.
“Tenemos ese problema lamentablemente. Tenemos 18 camillas ahorita en este momento entre Hospital General (HGT) y entre IMSS que están ahí detenidas porque están saturados sus hospitales. Hoy nos causa un problema porque cuando hay una llamada de urgencia tenemos que tener una camilla y eso impide a veces”, había comentado el 17 de junio Alberto Quintanar, director general de Cruz Roja Tijuana. La problemática no es nueva, pues ya había sido compartida desde marzo del presente año por el Dr. Jorge Astiazarán Orcí, presidente del Consejo Directivo de la Cruz Roja Tijuana, quien reveló que, debido a la retención de camillas, de las 15 ambulancias que tenía la institución en ese entonces, apenas cinco contaban con angarilla y aún hoy sigue habiendo hasta cinco o más retenidas. Para paliar la crisis, en una primera instancia, Astiazarán reportó la adquisición de 10 camillas nuevas con un valor unitario de entre 15 mil y 20 mil pesos. Sin embargo, la persistencia de la problemática obligó a una segunda compra entre abril y mayo de 18 angarillas adicionales, cuyo costo rondó los 80 mil pesos por unidad. Pero esto no ha hecho mucha diferencia, pues Quintanar indicó que incluso a veces las 36 andas se encuentran ocupadas en los nosocomios.
La carencia de herramientas ha obligado a los paramédicos a improvisar. El 11 de abril, en la colonia Del Río, una familia tijuanense atestiguó cómo socorristas, ante la falta de tablilla y angarilla, tuvieron que envolver a su familiar en una sábana e introducirla en una bolsa blanca de lona con cierre para poder ingresarla a la ambulancia. Cuando preguntaron por la camilla, la respuesta fue penosa: “no tenemos”. Cuestionado sobre este caso y el procedimiento implementado por socorristas en estas situaciones, el director de Cruz Roja negó que se utilice ese tipo de bolsa para transportar a los
pacientes y explicó que en su lugar se coloca y sujeta al enfermo en la banca que tiene la camilla para poder trasladarlo de forma segura.
Buscando una solución, Quintanar adelantó que buscará acercamiento la próxima semana con autoridades de los hospitales implicados para atender el tema; mientras que Astiazaran mencionó que de momento se planea comprar más camillas.
Consultado sobre la situación, IMSS-Bienestar respondió a través de una tarjeta informativa que el HGT y de la Zona Este mantienen una coordinación permanente con los servicios de emergencia para gestionar traslados y garantizar la atención oportuna de pacientes.
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Pero debido a obras de remodelación y mejora en el área de Urgencias del HGT, la operación se encuentra en un ajuste temporal para optimizar su capacidad. Por ello, ambas unidades reforzaron su trabajo en red para asegurar la continuidad de la atención de pacientes mientras concluyen los trabajos. Asimismo, se implementan acciones conjuntas con los servicios de emergencia para agilizar el ingreso de pacientes y la liberación de camillas de traslado, buscando asegurar su disponibilidad para nuevos casos.





