El director Genki Kawamura ha hecho aquí una metáfora de la vida, desesperante, frustrante, tensa y bien lograda.
Lo ha conseguido con un personaje a quien conocemos como “el Chico” (Kazunari Ninomiya), que está atrapado en los pasillos de una estación del Metro y debe encontrar la Salida 8. Fácil decirlo, muy complicado realizarlo, como el mismo videojuego en el que se basó este filme.
Aquí hay intensidad, un excelente manejo de la cámara y la destacada actuación de Ninomiya para trazar los surcos constantes del protagonista que debe seguir una regla: tomar en cuenta todo lo que parezca extraordinario… y por mínimo que sea; de lo contrario puede terminar de vuelta en el punto de partida.
Así se sobrevive en estos días, es inevitable pensarlo mientras la desesperación de este joven contagia. Sí, no es nada fácil ver este largometraje, pero vaya, qué sensación deja al final. Recomendable, claro que sí, aunque con mucha paciencia. ***
Punto final.- Será un buen fin de semana con “Toy Story 5”.





