21.8 C
Tijuana
lunes, junio 8, 2026
Publicidad

Dolores del parto

Un grupo de científicos inventó una máquina para transferir el dolor del parto de la madre al padre.

Escogieron a una pareja para la primera prueba, y le explicaron que la máquina podía programarse para transferir un porcentaje del dolor de la madre al padre.

Publicidad

Anuncio

El parto comenzó… la máquina se programó para transferir el 20 por ciento del dolor.

–  No siento nada, dijo el padre, súbanle a la máquina.

Publicidad

Anuncio

El porcentaje de transferencia se elevó a 50 por ciento. Conforme le transferían el dolor, la madre iba sintiendo más alivio; sin embargo, el papá seguía diciendo:

– Todavía no siento nada, súbanle más.

Publicidad

El porcentaje de transferencia se elevó al 100 por ciento.

El niño nació sin problemas y tanto la madre como el padre disfrutaron del parto… totalmente libres de dolor…

Los doctores no se podían explicar que fallo había tenido la máquina…

A la mañana siguiente, cuando llegaron a casa, encontraron … al plomero tirado … muerto … con un rictus de dolor tan marcado … que parecía que su muerte hubiera sido lenta y dolorosa.

Autor: El marido

 

Sorpresas en el bosque

Esto es Pedro que va andando por el bosque:

– ¿Oye y tú que animal eres?

– Yo soy un perro-lobo.

– ¿Un perro-lobo? ¿Y por qué te llamas así?

– Hombre pues porque mi padre era un perro y mi madre una loba, y ¡claro!, del cruce salí yo.

– ¡Ahhh!!

Sigue su singular paso cuando de repente se topa con otro animal:

– ¿Oye y tú que animal eres?

– Yo soy un oso-hormiguero.

– ¡Sí, cómo no!

Autor:  Un zootecnista.

 

Confesión con maña

En un pueblo se va a confesar un hombre:

– Padre, he pecado con una mujer casada.

– ¡Eso es terrible! ¿Quién es?

– No, Padre, no se lo diré. No quiero que se sepa de quién se trata.

– ¿Acaso la mujer del zapatero?

– No, Padre.

– ¿Quizás la mujer del carnicero?

– No, Padre.

– Ya sé: ¡la mujer del farmacéutico!

– No, Padre. Ya le he dicho que no quiero que se sepa de quién se trata.

– Entonces, si no me lo dice, tendré que negarle la absolución…

El hombre sale de la iglesia y se encuentra con un amigo.

– ¿Cómo va todo?

-No me ha dado la absolución el cura, ¡pero tengo tres prospectos fenomenales!

Autor: Una de los prospectos.

 

Padre político

Un burro muere frente a una iglesia.

Una semana después el cuerpo sigue allí y el Padre decide llamar al jefe de policía.

– Señor policía, tengo un burro muerto hace una semana frente a la iglesia.

El policía, gran adversario político del Padre contesta:

– Pero Padre, ¿No es el Señor quien tiene la obligación de cuidar de los muertos?

– ¡Así es! Pero también es mi obligación avisar a los parientes.

Autor: Otro pariente.

 

¡3XC3L3N73 3J3RC1C10!

A ver si lo pueden leer:

C13R70 D14 D3 V3R4N0 3574B4 3N L4 PL4Y4 0853RV4ND0 A D05 CH1C45 8R1NC4ND0 3N 14 4R3N4, 357484N 7R484J484ND0 MUCH0, C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0 D3 4R3N4 C0N 70RR35, P454D1Z05 0CUL705 Y PU3N735.

CU4ND0 357484N 4C484ND0 V1N0 UN4 0L4 D357RUY3ND0 70D0, R3DUC13ND0 3L C4571LL0 4 UN M0N70N D3 4R3N4 Y 35PUM4.

P3N53 9U3 D35PU35 DE 74N70 35FU3RZ0 L45 CH1C45 C0M3NZ4R14N 4 110R4R, P3R0 3N V3Z D3 350, C0RR13R0N P0R L4 P14Y4 R13ND0 Y JU64ND0 Y C0M3NZ4R0N 4 C0N57RU1R 07R0 C4571LL0; C0MPR3ND1 9U3 H4814 4PR3ND1D0 UN4 6R4N L3CC10N; 64574M05 MUCH0 713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0 M45 74RD3 UN4 0L4 LL364 4 D357RU1R 70D0, S010 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1Ñ0, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3 H4C3RN05 50NRR31R.

Autor: Alguien que tiene tiempo de sobra.

 

La tía Amparo

Mi anciana Tía Amparo era una mujer de 93 años que estaba particularmente afectada por la muerte reciente de su marido.

Ella decidió unirse a él en el más allá. Pensando que lo mejor para ella sería acabar rápido con el asunto, buscó su vieja pistola del ejército y tomó la decisión de dispararse un tiro al corazón.

No queriendo fallar el tiro al órgano vital y convertirse en un vegetal y una carga para sus familiares, llamó al consultorio de su médico para preguntar a dónde se encontraba exactamente su corazón.

El doctor le contestó:

– Tu corazón está justo debajo de tu pecho izquierdo.

Y así fue como la tía Amparo se voló la rodilla.

Autor: El médico.

- Publicidad -spot_img

Autor(a)

- Publicidad -

Puede interesarte

-Publicidad -

- Notas recientes -

-Publicidad -spot_img

Destacadas

-Publicidad -
-Publicidad -spot_img