TV Azteca emitió un comunicado institucional el 25 de mayo de 2026 en respuesta al llamado hecho por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien durante su conferencia matutina de ese día exhortó abiertamente a la ciudadanía a dejar de ver la programación de esa televisora, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego. La empresa calificó la postura de la mandataria como “un intento evidente de censura y una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa.”
Según información publicada por El Universal, el exhorto de Sheinbaum Pardo se produjo luego de que TV Azteca desplegara mantas en la Ciudad de México con el término “narcogobernadores” para referirse a mandatarios estatales vinculados al partido gobernante. En su conferencia matutina, la titular del Poder Ejecutivo Federal señaló directamente a Salinas Pliego como responsable de esa acción y pidió a la población no sintonizar la señal de la televisora.
En el comunicado, la empresa aseguró que el exhorto presidencial resultaría inútil, argumentando que millones de televidentes siguen diariamente sus espacios informativos y que esos mexicanos no dejarían de sintonizarlos por el malestar que al Gobierno Federal le genera su línea editorial. La televisora subrayó que no era la primera ocasión en que la llamada “4T” intentaba boicotearla o destruirla.
TV Azteca señaló en el texto que el malestar del Gobierno Federal con la empresa obedece a que la televisora ha sostenido investigaciones respecto a una presunta complicidad gubernamental con el narcotráfico y el crimen organizado. El comunicado mencionó explícitamente al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al actual mandatario de Tamaulipas, Américo Villarreal, así como a los senadores Enrique Inzunza y Adán Augusto López, a quien la empresa identificó como líder del grupo criminal “La Barredora” en Tabasco.
El documento institucional también denunció la existencia de presuntas redes de corrupción, robo y desfalco encabezadas por Andy y Bobby López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, así como un endeudamiento que, en su perspectiva, afecta el bolsillo de los mexicanos y ha implicado la captura de instituciones democráticas.
Respecto a las consecuencias del enfrentamiento, TV Azteca advirtió que lo ocurrido representaba apenas el preludio de una etapa de censura y silenciamiento contra los medios críticos, anticipando más ataques por parte del aparato gubernamental. Pese a ello, la empresa ratificó que mantendría su ejercicio periodístico con responsabilidad, aunque ello incomodara a la mandataria nacional.
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El comunicado cerró con una declaración de principios: “TV Azteca trabaja para México y los mexicanos. Nunca para los políticos y sus malos gobiernos”, con la cual la empresa reafirmó su compromiso de no ceder ante lo que calificó como presiones del poder político para silenciar voces críticas.






