En 2019, la saga de “Star Wars” volvió a la cartelera con “The rise of Skywalker”, el episodio IX que recreó la sucesión del Rey Skywalker, luego de enfrentar a Kylo Ren a través de una serie de subtramas muy envolventes para los fanáticos de raíz.
Con esta historia escrita por Dave Filoni y Noah Kloor, el director Jon Favreau claramente tomó otro camino para ampliar el público que el Mandarolian y Grogu ya habían desarrollado a través de la estupenda serie de Disney +.
La prueba es que no hay que conocer las aventuras de este par de personajes para asimilar la odisea estelar en donde un misterioso cazarrecompensas llamado Din Djarin (Pedro Pascal), sigue órdenes de la Colonel Ward (Sigourney Weaver) para rescatar a Rotta the Hutt (Jeremy Allen White), conseguir apoyo de este grupo de monstruosos bandidos para encontrar al rival del Imperio.
Obvio, Grogu no se le separa a Mando en esta misión, a bordo de una nave restaurada. El detalle es que cuando da con Rotta, no quiere ser rescatado, prefiere enfrentar a su captor Lord Janu (Jonny Coyne).
De ahí comienza una triada con Mando capturado, a punto de enfrentar a Rotta en una pelea con Grogu enjaulado. Entonces, se entiende que la sobrevivencia de uno depende de los demás y así continúa la travesía que tiene distintos pasajes, ahora sí que episódicos, pero que divierten, desarrollan empatía con los personajes y así seguramente incrementarán su audiencia hasta con nuevos integrantes como Rotta y los Anzellans, mientras que Grogu, versión animatrónica sigue siendo irresistible, al lado de Mando. ****
Punto final.- Es mucho mejor ver a Mando y Grogu en la versión subtitulada. Mil veces mejor, y si se puede en IMAX, ni hablar.






