La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que los 53 consulados de México en Estados Unidos lleven a cabo actividades de influencia política en ese país y reafirmó que su función se limita a la protección y asistencia a los connacionales radicados en territorio estadounidense.
Las declaraciones de la mandataria nacional se produjeron el 8 de mayo de 2026 durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, en respuesta a versiones difundidas en medios estadounidenses y mexicanos sobre una presunta revisión de la actuación de la red consular mexicana, bajo sospechas de supuesta operación política.
“Esta idea de que los consulados mexicanos están haciendo política en los Estados Unidos es completamente falsa”, afirmó Sheinbaum Pardo. La titular del Poder Ejecutivo Federal agregó que México no comparte esa visión y que no existe ninguna instrucción para que las representaciones consulares actúen en contra del Gobierno de Estados Unidos o intervengan en asuntos internos de ese país.
La mandataria precisó que los consulados mexicanos realizan las mismas funciones diplomáticas y de asistencia que cualquier representación extranjera en el mundo: apoyo a connacionales con trámites oficiales, asesoría jurídica y atención en casos de redadas o detenciones migratorias. “Cuando hay un asunto de una redada o alguna situación que vive algún mexicano, pues tiene la obligación de darles protección, de darles un abogado, de apoyar”, sostuvo.
Sheinbaum Pardo negó tener información oficial sobre una posible revisión de los consulados por parte de las autoridades estadounidenses, señalada en publicaciones de medios como el semanario Zeta, que reportaron la posibilidad de que Marco Antonio Rubio García, titular del Departamento de Estado de EE.UU. (DOS, por sus siglas en inglés), pudiera ordenar el cierre de algunas de esas oficinas. “Primero, no tengo ninguna información, y segundo, no tendría por qué ser. Son muy respetuosos de la política de los Estados Unidos”, declaró.
Las acusaciones que motivaron el debate tienen como antecedente el libro The Invisible Coup, publicado en 2024 por el investigador conservador Peter Schweizer, cercano a círculos republicanos y al entorno del presidente Donald Trump, quien sostuvo que el Gobierno mexicano utilizaba su red consular para realizar actividades de influencia política y movilización entre migrantes. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) rechazó en su momento esos señalamientos y sostuvo que los consulados actúan exclusivamente dentro de las funciones diplomáticas y de protección consular establecidas por el derecho internacional.
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En el mismo espacio, la presidenta de la República también salió en defensa de los mexicanos radicados en Estados Unidos ante los discursos que los asocian con actividades delictivas. “Esta idea de que las y los mexicanos que viven en Estados Unidos son delincuentes, porque se ha fomentado esta idea, y lo que muestran los datos es todo lo contrario”, afirmó. Sheinbaum Pardo los describió como personas emprendedoras y trabajadoras que contribuyen tanto a las familias mexicanas como a la economía estadounidense.
La mandataria añadió que la mayoría de los mexicanos sin documentos migratorios llevan una década o más integrados a las comunidades en las que residen. “La mayoría de las personas que no tienen documentos llevan ahí 10 años, muchísimos años”, sostuvo. La postura del Gobierno de México reafirma su política de no intervención en los asuntos internos de Estados Unidos, al tiempo que defiende el derecho de sus representaciones consulares a ejercer las labores de protección que el derecho internacional les reconoce.






