Escurridizo, ocultando la agenda pública, o plantando a ciudadanos, el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño sigue sin dirigirse públicamente para transparentar lo que dijo son sus “otros ingresos”, con los cuales justificaría la renta de una residencia en fraccionamiento de lujo en Hacienda Agua Caliente donde las rentas van de los 59 mil a los 288 mil pesos, según la construcción y equipamiento; costo que contrasta con los 51 mil 112 pesos que de sueldo neto tiene el presidente municipal, de acuerdo a un documento de transparencia (descontada la pensión alimenticia e impuestos). Tampoco ha hablado abiertamente cómo pasó de una modesta vivienda en campaña a la lujosa propiedad que no está a su nombre, o las decenas de propiedades que ha tenido su familia. Ismael Burgueño, aspirante por sí a la candidatura de Morena al gobierno de Baja California, no ha hecho pública su declaración patrimonial, por lo que se desconoce cuáles son sus “otros ingresos”, si son producto de la posesión de una empresa, inversiones, o de un trabajo profesional desempeñado. Nada se sabe porque el edil tijuanense ha optado por la opacidad, y de último momento canceló una entrevista que tenía en agenda con este semanario para transparentar sus ingresos y la renta de lujo que paga. Se extraña aquella época en que un gobernador publicó en un diario de Baja California, su declaración patrimonial y la de los miembros de su gabinete, hoy esa información se oculta a los ciudadanos.






