Integrantes de CESODI protestaron ante la FGE para exigir justicia en los casos por violencia vicaria. Denunciaron la parálisis de 25 carpetas y falta de sentencias
Este lunes 11 de mayo, denominado Día Estatal contra la Violencia Vicaria, las integrantes del colectivo CESODI se plantaron frente a la Fiscalía General del Estado (FGE) en Tijuana, para exigir justicia en los casos de violencia vicaria en Baja California, pues han sido pocos los judicializados.
De acuerdo con las integrantes del colectivo, a tres años de que la violencia vicaria fuera tipificada en la entidad, los resultados son casi inexistentes. Según denunció Samantha Sesma, co-fundadora de CESODI, el embudo institucional es evidente: 145 madres reciben actualmente acompañamiento por parte del colectivo, 25 carpetas de investigación se encuentran totalmente paralizadas en la Fiscalía y hay cero sentencias dictadas por este delito, hasta el momento.

Las integrantes de CESODI también añadieron que de la masa de expedientes que han intentado llegar a la justicia, solo dos casos han logrado ser judicializados ante el Poder Judicial del Estado (PJBC), y estos fueron bajo la figura de violencia familiar equiparada por violencia vicaria y psicológica. Sin embargo, aunque se ha logrado recuperar la convivencia en algunos casos, la mayoría de los casos siguen impunes.
Por ello, solicitaron a la Fiscalía atención a sus casos: “La urgencia de autoridades capacitadas, procesos con perspectiva de infancia, género y derechos humanos, necesitamos instituciones que dejen de revictimizar a quienes buscan ayuda. Este día no debería de existir, así como la violencia vicaria nunca debió normalizarse, ni legislarse, pero mientras tanto, desde colectivo CESODI seguiremos luchando para que ninguna mujer vuelva a ser castigada a través de sus hijos”, manifestó Estefanía Plascencia, co-fundadora de CESODI.
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Y es que según señalan las integrantes del colectivo, detrás de cada expediente hay niños que crecen entre litigios, manipulación, miedo y separación.
Cabe recordar que el colectivo luchó durante años para que el 11 de mayo fuera reconocido como el Día Estatal de la Violencia Vicaria en Baja California, fecha que Estefanía Plascencia indicó sirve para romper el silencio institucional que durante años intentó minimizar esta forma de violencia, una forma extrema de violencia de género donde los hijos son utilizados para dañar, controlar o destruir emocionalmente a la madre.






