El Congreso del Estado de Sinaloa aprobó, el 2 de mayo de 2026, la licencia temporal por más de 30 días del gobernador Rubén Rocha Moya para separarse del cargo, en medio de una investigación en su contra por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa para la distribución de drogas hacia EE.UU. La votación fue unánime, con 38 votos a favor y a mano alzada, en una sesión pública extraordinaria convocada para las 8:00 horas de ese mismo día.
La sesión fue presidida por Rodolfo Valenzuela Sánchez, titular de la Mesa Directiva del Congreso local, quien convocó a los legisladores tras la solicitud presentada la noche del 1 de mayo de 2026 por el propio Rocha Moya. Al concluir la votación, Valenzuela Sánchez abrió un receso para que la Comisión de Gobernación deliberara respecto a la designación del gobernador interino que encabezaría el Poder Ejecutivo estatal durante el período de separación.
La solicitud de licencia se produjo luego de que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York implicara a Rocha Moya en presuntos pactos con el Cártel de Sinaloa. Según el Departamento de Justicia de EE.UU., los delitos imputados al mandatario incluyen conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, así como conspiración para poseer dispositivos destructivos. La Fiscalía General de la República (FGR) atrajo la solicitud formulada por la fiscalía estadounidense, que involucra a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios.
El gobernador con licencia, de 76 años, no se presentó a la sesión extraordinaria. En el mensaje que fue leído ante los legisladores, afirmó que se apartaba del cargo “con la conciencia tranquila” y que las acusaciones en su contra son “falsas y dolosas”. Señaló que la decisión de solicitar la licencia buscaba facilitar la actuación de la FGR en la indagatoria y que se fundamentó en su “convicción republicana”.
En ese mismo mensaje, Rocha Moya expresó que se separaba del cargo “con la confianza de que las instituciones del Estado mexicano cumplirán su función constitucional en relación con los hechos en que se me concierne y que son del dominio público, a fin de que no quede duda alguna de la legalidad e integridad de mi conducta”.
El fiscal federal Jay Clayton fue quien presentó los cargos ante la fiscalía de Nueva York y sostuvo que el Cártel de Sinaloa ha operado durante décadas con impacto directo en EE.UU. Con la aprobación de la licencia en sesión de fast track, el Congreso de Sinaloa quedó en proceso de definir quién encabezaría de manera interina el gobierno estatal.





