En la ciudad fronteriza, bajaron la cortina Librería de Gerardo y Librería Sor Juana. En 20 años se han cerrado 458 librerías en México: “En 2003 teníamos 2 mil 823 librerías y en 2023 tenemos 2 mil 365”, confirmó a ZETA Gerardo Jaramillo, presidente de la Asociación de Librerías de México
Dos tradicionales librerías de Tijuana bajaron la cortina en los últimos años: Librería de Gerardo y Librería Sor Juana dejaron de ofrecer libros impresos en sus respectivos establecimientos, ubicadas tanto en Centro de Tijuana como en Avenida Las Palmas, respectivamente.
La Librería de Gerardo fue fundada en 1964 por don Gerardo Navarro Pérez, en la calle Madero, entre Tercera y Cuarta, en pleno Centro de la ciudad fronteriza; en 2014, el Ayuntamiento de la ciudad le concedió una placa de reconocimiento por los 50 años de la librería. La librería fue cerrada por sus herederos, que no continuaron el legado de su padre.
Igualmente, la Librería Sor Juana fue fundada por Aidé Vianett Medina en 2001; en 2008 recibió el Premio Nacional de Librería, otorgado por el Instituto de Desarrollo Profesional para Libreros, S.C. en coordinación con Random House Mondadori, Gandhi, Educal y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara; en 2024 cerró sus puertas al público en general.
El fenómeno del cierre de librerías en México, sobre todo familiares o independientes, ha aumentado en las últimas dos décadas a un ritmo de 22 establecimientos que bajan la cortina al año para siempre, de acuerdo con Gerardo Jaramillo, presidente de la Asociación de Librerías de México. Y Tijuana, evidentemente, pierde a dos opciones de librerías importantes.
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“EL DECLIVE EN VENTAS VIENE DESDE AÑOS ATRÁS”: VIANETT MEDINA
Fundadora de la Librería Sor Juana, Vianett Medina contó a ZETA que en mayo de 2024 cerró la librería, tras 23 años ofreciendo libros de literatura, filosofía, psicología, arte e historia, principalmente.
— ¿Cuál es la razón principal o por qué la Librería Sor Juana no está abierta al público en general desde mayo de 2024? ¿No había ventas, bajaron las ventas? ¿No se vendía el libro impreso?
“El declive en ventas viene desde años atrás, ocasionado por fenómenos globales como la difusión del libro digital (los ebooks pero también los PDF), aunado al mayor y mejor acceso a títulos en línea que, por cierto, también consumimos, pero nos afectó como librería. No obstante que ese declive afectó gradualmente toda la década pasada, estuvimos auspiciando la librería desde el Centro de Posgrado y Estudios Sor Juana. El hito que cambió la dinámica fue que, a partir de la pandemia, el Centro entró en proceso de actualización de planes, y la oferta, por razones estratégicas, se mantiene virtual, lo que anuló el apoyo que podía ofrecer la escuela”.
“En general, puedo decir que los desafíos para la cultura y la educación han sido tremendos. Son llamadas a una reingeniería y, sin perder la esperanza, en eso estamos. Aquí es importante puntualizar que el reinventarse para otras empresas dedicadas a la venta del libro ha sido emplear estrategias más agresivas para salvar su economía. En las grandes cadenas o tiendas de conveniencia, la venta del libro emplea las estrategias que ya conocíamos (se reducen títulos, se aumentan precios, se juega con el precio de lista). Pero también está el mercado pirata. Quizá hayas visto en línea ‘paquetes de libros’ en PDF que se venden por 100 pesos. Escuché el comentario de un joven del Estado de México que afirmó que los ‘libros’ eran muy buen negocio, en referencia a esto”.
— ¿En qué porcentaje bajaron las ventas en 2023 o 2024 de la Librería Sor Juana en comparación con los mejores años? ¿O cómo podrías cuantificar ese declive en ventas en el caso específico de la Librería Sor Juana?
“Los cambios más radicales no son de esta década, sino de la pasada, a partir de 2010. Y más que observar las ventas como indicador, puede observarse la inversión, cada vez más en desproporción. Te pongo un ejemplo: el ingreso durante Feria del Libro por años mantuvo la misma cifra pero la inversión y el trabajo cada vez fueron mayores. Es decir, no sólo no había un crecimiento, sino que requería mayor esfuerzo para competir. Así en el local: un ingreso ‘regular’ pero no en las mismas condiciones, con una clientela que necesita un lugar público para ver y socializar la cultura, pero que elige de acuerdo a su acceso. Si ese acceso es el libro digital, lo toma”.
“Faltan espacios de socialización de la cultura, bibliotecas, salas de lectura, y la librería, por años, ha cubierto ese rol. Pero, por sí sola, es insostenible. Podrías investigar qué venden más las librerías de cadenas: libros o mercancía. Creo que te llevarás una sorpresa. En resumen: el libro es una tecnología de la Ilustración que ahora es de acceso limitado. Por eso el éxito actual del libro usado: qué bueno que se pueda rolar. Mantener la venta del libro nuevo requiere una infraestructura diversificada que en la actualidad la tienen, principalmente, las grandes corporaciones”.
Finalmente, aunque la librería está cerrada al público en general, Vianett Medina también aclaró: “No descarto que pueda funcionar bien en ese concepto: que esté abierta al público durante los talleres, incluso para quienes no asistan a talleres. Ése es el plan, pero falta traer de nuevo a la gente a las actividades físicas. Hemos respondido a invitaciones en ferias escolares, con la puesta de mesas de venta. Hemos atendido compras de bibliotecas. Recientemente, surtimos los ejemplares del concurso del Fondo de Cultura Económica ‘Cartas a la Autora’, cuya premiación se realizó hace exactamente un mes. Y, de forma más esporádica, atendemos pedidos de quienes cursan nuestros talleres en línea, justo porque los grupos se han acostumbrado a leer en línea”.

“SE CIERRAN LAS LIBRERÍAS POR LA INVIABILIDAD FINANCIERA”: GERARDO JARAMILLO
En 2025, la Asociación de Librerías de México A.C. (ALMAC) que preside Gerardo Jaramillo realizó un estudio sobre la situación actual de las librerías en el país, cuyos datos reflejan la crisis de las librerías en el país. “El número de establecimientos reportados como librerías a INEGI ha registrado disminuciones consistentes a partir de 2003 (dos mil 823establecimientos), llegando a dos mil 365 establecimientos en 2023, es decir, una caída acumulada de 458 librerías en ese periodo y de 40 librerías respecto al dato de 2018”, se lee en el documento titulado “Presentación Ejecutiva Estudio ALMAC. Beneficios de cambiar a Tasa Cero de IVA”, compartido a ZETA por la ALMAC.
“La Asociación de Libreros de México, el año pasado mandó a actualizar un estudio sobre las librerías en México y descubrimos que de 2003 al 2023 cerraron 22 librerías por año de todos tamaños: grandes, medianas, chicas, independientes o cadenas de librerías, lo cual nos sorprende; nos sigue sorprendiendo porque el país requiere librerías y no tenemos librerías y las pocas que tenemos se están cerrando por distintos motivos. No podría decir si son familiares, si son independientes, pero lo que sí puedo decir es que son librerías de todos tamaños; es lo que hemos detectado con este estudio que el año pasado actualizó la Asociación de Librerías en México”, expresó a ZETA Gerardo Jaramillo.
— ¿Cuál es el patrón o la característica en común del por qué cierran las librerías en México?
“Bueno, se cierran las librerías por la inviabilidad financiera. La librería, y por eso hicimos el estudio, requiere de un apoyo, estímulo fiscal, que se llama Tasa Cero. Los editores sí pueden reducir el IVA (Impuesto al Valor Agregado) a final de año; los libreros, no. Eso quiere decir que a todos los libreros todo le cuesta 16 por ciento más, al no poder reducir. Entonces, para una librería chica, el no poder deducir el libro significa morir lentamente; para una mediana, no le permite estabilizarse; y para una grande, no le permite ampliarse”.
“Entonces, principalmente ésa es una causa. Le cuesta al librero el transporte, el envío; le cuesta el librero pagar a sus trabajadores, en fin, los servicios, y no los puede deducir. El estudio arroja que si un librero pudiera deducir eso, podría recuperar 70 mil pesos al año; y eso le significa a la librería chica, por lo menos garantizarle el pago de las rentas; a las medianas, estabilizarse y crecer con fondo editorial; y a las grandes, abrir más sucursales”.
Asimismo, a la “inviabilidad financiera” se le suman otros factores que inciden también en el cierre de librerías:
“Luego, pues tenemos otros motivos del cierre de librerías: pocos lectores. No hemos aumentado la masa lectora, de hecho ha disminuido; estamos en 3.8 libros por persona al año, antes habíamos llegado a 4.1. Claro, se nos atravesó la pandemia en el 20; ahí tuvimos un año y casi cuatro meses cerradas las librerías, porque no tuvimos la autorización para abrir y vender, entonces los libreros que tienen que pagar renta, tienen que pagar luz, tienen que pagar empleados, tienen que pagar servicios, pues no tenían ingreso porque estaban las librerías. Ese golpe fue muy duro y se acrecentó el cierre de librerías”.

CLAUDIA BAUTISTA: “LA LEY NO SE CUMPLE”
Claudia Bautista, presidenta y fundadora en 2018 de la Red de Librerías Independientes, también coincidió en que “no se está aplicando la Ley del Libro”, tal como expresó a ZETA la también fundadora de la librería Hyperión de Xalapa.
“La Ley del Libro federal ya contiene algunas herramientas, algunas medidas, que desde hace años se impulsaron para la protección de la librería. Estas medidas de protección están mencionadas en la Ley, pero la Ley no se cumple porque no tiene reglamento y porque no tiene a una instancia que las haga cumplir”.
Asimismo, se pronunció a favor del Premio Único del Libro: “Actualmente estamos colaborando con algunos tomadores de decisión del Senado, por ejemplo, haciéndoles llegar nuestras observaciones, porque no podemos competir con las grandes plataformas como Amazon a través de los descuentos. No podemos competir con la disponibilidad de títulos. No podemos competir con los gastos gratuitos de envío. Entonces, ahí está la medida del Precio Único del Libro que no se está respetando, que se impulsó desde el sexenio de Calderón, y que sigue ahí en letra muerta. Entonces, ése es uno de los grandes desafíos”.
“EN EL SEXENIO ANTERIOR NO SE TOCÓ EL TEMA DEL PRECIO ÚNICO”: ALMAC
En la entrevista para ZETA, Gerardo Jaramillo, presidente de la Asociación de Librerías de México (ALMAC) también refirió al sexenio federal de Andrés Manuel López Obrador y al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo en cuanto al apoyo al Premio Único del Libro para favorecer a las librerías en México:
“En el sexenio anterior (2018-2024, de Andrés Manuel López Obrador) no se tocó el tema del Precio Único; en este sexenio (2024-2030, de Claudia Sheinbaum Pardo) se reactivó el Consejo Nacional de Fomento a la Lectura que marca la ley, ya ha sesionado y eso es un gran cambio. Se está teniendo empatía con la Tasa Cero, pero es un tema que pasa por tres secretarías: Secretaría de Cultura, de Educación y de Hacienda, porque eso implica una modificación a la Ley del IVA. Pero más allá del apoyo y la empatía, acciones concretas, solamente la reinstauración del Consejo Nacional de Fomento a la Lectura, que durante el año pasado no sesionó y ahora sesiona”.
“El Precio Único está mandatado por la Ley, lo que tenemos que hacer es perfeccionar y actualizar el reglamento para que tenga viabilidad y funcionabilidad y todo el mundo respete la Ley del Libro. Queremos que haya avances; no puedo decir si va a haber o no, pero de nuestro lado, desde la Asociación de Librerías de México estamos trabajando en convencer a todos los interlocutores que tengan una participación política en la Tasa Cero, estamos tratando de convencerlos”.
LOS GRANDES DESAFÍOS DE LAS LIBRERÍAS
Finalmente, de acuerdo con Gerardo Jaramillo, presidente de la ALMAC, los desafíos de las librerías evidentemente pasan por la Tasa Cero y el Precio Único del Libro.
— ¿Qué es lo más urgente para detener o reducir el cierre de librerías en México?
“Nosotros estamos luchando desde hace más de 10 años por la Tasa Cero, que es la posibilidad de que las librerías puedan recuperar el IVA. Lo más urgente sería que se restableciera una política pública de adquisición que incluya libros o títulos para que los libreros pudieran participar en esos mercados de compra pública. Aumentar la masa lectora para que tuviéramos más lectores. Ganamos muchos lectores en el ámbito infantil, pero los perdemos en la adolescencia; no los retenemos, y a veces los volvemos a recuperar hasta la universidad”.
— Considerando la tendencia del cierre de aproximadamente 22 librerías por año, ¿cuál es el panorama o la expectativa para dentro de 5 o 10 años, a largo plazo?
“Yo creo que si aprobáramos la Tasa Cero, sería un estímulo para que mucha gente pudiera mantener su librería y pudiera crecer; eso sería un buen estímulo. Y luego, estimular la lectura, hacer que el libro esté otra vez en los hogares, tanto el libro obligado, de referencia obligada, como el de placer”.
— ¿Cuál es el gran desafío de las librerías en México a largo plazo?
“Los desafíos de las librerías en México son seguir consiguiendo lectores, mantener a los que tiene, conseguir lectores y tratar de seguir sosteniendo esa apertura de mostrar la bibliodiversidad, mostrar los libros que son interesantes, importantes tanto a nivel internacional como a nivel nacional, y mostrar la producción regional y local; creo que eso es importante. Seguir con acciones de fomento a la lectura, con diversas estrategias: títeres, cuentacuentos, lo que sea, lecturas en voz alta, presentaciones del libro, talleres de lectura”.





