Integrantes de la comunidad trans protestaron en Palacio Municipal y en las instalaciones del centro de rehabilitación Jireh, tras denunciar presuntas terapias de conversión y discursos de odio contra personas de la diversidad sexual.
Activistas e integrantes de la comunidad trans se manifestaron en Palacio Municipal de Tijuana este martes 12 de mayo para exigir atención ante discursos y acciones de odio en contra de la comunidad en esta ciudad fronteriza.
Durante la mañana, un grupo de personas se congregó con pancartas y banderas para señalar el hecho ocurrido el pasado 9 de mayo, relacionado con personal del centro de rehabilitación Jireh, también conocido como “Patrulla Espiritual”, quienes presuntamente realizaron terapia de conversión a una mujer trans.
Otro sector de manifestantes también acudió a las instalaciones del centro de rehabilitación Jireh, donde realizaron una protesta para denunciar las presuntas terapias de conversión y exigir respeto a la identidad de género de las personas trans.
De acuerdo con Elisa Sofía, las personas que grabaron la conversión de una mujer que se encontraba en situación de calle están atentando contra la comunidad trans, señalando que dicha práctica se encuentra penada con entre dos y seis años de prisión.
“Me llamó mucho la atención porque está atentando en contra de mi comunidad. Está ejerciendo algo que se llama terapia de conversión, que está penado de dos a seis años de prisión. Porque hace días privó de su libertad a una hermana llamada Karim, la llevó a su centro, le cortó el pelo y le dijo: ‘Te vamos a hacer hombre’”, indicó.
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Asimismo, Sofía señaló que la crítica no se trata de atender a personas trans en situación de calle o con problemas de adicción, sino de la intención de no respetar su identidad de género.
“Una cosa es una persona que tenga un problema con adicciones y otra cosa es que sea una persona de la diversidad. No tiene nada que ver una con la otra y, si su ayuda está condicionada a que tiene que cambiar de género, yo la hubiera recibido en mi casa con todo el gusto del mundo”, comentó.
En ese sentido, la activista de la comunidad trans, Diana Catarino, enfatizó que la identidad de género no es un trastorno mental y que la religión no debe utilizarse para justificar discursos de odio.
Indicó que este tipo de discursos promovidos por distintos sectores de la sociedad derivan en homicidios y transfeminicidios contra personas transgénero y transexuales, recordando el reciente caso de una mujer asesinada en el país.
“Desde aquí tenemos que poner un alto y por eso estamos aquí, para detener esa violencia que se vive en México. Comentábamos que hace un mes teníamos siete transfeminicidios de mujeres trans con violencia y no podemos pasar por desapercibida esta situación. Hoy es cuando y estamos haciendo presencia por nuestras hermanas, por todas. Aquí, ni una muerta más por discursos de odio, ni una muerta más”, expresó.






